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Sección: Editoriales / Golpe a golpe

La mordaza azul

Manuel de Jesús Espino Barrientos sabe que sus días como militante del Partido Acción Nacional (PAN) están contados...

Por: Juan Sánchez-Mendoza 19/08/2010 | Actualizada a las 22:41h
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Expulsión de Espino Barrientos se cocina en Sonora
El contraataca exhibiendo porquerías en “su” partido
Hay excesos en ambos bandos y los hacen públicos
Pájaro de cuenta hoy se dice ‘víctima’ de carroñeros
 
Por Juan Sánchez-Mendoza
 
Manuel de Jesús Espino Barrientos sabe que sus días como militante del Partido Acción Nacional (PAN) están contados.
 
Y tan sabe de su expulsión que a través de internet divulga severas críticas en contra el grupo instaurador de “la mordaza azul” –así le llama al nuevo método disciplinario albiceleste--, que acatando una instrucción presidencial ya inició los trámites para legitimar su baja.
 
Ésta se dará en los próximos días (o quizá horas) allá en Hermosillo, (Sonora) –la tierra adoptiva del ex dirigente nacional panista, nacido en Durango--, pues ahí empezó a crecer políticamente y para sus verdugos significa el mejor lugar para enterrar también su carrera interpartidista.
 
Sobre todo en los momentos actuales, cuando Espino Barrientos se ha puesto otra vez al tú por tú con el señor de Los Pinos, igual que dos de sus tres promotores y protectores en materia política.
 
Uno es el senador Santiago Creel Miranda (también reclamante de la candidatura que habrá de resolverse en el ocaso del 2011), y el otro es Vicente Fox Quesada, quien aprovecha cuanto espacio mediático tiene a su alcance para entrometerse en asuntos del Poder Ejecutivo Federal que ya no son de su incumbencia.
 
Lo cierto es que Manuel de Jesús será echado de Acción Nacional.
 
Por eso su queja pública (fechada ayer jueves 19 de agosto), donde acusa:
 
“La libertad de expresión se encuentra amenazada en diversos ámbitos de la vida nacional. Periodistas, empresarios, gobernadores, alcaldes, legisladores, organizaciones no gubernamentales y ciudadanos de todas las tendencias han sido víctimas de embates desde el poder cuando emiten opiniones diferentes. Esa ofensiva de intolerancia ha llegado a mi hogar político, Acción Nacional.
 
“El día de ayer (miércoles 18) la cúpula de mi partido validó una decisión tomada en Los Pinos e intentará expulsarme del partido. Se turnó a mi estado adoptivo, Sonora, el proceso a través del cual se buscará despojarme de una militancia de 33 años al servicio de México desde las filas del PAN.
 
“En reiteradas ocasiones he dicho que seguiré siendo panista independientemente de que mi nombre esté inscrito o no en el padrón de militantes. El panismo se lleva en el corazón, no en una credencial; se demuestra con congruencia en los hechos, no en el discurso; también se valida con los actos cotidianos, no se recibe como una herencia monárquica.
 
“Sin embargo, defenderé mi militancia no por sí misma, ni por mi persona. Defenderé mi condición de panista porque no puedo permitir que se expulse de Acción a un militante tan sólo por expresar opiniones, llamar al debate y hacer críticas. Los panistas estaríamos negando la propia historia si restringiéramos la libertad de expresión en nuestra casa. No debo permitir que el poder imponga la mordaza azul, pues con ello abriríamos la puerta para que en otras instituciones de la sociedad mexicana comenzara a hacerse lo mismo.
 
“Si se niega a un ex presidente nacional el derecho a hablar con libertad, ningún militante podrá estar seguro al expresar una crítica. Sobre la discusión, el debate y el libre intercambio de ideas, pesará la amenaza de expulsión a cualquiera, como una espada de Damocles.
 
“No defender mis derechos sería tanto como validar las purgas internas, la cacería de brujas y la imposición del pensamiento único. Además, mandaría el mensaje de que es aceptable que un panista sea expulsado por mostrar su desacuerdo.
 
“Condeno la campaña de desinformación que en las anteriores semanas intentó posicionar la idea de que yo sería expulsado ayer. Como se demostró, era imposible expulsarme este martes. Sin embargo, se incentivó ese rumor para golpearme políticamente, manipular a la opinión pública y los sentimientos de los militantes.
 
“Hay que recordar que coartar la libertad de expresión no sólo consiste en imponer silencio. Por el contrario, la forma más perversa de limitarla es acallar la verdad con el estruendo de la desinformación. Hago un llamado a nuestra dirigencia para que cese en el uso de estas aviesas tácticas de propaganda negra.
 
“Por todo lo anterior, anuncio que haré valer mis derechos y me defenderé con base en los Estatutos de Acción Nacional y en las leyes de nuestra República. Espero salir airoso de esta batalla, para dejar asentado que Acción Nacional sigue siendo un espacio de diálogo y libertades. Espero, también, que los panistas brindemos a México entero un vivo testimonio de nuestro apego a la libertad de expresión, esencia de nuestra vida democrática”.
 
Pájaro de cuenta
 
Para mejor ubicar a Manuel de Jesús Espino Barrientos, baste recordar que éste recibió adoctrinamiento en “El Yunque” y formó parte del llamado grupo Desarrollo Humano Integral de Acción Ciudadana (Dhiac) –inventado por el “nazi de guarache” Luis Felipe Coello, autor del curso “Teoría del Empresario”--, que fue el membrete donde (“legalmente”) confluyeron las desaparecidas organizaciones de ultraderecha como “Guia” y el “Muro”, tras distanciarse de otros grupos reaccionarios.
 
Maestros de Espino Barrientos, fueron Luis Pazos de la Torre –ex director nacional de Banobras--, Fernando Baños Urquijo –el director de un mamotreto doctrinario llamado “Diario de Diarios” que se imprime en la Ciudad de México--, y Manuel de Jesús Clouthier.
 
Las enseñanzas abrevadas en esos adoradores de Adolfo Hitler y Benito Mussolini, cuando menos, son lo que marcaron el destino de lo que sería el nuevo PAN bajo la conducción de Manuel de Jesús, quien se propuso rediseñar el sistema operativo del membrete soportado en sus mismos principios y filosofía política –según dijo--, a fin de conservar la Presidencia de la República y acceder a otros gobiernos estatales y al control del Congreso de la Unión.
 
Lamentablemente para Manuel de Jesús, los anales de la historia ubican a cada cual en su lugar; y aún cuando él como jerarca del partido albiceleste (protegido por la segunda mujer de Fox, Martha María Sahagún Jiménez) ofreció el oro y el moro a cambio de su reelección y promoción política durante el régimen de Calderón Hinojosa , en la actual cúpula partidista los neopanistas han optado por írsele a la yugular, atendiendo una instrucción del señor de Los Pinos.
 
 
Por sus actos los conoceréis
 
En noviembre de 1996 –bien lo recuerdo--, me tocó estar en Sonora para cubrir lo relacionado con la selección del candidato del PAN a la gubernatura; y fui testigo de cómo Manuel de Jesús Espino Barrientos, en su calidad de delegado general del CEN, llegó a desconocer al Comité Directivo Estatal (CDE) del membrete, tan sólo porque las bases apoyaban la candidatura de Adalberto Rosas López (a) “El Pelón”.
 
¿Por qué? Obvio: El candidato del entonces delegado era Ramón Corral Ávila, quien argumentaba tener bien definida y orientada su vinculación con la ultraderecha. Es decir, con el Clero, los empresarios y las organizaciones “cívicas” como el Dhiac, la Ancifem, el Opus Dei, los Caballeros de Colón, la Obra de Dios, los Cursillistas de Cristiandad, la Guia y otras.
 
En esa época –también lo recuerdo, y bien--, publiqué del hoy presidente del CEN del PAN:
 
“Si se acata la sentencia de que a los hombres por sus hechos los conoceremos, lo que ha hecho Manuel de Jesús Espino provoca que en Chihuahua y en Sonora se le ubique en su real dimensión.
 
“Sus hechos no son parte de un historia agradable.
 
“Nativo de Durango, pero de carrera política en Chihuahua, Espino Barrientos, prominente miembro de la ultraderecha del norte, ayudó con su actuación pública a desacreditar políticamente y debilitar electoralmente al gobierno de su (entonces) correligionario, el gobernador panista Francisco Barrio Terrazas (quien de manera pública siempre sostuvo su desacuerdo con Fox Quesada).
 
“Esto porque Manuel de Jesús, en su carácter de encargado de la Oficina Desconcentrada de Gobernación en Ciudad Juárez y durante el mandato gubernamental de ‘Pancho’ Terrazas, en poco menos de un año se convirtió en toda una ‘celebridad’ al comprobársele actos de corrupción, cohecho, extorsión y tráfico de influencias; además de sus nexos con el gang del narcotráfico…”
 
Posteriormente Espino Barrientos siguió desconociendo a los comités estatales y municipales que a sus designios se opusieron –ahí está el caso Tamaulipas--, y por ello nadie quiere defenderlo en su agonía
 
De ahí se desprende el por qué Vicente Fox Quesada utilizó a Manuel de Jesús para golpear a Barrio Terrazas cuando éste pretendió ser candidato presidencial del PAN; y también se entiende el por qué Espino Barrientos echó del membrete a Tatiana Clouthier y en la justa selectiva interna operó a favor de Santiago Creel Miranda y en contra de Felipe Calderón Hinojosa, quien esta vez, según se advierte, ya está dispuesto a pasarle la factura para cobrarle a Manuel de Jesús todos los agravios y sinsabores que lo hizo pasar como candidato y ya investido con el bando presidencial.
 
Em@il:
jusam_gg@hotmail.com
golpeagolpe@prodigy.net.mx  

Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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