Logotipo de HoyTamaulipas

El Anzuelo...

¿Por qué no les dijeron, comentaron, sugirieron ... planchar?

por El Fisgón

Director General: Marco Esquivel
Hoy es Miercoles 08 de Febrero del 2012
Publicidad
Sección: Editoriales / Golpe a golpe

Problemática desatendida

La expansión demográfica de cualquier localidad trae consigo problemas que ameritan ser atendidos adecuadamente, pues de lo contrario hacen crisis y rebasan el control de la autoridad.

Por: Juan Sánchez-Mendoza

La Nota se ha visto 555 Veces Imprimir Correo ElectronicoDisminuir Fuente Disminuir Letra
21/07/2010 | Actualizada a las 22:50h
Ha ejercido el periodismo por más de tres décadas; es autor del libro “68. Tiempo de hablar” (que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); Premio Estatal de periodismo en dos ocasiones; escritor de los ensayos “Yo, chavo banda”, “50 años de sucesión presidencial” y “El avance de la ultraderecha en México”; reportero de investigación en medios impresos de comunicación masiva, desarrollando trabajos en toda la República Mexicana, Irlanda, Francia, Inglaterra, España, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, Cuba, Nicaragua, Jamaica y otros países, y desde 1997 radica en Tamaulipas, donde publica la columna “Golpe a golpe”, cuyo título rescata la vieja práctica de que cada letra significa, precisamente, un golpe… y no un impacto físico.

La expansión demográfica de cualquier localidad trae consigo problemas que ameritan ser atendidos adecuadamente, pues de lo contrario hacen crisis y rebasan el control de la autoridad.
 
Entre las disfunciones más comunes sobresalen el desempleo, la inseguridad y la carencia de servicios públicos adecuados.
 
Cotidianamente somos testigos de las críticas fundadas hacia la alta burocracia de parte de la ciudadanía o sus representantes, al comprobar cómo le sacan la vuelta a los problemas.
 
Drenaje, pavimentación, agua potable, alumbrado y transporte público, son algunas asignaturas que siempre han estado pendientes de resolver a plenitud, en tanto que las ciudades crecen a ritmos vertiginosos y los presupuestos se achican de un régimen a otro.
 
En este contexto se acarrean verdaderos lastres, y, con todo y la promulgación de leyes que tratan de regular el desarrollo urbano, las dificultades siguen al alza porque no existe una adecuada planeación estratégica mediante la cual se visualice el crecimiento de las ciudades a 20, 30 ó 50 años; y sólo se da respuesta a las contingencias.
 
De esta manera las autoridades continúan ceñidas a la tradición de generar grandes expectativas cuando asumen un puesto, pero terminan arguyendo que no alcanzó el tiempo, que los recursos fueron insuficientes, que las leyes son imprecisas y obsoletas, o que simple y llanamente los involucrados mostraron poca disposición para superar la problemática.
 
Así hasta la saciedad y el cinismo, por eso la Ley de Transporte del Estado de Tamaulipas permite a los particulares operar y prestar el servicio público vía concesión en las principales ciudades.
 
Estamos hablando de cerca de 10,000 unidades entre taxis, autobuses, microbuses y minibuses, que diariamente trasportan a cientos de miles de pasajeros.
 
Aquí, en la entidad, el fenómeno empezó a crecer en la década de los 70as y de ahí en adelante no ha habido poder humano que le ponga remedio.
 
Han surgido organizaciones de trabajadores del volante, se han repartido las rutas, se han abierto otras más y se ha obligado a las autoridades a reconocer su presencia.
 
No obstante por la confrontación entre los mismos concesionarios que siempre han buscado el monopolio del transporte, existe la necesidad de renovar otra vez la ley en la materia para ordenar esta actividad y modernizarla en beneficio del usuario.
 
Al paso del tiempo se ha pretendido justificar la inoperancia de la reglamentación vigente, dado que casi el 50% de las unidades no han sido renovadas.
Entonces, ¿quién falla?
 
Los dueños del autotransporte se niegan a modernizar sus unidades hasta en tanto no les autoricen nuevos aumentos de tarifas –y ni aún permitiéndoselos renovarían el parque vehicular--, y las autoridades simple y llanamente se limitan a reiterar que ya se está levantado un padrón confiable –eso lo he escuchado durante décadas--, a fin de obligar a los concesionarios a prestar un mejor servicio –también durante décadas lo he oído--, pero sólo para justificar su indolencia para enfrentar el problema.
 
Lo peor del caso es que el pueblo sigue pagando caro tanto desgarriate.  
 
Comunicación inadecuada
 
Las críticas más recientes de Felipe Calderón Hinojosa en contra de los medios de comunicación masiva, actualiza o reedita, según el punto de vista de cada cual, el viejo problema de la comunicación presidencial, que, en sí mismo, no es un dificultad de origen, sino la dificultad derivada de la interpretación política que del país hace e impone él como Presidente de México.
 
Desde el régimen de Miguel de la Madrid Hurtado (1982-88) y hasta la fecha (inclusive), el problema del manejo de prensa en Los Pinos se ha complicado, o, mejor dicho, globalizado sin que mejoren sus contenidos en cuanto a la concepción histórica y política de nuestro país y su enmarcamiento ruinoso frente al mundo.
 
Esto porque los últimos cinco jefes del Ejecutivo federal, incluido Felipe, se dejaron seducir por las mieles informativas de los grandes consorcios estadounidenses que cabildean e influyen en la política de Washington. Especialmente en el Senado del país vecino del norte, que en una clara actitud intervencionista se ocupa una y otra vez de todo cuanto aquí se hace, pero magnificando nuestros problemas para ocultar que el origen de muchos males se encuentra allende el río Bravo.
 
Bajo esas condiciones hoy se abre un mercado costosísimo de dependencia y cabildeo informativo con los gringos; principalmente con los “chamanes” de los medios más influyentes que mandan aquí y del otro lado de la frontera norte, sin que el Presidente de México tenga mayor capacidad de maniobra.
 
A raíz de ello se acentúa el fracaso en el manejo de la comunicación social de la Presidencia --incluidos todos los órganos en la materia--, y a los responsables del área, para justificar su actividad, no se les ocurre otra cosa que amordazar a la prensa, mediatizarla, privarla de contenidos, acosar periodistas, cercarlos desde las propias oficinas editoriales o bien encarecerles el medio y el modo de escribir y opinar sobre la realidad de su país.
 
En cuanto a la televisión, a la vez que se roba la imagen pierde los contenidos y hasta pareciera que se gobierna a través de ésta, cuando antaño los presidentes de México se relacionaban con las masas populares a través de la palabra escrita.
 
Por eso la crisis de la comunicación presidencial se ha viciado. A grado tal que cuando Calderón Hinojosa creyó alcanzar las alturas quiso decretar en México la seguridad pública a través de la pantalla chica –no de manera real, sino mediática--, tomando por modelo las estupideces que puso en boga Joseph Paul Goebbels en cuanto a su desprecio por la prensa escrita.
 
En su primer  intento fracasó. Está visto, por lo que ahora hay quienes aseguran que Felipe está decidido a corregir el rumbo y de aquí en adelante caminará muy de la mano con los medios impresos, “porque seguramente así se lo ha recomendado su nuevo equipo de prensa”, según advierten algunos lectores de noticias de la pantalla chica.
En lo personal tengo mis dudas. Pero tampoco soy aguafiestas ni acostumbro ahuyentar la cándida ilusión surgida en las entrañas mismas de algunos editores.
 
Peligro de tromba
 
Durante los próximos tres días se pronostican lluvias intensas en Tamaulipas, San Luis Potosí, Hidalgo, Puebla y Tlaxcala; y con menor intensidad en Guerrero, Nayarit, Jalisco, Michoacán, Distrito Federal y estado de México.
 
Eso es motivo suficiente para que las autoridades de Protección Civil suspendan sus vacaciones y retornen a esta entidad a cumplir con sus obligaciones, pues nadie sabe ni podría asegurar qué tanto daño podría ocasionar la precipitación pluvial.
 
Y que conste, ante la advertencia no hay engaño.
 
Limpieza de drenes
 
Erick Silva Santos no quita el dedo del renglón en cuanto a la necesidad de construir en Matamoros un dren pluvial principal, pues sólo de esta forma se evitaría que decenas de colonias siguieran inundándose cada que llueve.
 
En su oportunidad, el alcalde solicitó la obra al Presidente Felipe Calderón Hinojosa, teniendo como testigo de honor al gobernador Eugenio Hernández Flores; y en la víspera hizo lo propio ante el director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), José Luis Luege Tamargo, a quien también le pidió que ordene la limpieza de drenes y canales que hay en Matamoros, “porque en estos momentos de contingencia son un verdadero peligro para la ciudad”.
 
El hecho cobra mayor relevancia porque en las próximas horas Matamoros podría registrar nuevamente torrenciales aguaceros, igual que muchos otros municipios del estado, donde a diferencia de Silva Santos los alcaldes brillan por su ausencia.
 
E-m@il
jusam_gg@hotmail.com
golpeagolpe@prodigy.net.mx  

Derechos Reservados 2011 - Telefono: 8341340296
HoyTamaulipas.net-