El sistema de partidos que opera en México --y por supuesto, aquí en Tamaulipas--, muestra las tendencias políticas más diversas...
Por: Juan Sánchez-Mendoza17/06/2010 | Actualizada a las 23:24h
La Nota se ha leído 1870 Veces
+
Los partidos fallan en el adoctrinamiento ideológico +
Juegan en este proceso comicial por ser un negocio +
José María Leal Gutiérrez tiene al enemigo en casa +
Torre Cantú mantiene comunión en el cuarto distrito El sistema de
partidos que opera en México --y por supuesto, aquí en Tamaulipas--, muestra
las tendencias políticas más diversas.
Pero igual
refleja las fracturas interpartidistas más graves de la historia, pues aunque
cada uno de sus militantes se identifica con la doctrina donde está afiliado y
sus colores, no comulga del mismo modo con todos sus compañeros de membrete y
menos con las dirigencias que a su libre arbitrio medran con esas
organizaciones.
Así tenemos la
representación de la derecha, radical y moderada, en el Partido Acción Nacional
(PAN); la vertiente del centro abanderada por el Partido Revolucionario
Institucional (PRI); y la expresión de izquierda, en sus diversos matices,
aflora en el Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Se supone que
el Partido del Trabajo (PT) se alinea con la izquierda, mientras que
Convergencia, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza,
tienden hacia el centro.
Igual se
supone que los siete partidos registrados ante el Instituto Federal Electoral
(IFE) –y por ende ante el Instituto Electoral de Tamaulipas (Ietam)--, están
obligados legal y moralmente a definir su perfil a través de la declaración de
principios, estatutos y el programa de acción, tal y como lo marca la
reglamentación oficial, en lo que respecta a sus derechos y obligaciones.
Esto a fin de
que los militantes y ciudadanos en general conozcan los documentos básicos que
rigen la vida del membrete en el que están involucrados o es de sus simpatías,
pues ello les permitiría enriquecer la cultura cívica y acabar con el lastre
que significa el analfabetismo político. Obligación de partidos En estricto
apego a la legalidad, los partidos deben impulsar la democracia, afianzar las
libertades, animar la pluralidad, configurar un estado más justo y equitativo,
promover el desarrollo, brindar posibilidades de expresión y participación a la
gente, garantizar el empleo, la salud, seguridad, etcétera.
Los distinguen
las estrategias y tácticas utilizadas para arribar al poder o conservarlo, y,
desde luego, el segmento de la sociedad por el cual han decidido tomar parte y
cuyos intereses dicen defender.
Así, un
partido que se inclina a favor de los grupos privilegiados y defiende la
propiedad privada, la libre competencia del capital y la explotación de la mano
de obra, puede ser tipificado como de derecha.
En
contraparte, las organizaciones que se identifican con los trabajadores, la
propiedad pública y buscan mejorar las condiciones de vida de las grandes
mayorías, estarían considerados en el ala izquierda.
El llamado
centro, o justo medio, se supone que retoma preceptos de uno y otro bando y
trata de mantener el equilibrio; acepta la existencia de un régimen de economía
mixta y justifica la lógica empresarial y dinámica del mercado, pero busca que
haya una adecuada repartición de la riqueza que genera la actividad económica.
En lo general,
este es el esquema en el que los partidos políticos enmarcan su origen y
funcionamiento.
Por supuesto
que no hay fórmulas ni reglas que se sigan al pie de la letra. La característica,
en todo caso, es que los partidos políticos, en nuestro tiempo, son flexibles y
pragmáticos.
Buscan el
éxito a como dé lugar, sin importar ideologías o principios. Lo que sirve y
es útil a la causa resulta bienvenido. De ahí que las
actitudes, valores e ideología pasen a un segundo o tercer plano. Poco importa
el debate y la contraposición de proyectos. Más bien se
privilegia la imagen y la personalidad de sus dirigentes. Bajo esta
tesitura, es común observar en las coyunturas electorales cómo los políticos,
los líderes sociales y de opinión, brincan de un bando a otro por la inercia de
la “jugada” y con el ánimo del triunfo. Situación lamentable Ésta es la
triste situación de los partidos que en Tamaulipas participan en el proceso
comicial del 2010 para elegir gobernador, diputados locales (de mayoría
relativa y plurinominales) y ayuntamientos.
Hacia el
interior de éstos sucumben la mística y la vocación de servicio.
Lo que motiva
a quienes esos membretes usufructúan, es mantenerse vigentes y conservar el
mando legislativo o acceder a éste a como dé lugar.
Principios,
valores, ideología… ¿qué es eso? Posicionamiento cuestionable En los 22
distritos en que la legislación electoral estatal divide la geografía
tamaulipeca y en los 43 ayuntamientos, se percibe un raro ambiente que podría
arrojar resultados inesperados en la jornada comicial de julio próximo.
No sólo por la
elección de diputados por el principio de mayoría relativa y alcaldes, sino porque
el partido del Sol Azteca podría convertirse en la segunda fuerza política
estatal ante el debilitamiento que asoma el membrete albiceleste, y, más a su
favor, la miseria ofertada por los membretes innombrables.
Ahondo en la
conjetura: 1) el conflicto interno que vive la organización albiceleste por la
desacertada conducción de Francisco Javier Garza de Coss, y 2) la arrogancia de
quienes ya se sienten legisladores aliancistas sin aún ser aceptados en las
demarcaciones que pretenden representar.
De cualquier
forma esta entidad sigue apareciendo en la radiografía política de la República
Mexicana como bastión tricolor.
Pero ese
posicionamiento, hasta donde he analizado, es insuficiente para garantizar
“carro completo” a favor de la mentada gran familia revolucionaria en este
proceso electoral --basta analizar los escrutinios del 2000, 2003 y 2006, para
confirmarlo--, y aunque no se descarta que en Tamaulipas el PRI siga siendo
mayoría, tampoco debe menospreciarse que habría votos en su contra. Chantaje político Hay políticos
arcaicos que hoy de nueva cuenta muestran sus fauces por la frustración que les
despierta no haber conseguido posiciones en el actual proceso electoral, y que
practicando vicios del pasado pretenden llevar agua sus molinos.
De ahí que
amenacen con alentar electoralmente a los partidos antagónicos al
Revolucionario Institucional (PRI), a fin de justificar su posicionamiento
político-social ante el gobernador Eugenio Hernández Flores, por saber que él
difícilmente accedería a sus caprichos de promoverlos (todavía más) en la
administración pública que encabeza.
Le hago este
comentario porque sé que hay aspirantes frustrados a puestos de elección
popular que siempre han presumido ser priístas de hueso colorado, pero
participan en la contienda promoviendo las siglas de membretes opositores al
tricolor por no haber visto satisfechos sus anhelos.
Basta voltear
la vista hacia el municipio o distrito electoral que usted quiera para tomar
conciencia del oportunismo electorero. Se hace camino al andar
*** La
actividad proselitista que Rodolfo Torre Cantú realizó ayer por el llamado
cuarto distrito, estuvo plagada de anécdotas que refieren una clara comunión
entre el candidato gubernamental y los electores de Palmillas, Miquihuana,
Bustamante y Tula.
*** Y es que
el candidato de la coalición “Todos Tamaulipas”, al lado de su gente, compartió
no sólo el triunfo de México ante Francia, sino alimentos
*** El
derrame de petróleo en aguas profundas del Golfo de México afecta ya a
Tamaulipas, pues el crecimiento de la mancha ha ocasionado uno de los peores
desastres ecológicos de magnitudes inimaginables a la pesca, la industria
hotelera y los proyectos de inversión turística, por lo que el Gobierno estatal
proyecta demandar a la empresa responsable: British Petroleum.
*** La fiebre
futbolística, al menos ayer, motivó el desinterés ciudadano en cuanto al
proceso electoral se refiere, pero no tanto para afectar la actividad
proselitista de Alfonso Sánchez Garza, quien vio el partido al lado de sus
conciudadanos y como ellos disfrutó plenamente la victoria de la escuadra
tricolor.
*** Algo
ocurre en el Centro de Excelencia de la Universidad Autónoma de Tamaulipas
(UAT) –a cargo de Marco Antonio Treviño Ramírez--, que el rector José María
Leal Gutiérrez debe corregir en tiempo y forma, pues en los dos foros
político-electorales que ahí se han desarrollado por razones extrañas se ha
cortado el suministro de la energía eléctrica.
*** No creo
que esto sea coincidencia; y menos cuando se atenta contra los parapléjicos que
como en la víspera no pudieron utilizar el elevador para acudir al encuentro,
siendo que uno de los temas a tratar fue, precisamente, el relacionado con los
discapacitados.
*** Ojalá y el
rector atienda este llamado, pues no se vale que mientras él ha mostrado firme
voluntad para vincular a la UAT con los sectores productivos de la sociedad,
incluyendo a los ciudadanos con discapacidades físicas, uno de sus
colaboradores (en este caso el responsable del Centro de Excelencia) exhiba sus
fobias sin importarle atentar contra los ciudadanos con capacidades diferentes.
*** ¿Carro
completo? !Bah!, nadie lo cree. Y menos cuando el comportamiento de los
candidatos aliancistas a presidentes municipales de Nuevo Laredo, Tampico,
Madero, Altamira, Mante y San Fernando; y de muchos otros a diputaciones
federales, como el mentado René Castillo de la Cruz, atentan contra la
dignificación de la política. E-m@il jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas