Hasta donde entiendo, toda campaña político-electoral que persiga el éxito debe ser planeada en cada una de sus etapas, a fin de que el candidato mantenga...
Por: Juan Sánchez-Mendoza15/06/2010 | Actualizada a las 22:47h
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Los candidatos han tenido las mismas oportunidades +
Es discutible que ahora traten de manchar el proceso +
Miguel González Salum, sólo oferta proyecto tangible +
Lo más importante que Matamoros tiene, es su gente Hasta donde
entiendo, toda campaña político-electoral que persiga el éxito debe ser
planeada en cada una de sus etapas, a fin de que el candidato mantenga contacto
permanente con la ciudadanía que una vez frente a las urnas, a solas, habrá de
decidir su voto.
Normalmente el
proceso consta de un periodo de posicionamiento, otro en el que se plantean las
propuestas y, finalmente, el llamado a sufragar, tanto de parte suya como de la
instancia pública responsable de los comicios.
En la
actualidad somos testigos del proselitismo abierto que los cinco aspirantes a
la gubernatura realizan por la geografía tamaulipeca, dando a conocer sus planteamientos
de manera directa o a través de los medios de comunicación masiva, que al menos
en el caso de los audiovisuales se les han abierto espacios de manera
democrática.
Por tanto, a
estas alturas ninguno de los cuatro contrincantes de Rodolfo Torre Cantú tiene
derecho a protestar merced a su escaso posicionamiento en el ánimo del
electorado; y menos tienen por qué culparse entre sí, o culpar al Gobierno
estatal y/o a la estructura tricolor de su adversidad en las preferencias
electorales, que claramente reflejan las encuestas levantadas ex profeso.
Generación de
empleos, seguridad pública, apoyo al campo, desarrollo sustentable, ecología y
medio ambiente, salud, combate a la marginación, equidad, administración y buen
gobierno, entre otros temas, significan el punto central de lo que hablan los
candidatos.
Los cinco han
tenido mucho qué decir al respecto, pero no siempre su expresión ha
correspondido al trabajo serio basado en un diagnóstico que recoja el sentir de
la gente.
Y se supone
que esos temas, al menos, debieran ser los ejes centrales en los que gire su
actividad proselitista.
Sin embargo
este propósito no ha sido bien entendido por los abanderados opositores al
tricolor, en virtud a que existen marcados desniveles en cuanto a la seriedad y
responsabilidad de parte suya y los panegiristas que les compañan.
De entrada
hemos visto cómo en la actual contienda se exhiben dos tendencias: Una
orientada a mostrar propuestas viables en torno a la superación de la
problemática estatal, y la otra basada en el golpeteo y la descalificación del
adversario, como instrumento para ocupar espacios en la prensa y en el
sentimiento popular.
Es evidente
que ello ocurre como parte de una estrategia que busca crecer en pocas semanas
en el ánimo ciudadano, toda vez que no se realizaron en tiempo y forma
actividades que les dieran presencia y posicionamiento a los candidatos que hoy
empiezan a dar patadas de ahogado.
Por ejemplo,
José Julián Sacramento Garza (PAN), Julio César Almanza Armas (PRD), Alfonso de
León Perales (Convergencia) y Armando Vera García (PT), no han desarrollado
actividades que les permitan arraigar su presencia entre la población de los
municipios más importantes; al contrario, el pleito y la descalificación sólo
ahondan la división entre las estructuras de los partidos que los arropan y
generan desconfianza entre los sectores sociales, que hartos ya están de los
dimes y diretes. La movilización En referencia
a la etapa del llamado al voto, ésta se dará poco antes de cerrarse la
actividad proselitista, y puede estar apoyada en testimoniales que argumenten
el por qué la ciudadanía votará por tal o cual candidato.
La
movilización ciudadana se efectúa el día de la elección por medio de redes
ciudadanas y las estructuras de cada partido; pero obviamente sólo pueden
lograrlo el candidato y la estructura que tengan mejor trabajo entre la
población.
Lo deseable es
que la sociedad civil, a través de sus organismos, extendiera invitaciones a los
candidatos para que den a conocer sus propuestas de gobierno utilizando foros
abiertos, los medios de comunicación masiva y los productos de divulgación que
lleguen a todos los hogares tamaulipecos, pues todavía hay tiempo para ello.
Esta es una de
las acciones que hablarían bien de los prospectos al ejecutivo estatal.
Pero a como
pinta el escenario, es factible que desde hoy y hasta la víspera de la jornada
comicial arrecien las descalificaciones, intrigas, rumores y demás golpes bajos
por parte de los candidatos que se sientan menos en nivel de aceptación
ciudadana.
Y es que
ellos, más que acudir a los argumentos y credibilidad en lo que plantean, basan
su discurso en las supuestas injusticias y falta de equidad que tienen lugar en
el proceso, al que calificaron como elección de estado. Métodos de “lucha” Guías,
manuales y decálogos son producidos (en serie) en la sede misma de Acción
Nacional instalada en la Ciudad de México, a fin de que los mensajes impacten
en los cierres de las campañas proselitistas entre el mayor número de
individuos.
Y es que el
membrete albiceleste acostumbrado ya está a mediante la mentira y la calumnia
disfrazar su falta de argumentos, trabajo político y reconocimiento
poblacional.
Así, más que
procurar el análisis y la crítica constructiva en torno a una problemática y la
superación de la misma, ésta se prejuzga y magnifica, ante los afanes
mediáticos de mostrar escenarios limitados, donde todo se circunscribe a lo
bueno y lo malo, lo útil e inútil, sin dar mayor mérito a otras maneras de
razonar y alcanzar metas porque el maniqueísmo es parte de su identidad.
Esta
perspectiva irreductible y pendenciera, con la que el PAN busca a toda costa
vender cara su derrota y demostrar que aún representa la alternativa de
transformación por la que tanto ha luchado el pueblo mexicano, paradójicamente
va en picada en el contexto regional.
Aún así, la
irresponsabilidad e incongruencia de esa fuerza beligerante ya ha sido
plenamente identificada por los ciudadanos, que, por su parte, esperan el
momento de emitir su veredicto en las urnas, pues es un hecho que los pleitos,
escaramuzas, luchas intestinas y llamados a la guerra no fácilmente encuentran
eco en una sociedad que se distingue por su tolerancia y pacifismo.
Esto de
ninguna manera implica renunciar a sus derechos y obligaciones; más bien es una
actitud tendiente a reconocer el valor de las instituciones creadas en
beneficio suyo.
Merced a lo
anterior, desde ya se puede vaticinar que Tamaulipas no es campo fértil para la
confrontación o el crecimiento y desarrollo de liderazgos mesiánicos o
dogmáticos; y que a la par espera propuestas viables que pongan remedio a los
rezagos sociales y de justicia y seguridad, que es hoy por hoy son tarea
inacabada.
Hay que tomar
en cuenta que esta vez, como nunca, los ojos y oídos del electorado están
atentos al comportamiento de los candidatos que buscan despachar en Palacio de
Gobierno; y es difícil que permanezcan apáticos ante su oferta política. Se hace camino al andar *** Miguel
González Salum es un hombre práctico, coherente y de palabra, como se advierte
en su propuesta a la población capitalina que aspira gobernar y a la que
plantea sólo acciones que pueden cumplirse en estricto apego a la legalidad.
*** Rehúsa el engaño
como arma electorera y así lo advierte el documento “Unidos por Victoria”,
donde el candidato priísta sintetiza su oferta: 1) contar con una ciudad
funcional y sustentable; 2) seguridad integral; 3) servicios y espacios
públicos de calidad; 4) un gobierno moderno, transparente y eficiente; 5)
equidad y bienestar social para las familias; y 6) desarrollo económico y
oportunidades de empleo para todos.
*** Allá en
Matamoros, Alfonso Sánchez Garza insiste en que el activo más importante que el
municipio tiene, es su gente.
*** Por algo
sus bonos han crecido de tal forma que se advierte (para él) un triunfo
inobjetable; y a su causa, directa o indirectamente, ha influido la obra
realizada por el actual ayuntamiento que mucho convence a los habitantes fronterizos.
*** En Llera
los momios favorecen ampliamente al priísta Mario Alberto Ortiz Cano, con todo
y las zancadillas que le propinan las huestes del actual alcalde y de los
frustrados aspirantes a repetir como jerarcas del ayuntamiento.
*** Reynosa se
cuece aparte, ya que la desbandada de la clase política albiceleste en esa
localidad allana el camino de Everardo Villarreal Salinas a la presidencia
municipal. Además “Mundo” Lozano Rendón maneja con tino su imagen mediática.
*** Por
cierto, admítase o no, la presencia de Enrique Peña Nieto en Tampico
ciertamente conlleva tintes futuristas (con miras al 2012). Y es válido, sobre
todo cuando viene a apoyar la campaña de Rodolfo Torre Cantú, quien a su paso
por el Palacio Legislativo de San Lázaro tuvo la sensibilidad de hacer
“amarres” con los diputados federales del Estado de México encabezados por
Francisco Rojas Gutiérrez, y no ser una oveja más del rebaño que mal pastorea
Beatriz Paredes Rangel.
*** Mañana es
un día clave para el selectivo nacional en el mundial de Sudáfrica. Y estoy
convencido de su triunfo, pues en la tribuna ya no estará Felipe Calderón
Hinojosa transmitiéndole malas vibras. Por eso vaticino el triunfo de la
escuadra tricolor que para nada representa a nuestro país, sino los intereses mercenarios,
exclusivos y excluyentes de Televicia y Aztekaka. E-m@il jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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