El censo más reciente del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) –correspondiente al 2005 y obviamente ya desfasado a un lustro...
Por: Juan Sánchez-Mendoza26/05/2010 | Actualizada a las 23:02h
La Nota se ha leído 2002 Veces
+ Se margina a las mujeres, que suman
mayoría electoral + Y ni qué decir de los jóvenes que buscan
oportunidades + La anulación de candidatura en Tampico
lastima al PAN + ¿Ingerir drinks o snacks habrá afectado a
René Castillo? El censo más reciente del Instituto Nacional de
Estadística, Geografía e Informática (Inegi) –correspondiente al 2005 y
obviamente ya desfasado a un lustro de su levantamiento--, consigna que la
población tamaulipeca hasta ese entonces sumaba 3 millones 24 mil 238
habitantes. Mujeres en su mayoría y, en el caso de las edades, el
conteo poblacional registró una considerable cantidad de jóvenes. La misma fuente revela que (hasta hace cinco años) las
féminas de 18 años de edad en adelante y los hombres de hasta 30, constituyeron
los segmentos por grupos y sexo numéricamente más importantes. Ahora bien, según el marco referencial utilizado para
este análisis, estamos hablando de aproximadamente el 70 por ciento del total
de la lista nominal --que por cierto el Instituto Electoral de Tamaulipas
(Ietam) no ha subido a su página electrónica, merced a la incapacidad de sus
autoridades para ofrecer datos fidedignos sobre tema--, y de un similar
porcentaje en cuanto al padrón electoral se refiere. Consigno el hecho porque ninguna estrategia
político-partidista que busque ganar la gubernatura, los 43 ayuntamientos y las
curules del Congreso local (uninominales y de representación proporcional),
debe mostrar indolencia ante la contundencia de los números, como tampoco
soslayar el hecho de que el abstencionismo es considerable entre el segmente
juvenil y, por lo que se ve, tiende a crecer en el proceso actual. Por otra parte, acorde con las referencias que el Ietam
consigan en sus impresos memorables, en la última competencia estatal para
elegir jefe del Ejecutivo y renovar los ayuntamientos y el Poder Legislativo,
quedó sin sufragar cerca del 50 por ciento del electorado. En su mayoría los
jóvenes. Lo anterior refleja que persisten inercias impuestas y
autoimpuestas que impiden la participación amplia y una representación justa en
cuanto a equidad de género y oportunidades para las mujeres y la juventud
tamaulipecas. Sobre todo porque la fortaleza específica de las damas
simplemente se dimensiona a través del discurso y en el festejo baladí, o son
marginalmente incorporadas a la dinámica de las campañas, mientras que los
jóvenes ocupan un lugar preferente en el proceso de normalización
institucional, donde se alinean a intereses regularmente ajenos a los suyos. La fuerza juvenil “La chaviza” militante se distingue en el quehacer
político-partidista por su capacidad para organizar torneos y concursos –la
mayoría de las veces intrascendentes--, mientras llega la coyuntura electoral. Y en esta etapa tampoco aportan significativamente (parte
de su gran fortaleza) a sus membretes ni a sus candidatos, pues los jóvenes son
utilizados en actividades tradicionales como participar en las brigadas de
impacto; repartir y pegar propaganda o, en el mejor de los escenarios, cargar
el portafolios al político de moda. Difícilmente encontraremos a los jóvenes organizando
foros, dirigiendo proyectos, generando ideas y propuestas o desarrollando
labores comunitarias. En su Declaración de Principios, el Partido Revolucionario
Institucional (PRI) establece el alto significado que tienen los jóvenes. Así:
“El partido asume que la formación de sus cuadros juveniles representa una de
las mejores opciones de renovación y permanencia”. Pero el hecho es que hoy, como ayer, se privilegia la
disciplina autoritaria y la inamovilidad, propiciando el florecimiento de
liderazgos impuestos que soportan esperanzas en jefaturas políticas
tradicionales, más que en méritos y capacidad. Presencia femenil Si la presencia de los jóvenes en las candidaturas a
cargos de elección popular debiera ser trascendente, en el caso de las mujeres
(que significan la gran mayoría de la población tamaulipeca) su participación
resulta fundamental. Más en la definición de los procesos
político-electorales, donde la situación se ha tornado crítica ante el avance
de la mercadotecnia. Y aunque ellas se revaloren y perciban que son la mejor
garantía para la gobernabilidad, la realidad de su marginación es evidente,
como lo reflejan las candidaturas en juego de los siete partidos políticos con
registro oficial, donde ocupan un porcentaje minoritario que al mismo tiempo
les conculca su derecho a voz y voto. Derivado del hecho, le comento que resulta evidente la
falta de voluntad por parte de los factores del poder para hacer justicia a las
mujeres y los jóvenes –así lo confirma el proceso electoral que está en pleno
apogeo--, pues de los gallos que juegan los partidos Acción Nacional (PAN),
Convergencia, Nueva Alianza (Panal), de la Revolución Democrática (PRD), del
Trabajo (PT), Revolucionario Institucional (PRI) y Verde Ecologista de México
(PVEM), se repite el fenómeno de la inequidad de género y la falta de
oportunidades a los jóvenes en franca violación a los documentos básicos que
rigen a todos y cada uno de esos membretes. Frente a tanto agravio, las féminas y los jóvenes
reclaman ya espacios más importantes en los comités de campaña y, llegado el
momento, sé que lo harían en cuanto a las posiciones administrativas en los
gobiernos estatal y municipal, pues no están dispuestos que otra vez se utilice
su fuerza para ganar los comicios y en seguida se les relegue. En fin, esta problemática se vive en todos los membretes
que van en pos del poder por el poder mismo. Se hace camino al
andar *** Alfonso Sánchez Garza ha modificado sustancialmente
su modo de hacer política –y para bien--, como lo exhibe el comportamiento del
electorado de Matamoros durante su campaña proselitista, ya que ahora se
percibe mayor entusiasmo en la campaña y las adhesiones a su favor crecen y se
multiplican cotidianamente, hasta el grado de nulificar los embates del
adversario. *** Una frase que muchos resultados le ha dado en esta
etapa del hándicap electoral refiere: “Lo más importante de Matamoros es su
gente”. Y esa gente, precisamente, es la que hoy se suma a su proyecto y se la
juega con él. *** Duro golpe recibió en la víspera el membrete
albiceleste, pues el Tribunal Electoral del Poder Judicial del Estado de
Tamaulipas revocó la candidatura de Magdalena Peraza Guerra, como su abandera a
la presidencia municipal de Tampico. *** Esto a consecuencia de la denuncia formal que ante
ése órgano interpuso Jorge Alejandro Díaz Casillas, bajo el argumento de haber
sido violentados sus derechos políticos. *** Óscar Almaraz Smer, el candidato priísta por el XIV
distrito electoral que conforman la zona norte de Victoria y los municipios
Padilla y Güemez, realiza la campaña más organizada y propositiva de los
aspirantes al Congreso local –y de ello existen evidencias claras y harto
contundentes--, por lo que desde ahora se advierte que en la LXI Legislatura
sea el diputado con mayor carga de trabajo que, de buena fuente, sé que
cumpliría con gusto y entusiasmo. *** En Reynosa, el candidato de la coalición “Todos Tamaulipas”,
Everardo Villarreal Salinas, se comprometió a gestionar la construcción de de
una unidad deportiva en el poniente de la ciudad y un estadio de fútbol
profesional en la zona sur, generando así un mar de adhesiones porque el
deporte es, precisamente, el mejor antídoto para arrebatarle a la inseguridad
suicidas integrantes. *** Miguel González Salum, quien busca la presidencia
municipal de Victoria, recorrió ayer el tianguis “La Paz”, donde asumió el
compromiso de transformar ese espacio comercial para del ambulantaje hacerlo un
área de comercio establecido. *** El ofrecimiento ya forma parte del proyecto “Unidos
por Victoria”, que González Salum elabora con las propuestas ciudadanas que
registran los foros por él coordinados. *** ¿Y dónde se esconde René Castillo de la Cruz? *** Lo pregunto porque en el XV distrito electoral nadie
lo ha visto –o si lo ha visto nadie lo conoce--, pero me inquieta su
“desaparición”, pues quizá al pisar las calles que diariamente transitan los
jodidos --como él les dice a los pobres de la zona que pretende representar--,
ingirió algún drink (que los mortales conocemos como aguas frescas) o snack
(vulgo botana), que a su organismo ario le haya provocado malestares (o sea,
diarrea). *** Por cierto, en lo sucesivo daré mis puntos de vista
sobre la sustitución que los productos de la mercadotecnia han logrado sobre
los políticos. E-m@il golpeagolpe@prodigy.net.mx jusam_gg@hotmail.com
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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