Los habitantes rumoran que un hombre se lanzó al rio y murió ahogado; unos aseguran que murió en el hospital; otros que no han encontrado el cuerpo, pero en sus rostros se ve la incertidumbre
Por: Alejandro Paz10/07/2010 | Actualizada a las 13:47h
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Poblado
El Tomaseño, Hidalgo.-Aquí los habitantes no tienen tiempo para ver la
hora, ni para sentir el calor, lo que preocupa es el hambre, lo que aqueja es
la incertidumbre de que va a pasar mañana.
La preocupación son sus casas, si van a tener agua para beber, o si esta noche
les va a llegar la luz.
Atrás quedó la “prendida” de tele para ver la novela, y es que algunos o no
tienen energía eléctrica, o el rio se llevó el televisor, junto a su cama, su
refrigerador, ropa y muchos muebles.
Los patios de cada casa están llenos de lodo, no es el lodo normal de lluvia.
Es ese que tiene solamente el río.
Se extraña dormir en un colchón, y no en un pedazo de esponja cubierta de tela,
que solo amortigua el frio del piso.
Aquí se extraña el agua, se extraña comer a llenar.
Y es que las despensas que entregan apenas alcanzan para apaciguar el estómago.
Aquí es el poblado “El Tomaseño”, municipio de Hidalgo.
Está a 78 kilómetros de Ciudad Victoria, la capital de Tamaulipas; a 40 minutos
en automóvil; o una hora en autobús.
En su territorio se ubica el santuario de la Virgen del Chorrito, por lo que es
considerada una zona turística.
Ahí los habitantes, realizan actividades agrícolas, citrícolas y artesanales.
Pero hoy su única actividad es cuidar los restos de sus casas, preocuparse por
la familia que no han visto, o ayudar a las autoridades a traer víveres,
cobijas, colchonetas o agua embotellada.
Un martirio la despensa
Es mediodía y la gente se aglutina frente a un portón.
Una puerta se abre y una mujer dice: “Por favor, todos tranquilos, y a los que
ya se les dio ayer hoy no van a recibir”.
Las palabras llaman la atención, pero atrás de ella se ven unas bolsas: son
despensas.
Un hombre con sombrero y un rostro que demuestra la huella de los años, se aproxima,
“Usted pásele” le dicen.
Después se escucha, tú estás en la lista, la respuesta es no, acompañado del
movimiento negativo de la cabeza junto a una mueca en el rostro de quien los
organiza.
En el interior, ese mismo hombre pide otra despensa más, y es que afirma que
tiene a su madre enferma y ella no puede ir a recoger la ayuda.
“Pero salga primero con una bolsa, después viene por la otra, porque la gente
se nos va a echar encima” le recomiendan.
Ahí mismo, la bolsa que llevaba en su mano derecha la deja.
El hombre sale, y después regresa.
Frente a la entrega de despensas se encuentra uno de dos albergues instalados,
el otro está en la cabecera municipal.
Ambos son controlados por personal de la Secretaría de la Defensa Nacional
(Sedena).
Y es que hay que gente que aunque recibe ayuda un día, ese mismo quiere otra
proporción similar a la primera.
“Pero no se puede darles a todos de a dos veces, tenemos afectados
probablemente cuatro mil gentes, pero no nos llegan ni mil despensas diarias”,
afirma el tesorero municipal, Andrés Fernando Tamez Álvarez.
Y es que revela que para la cabecera municipal hay mucha gente que necesita
ayuda, pero están incomunicados y solo mediante cuerdas colocadas sobre el río
“San Antonio” se les envían despensas, colchas, cobijas, o agua embotellada,
porque en las tiendas de abarrotes “todo se acabó”, señala.
La ruptura del puente, ha dejado incomunicados a la cabecera municipal de
Hidalgo, al Ejido Buenos Aires, La Trinidad, la Piragua, Primero de Mayo, Santa
Cleotilde, Congregación La Pasta, Ejido Barbosa, Cinco de Mayo y la San Juana.
También el poblado La Esperanza, Ejido Rancho Nuevo, Guadalupe Victoria, San
Isidro y El Chorrito, así como Ejido Independencia y la colonia Agrícola La
Mesa.
Al igual que el ejido El Desengaño, San Pedro, Los Ángeles, Purificación,
Benito Juárez, poblado El Ángel, Unión, Santa Fe y La Garita.
A ellos solo se accede en helicópteros o nadando por el río, señalan los
habitantes, quienes añaden que un hombre se lanzó al río y murió ahogado; unos
aseguran que murió en el hospital; otros que no han encontrado el cuerpo.
Los habitantes del poblado El Tomaseño de Hidalgo lo que les aqueja es la incertidumbre de que va a pasar mañana y el que van a comer Fotografía Alejandro Paz