¿Sabe usted quien es Edmundo García Román? Le pregunto porque un líder, un buen líder, por lo regular tienen buena...
Por: Melitón Guevara Castillo13/01/2010 | Actualizada a las 18:01h
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¿Sabe usted
quien es Edmundo García Román? Le pregunto porque un líder, un buen líder, por
lo regular tienen buena presencia entre la población y esa es, siempre, una
buena medida para conocer su potencial, su poder. Edmundo es el actual líder
estatal de la CTM, o de lo que queda de ella; y se siente fuerte, poderoso, que
está convencido de que su partido, el PRI, debe darles diputaciones, alcaldías,
regidurías y sindicaturas.
El argumento
para la solicitud, al partido que dirige Ricardo Gamundi, es que son “fuertes
impulsores de los triunfos priistas”, dice Edmundo García. Quieren 4
diputaciones y una alcaldía. La solicitud es práctica viciada de otros tiempos;
de cuando el PRI sustentaba sus triunfos en el corporativismo de sus sectores,
de sus sindicatos. Por eso, en tiempos de Fidel Velázquez, hasta gobernadores
cetemistas hubo.
Hoy no tiene
sentido la solicitud, demanda o exigencia de la CTM. Si esto fuero cierto, es
de imaginar, la actitud del resto de los dirigentes sindicales de la entidad.
Blanca Valles, de los burócratas estatales; Martha Guevara, de los burócratas
federales o, ni se diga, de las exigencias que pudiera establecer Arnulfo
Rodríguez Treviño, el actual líder de la Sección XXX magisterial.
Cuando los
líderes sindicales eran poderosos, en los tiempos de Emilio Martínez Manauotu o
de Américo Villarreal Guerra, había la certeza de que ellos, los líderes, eran
factores reales de poder; eran capaces de imponer candidatos. Eso se acabo con
el gobierno de Carlos Salinas de Gortari; como se acabo o disminuyo la
eficiencia, eficacia, del corporativismo sindical como proveedora de votos
electorales al PRI.
Los líderes
sindicales, tal y como en la elección pasada lo hizo Blanca Valles, ofrecían
votos y más votos a su partido: el número de sus agremiados lo multiplicaban
por 4 o 5, y era la cantidad de votos que ofrecían: el sindicalista, el
conyugue y al menos de dos hijos, no cuentan a padres, cuñados, etc. Si el
esquema funcionara actualmente, Arnulfo Rodríguez bien pudiera pavonearse,
enorgullecerse, presumir, que puede aportar aproximadamente 200 mil votos a su
actual partido, el PANAL, que quitaría al PRI si no estuvieran en alianza.
El PRI,
efectivamente, perdió fuerza electoral cuando el corporativismo electoral dejo
de ser útil. Los lideres y sindicatos perdieron eficacia, al grado que más de
un líder, convertido en candidato, sufrió contundentes derrotas electorales.
Hoy, la fuerza del PRI, está en otros mecanismos: estrategias de
cooptación,organización y planeación de
movilización y de un uso intenso y extenso de estrategias mediáticas. Con mucha
razón, Carlos Flores Rico hasta escribió un libro ponderando la “estrategia” como
medio para el triunfo electoral.
Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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