Así decían de aquel personaje ficticio que muchos hemos mencionado: mira quien me dice p… Paca, la de la arracada, haciendo remembranza a una persona...
Por: Carlos Santamaría Ochoa03/05/2010 | Actualizada a las 15:35h
La Nota se ha leído 1778 Veces
Así decían de aquel personaje ficticio que muchos hemos
mencionado: mira quien me dice p… Paca, la de la arracada, haciendo remembranza
a una persona de dudosa honorabilidad que se asustaba de las demás de su
entorno. Paca, la del dicho, ha tomado figura en su “tocayo” Paco García Cabeza
de Vaca.
Habrá de recordar el lector que el tristemente célebre ex
alcalde de Reynosa adquirió un fuero constitucional que le ha resguardado de no
caer en donde merece estar, al lado de muchos de sus cómplices y familiares que
igual hicieron una insultante fortuna con el pequeño presupuesto de Reynosa
durante tres años. Tres productivos años en los que el ex edil se convirtió en
gente de respeto, porque no podemos decir que honorable.
La honorabilidad se gana con el tiempo.
No se puede pensar en gente que hable de decencia y de la
urgencia para que la ley ajuste a los que considera sinvergüenzas, cuando el
pasado inmediato está plagado de contratismos, nepotismo, influyentismo y sobre
todo, la aplicación equivocada de cada uno de los dineros que el pueblo dejó a
través de impuestos y otros rubros.
El reynosense Francisco Javier como que no ha captado lo
que la ciudadanía observó durante el trienio en el que además de las acciones
fuera de la ley, enmascaradas en misteriosas triquiñuelas, había también grupos
de gente que o precisamente vivía de la caridad ni de hacer el bien a los
demás.
El miedo obliga a mucha gente a contratar guardaespaldas,
y este no fue un caso aislado.
Reynosa, como muchas otras ínsulas, ha tenido buenos y
malos alcaldes, y eso lo saben los votantes; pero el tema no aplica solamente a
este fronterizo municipio, uno de los que más colaboran a la economía
tamaulipeca, sino a otros donde su fuerza se centra en la agricultura, o la
agronomía; quizá en la explotación petrolera o el comercio, e inclusive, en
menor escala, al turismo rural. En todas partes hay fortalezas que se
aprovechan, aunque algunas quedan medio dormidas por ahí, sin embargo, también
existen aspectos que deben de mejorarse, cambiarse cuanto antes, para tratar de
dar a la gente lo que quiere y merece.
Este fin de semana inician oficialmente las campañas,
aunque muchos tamaulipecos hemos visto la manera de hablar, de actuar y de ser
de cada uno de los contendientes a la gubernatura.
Las campañas servirán para fortalecer nuestra idea y
decidirnos a elegir en uno u otro sentido. Suponemos que la mayoría de la gente
ya sabe quiénes son las personas adecuadas para entregar el sufragio del 4 de
julio.
Hace apenas un par de días, los contendientes de mayor
arraigo se registraron ante el Instituto electoral de Tamaulipas, aunque hay
que recordar que no se comparó el contingente y arrastre entre uno y otro.
Parece que ya sabemos quién va a ganar, aunque otros
piensen que somos acelerados, pero la realidad es que es muy difícil que exista
un cambio de tendencia al día de hoy, menos, cuando falta muy poco tiempo para
las elecciones.
El domingo Rodolfo Torre Cantú hizo lo que ordena la ley
y ya es oficialmente el candidato del PRI a la gubernatura, avalado por su
instituto político y por el instituto que administra el proceso en la entidad y
vigila, con el concurso de la gente, que todo se lleve a cabo dentro de la
legalidad.
Ahora, luego de escuchar las primeras acciones de
descalificación de la bancada albiazul en la entidad, suponemos que serán
prácticamente dos meses de injurias, insultos e invenciones de historias nada
apegadas a la realidad como las que han elaborado a través de los años. Los
integrantes de la llamada operación “pájaro azul” comenzarán a hacer el sucio
trabajo como el que están acostumbrados. Ya hemos escuchado a “Navita” declarar
cosas con poco sentido, y en seguida, a Paco García Cabeza de Vaca, al igual
que individuos como el ciudadano Yunes, en Veracruz, y otro con poca madurez
intelectual, humana y política, allá, en el estado de Oaxaca.
Hay que tener cuidado de no caer en sus provocaciones y
sus historias, y buscar la manera de, el 4 de julio próximo, emitir el voto con
la confianza de que nadie estará ahí presionando ni sabrá por quién votamos a
menos que nosotros lo queramos permitir.
Busquemos una mayor participación ciudadana, convenzamos
a los amigos y vecinos, a los familiares, porque cuando todos participamos,
validamos una decisión, buena o mala, pero que ha sido producto del consenso
generalizado.
Ya es tiempo de elecciones, y hay que ponernos a pensar
seriamente sobre los que regirán los destinos de esta increíble entidad durante
los próximos seis años. Nosotros no tenemos duda, esperamos que usted tampoco.
Comentarios:
entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas