Por: Carlos Santamaría Ochoa19/06/2013 | Actualizada a las 15:41h
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Nada hay más
nefasto y que ofenda a la gente que la mentira, la hipocresía y las dobles
morales. Los mentirosos
que nos gobernaron durante una docena de calendarios siempre manejaron la
trillada frase de “70 años de corrupción”, y como las más afamadas hetairas de
las calles de puertos y barriadas populares, se vendieron al mejor postor en
aras de conservar el dinero que se embolsaron durante tan largo tiempo. Hay que ver la
clase de personas que vendieron su reputación –la poca que tenían- con tal de
querer ganar: recordamos la insultante e inmoral alianza entre un partido de
derecha y uno de izquierda, con la misma finalidad: ganar al PRI: no importa
como piense uno u otro, lo que hay que hacer es derrotar al tricolor, al que le
hicieron eco de campañas difamatorias y corrientes, como ha sido su moral, que
hoy por hoy es motivo de información y la atención nacional: el senador Cordero
ha dejado una estela pestilente y hedionda, llena de suciedad práctica,
material y moral: hizo pedazos la reputación de Josefina Vázquez Mota para
luego sumarse a su campaña y hablar muy bien de ella; la hipocresía y necesidad
de seguir incrustado en el presupuesto pudo más que su sucia y pequeña moral.
Lo hicieron senador sin merecerlo ni él ni México a tan baja persona, y salió
con unos pagos insultantes para la población: miles de pesos han salido de su
bancada para caprichos personales donde tiene que ver uno de los familiares de
la ex primera Dama Margarita Zavala. Luego, en una
acción que tiende a ofender a la mayoría que es pobre y de clase media,
depositan a cada senador algo más de 400 mil pesos, y muchos de ellos ni
siquiera saben para qué es ese dinero, pero ya se lo embolsaron de la manera
más sucia que pueda haber. Madero, el presidente,
en un acto grita que el PRI ya los tiene “hasta la madre” (sic) y otras
cosas. Luego dice que no era el contexto y más cosas de ese tipo. Traen un pleito
interno por el dinero del pueblo, que NO es de ellos y se lo están robando, que
no sabemos qué repercusión pueda tener en las votaciones, porque hemos visto
las suciedades que han hecho, y luego, muchos de ellos no han entendido cual es
la filosofía de su partido o de la derecha que supuestamente representan. Ya ve, se
pelearon por la candidatura –el botín, para ellos- y Gustavo Cárdenas hizo
berrinche y se fue a otra fuerza política, en tanto que Arturo Soto se quedó
con el botín –perdón, la candidatura- y está tratando de llegar al 17 Hidalgo
para reponer seguramente. Viven peleando por
dinero, por ideas y demás. No concebimos sinceramente el que no tengan una
mediocre idea siquiera de cómo van a gobernar, y basen su campaña en dos cosas:
denostar al PRI y decir que son la única opción democrática. Si no se pueden
poner de acuerdo unos cuantos, imagine el lector cuándo se pondrán los que son
mayorías. No saben perder
–característica típica de ellos- y otras cosas más. Declaran unos contra otros.
A nivel nacional, Cordero y su camarilla han declarado la guerra a otros grupos
panistas. ¿qué pasará? Si nosotros
tuviéramos la oportunidad de participar, buscaríamos un instituto político que
no cambie de color e ideología, que no ataque a los demás sino que construya
algo positivo. Es más agradable
para todos nosotros, participar en un proceso totalmente democrático. Esperaremos a ver
cuánta suciedad y estiércol saltan del corral de los azules, y se pueda
solucionar este problema. Es muy difícil ser positivos ante lo corriente, falto
de honorabilidad, ética y honestidad que han demostrado, desde Pablo Emilio
Madero hasta el más humilde de los panistas. Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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