Por: Melitón Guevara Castillo19/06/2013 | Actualizada a las 13:42h
La Nota se ha leído 1362 Veces
Mientras los tamaulipecos, en especial los victorenses,
somos testigos de cómo los candidatos hacen la lucha por conseguir el voto de
los ciudadanos; de como Alejandro Etienne van de un lugar a otro, reuniéndose
con ciudadanos; de como Arturo Soto no se cansa de repetir que gano o que
Gustavo Cárdenas, una y otra vez, dice que quiere barrer la apatía, piensa que así
podrá obtener más votos y ganar… en otros estadios suceden hechos políticos
relevantes. La premisa en la praxis política, al menos en México, es
la ambición y el canibalismo. Es lo que está sucediendo en el PAN a nivel nacional,
en especial, en el grupo parlamentario del Senado. El contexto es sencillo de
entender: los calderonistas, guiados por Ernesto
Cordero, ambicionan más y más poder; por eso buscaron rebasar a su líder
partidista, Gustavo Madero, e instrumentar su propia agenda legislativa:
querían ser los interlocutores y llevar agua a su molino. Por eso, el líder nacional destituyo a Cordero como líder
de la fracción parlamentaria en el Senado. Y Cordero y su grupo, a su vez,
empecinados en el poder, buscaron quedarse como grupo y hacer a un lado al
partido, es decir, como grupo faccioso quedarse con los beneficios, privilegios
y prebendas que les concede el senado por ser representantes populares. Y que
destituyen al vicecoordinador administrativo. Los hechos han servido para conocer otros hechos que
pintan la ambición, la megalomanía y el canibalismo en el PAN. Lamentable que
senadores como Ernesto Cordero evidencien, a estas alturas, una megalomanía a
tal grado que no les importe el partido: solos ellos y, decía, ya apareció el
peine, el pleito es por el presupuesto del grupo parlamentario; con el cual,
hacen y deshacen, al grado que triangulas créditos para favorecer a un cuñado
de Felipe Calderón. ¿Cómo creerles? Javier Corral destapo la cloaca: Roberto
Gil, senador, pidió un crédito de 300 mil pesos; que se depositó a Juan Ignacio
Zavala (cuñado de Felipe Calderón). Corral le dijo aviador y respondió: que es
asesor y que le pagaron con el crédito para evitar el burocratismo. Cordero,
afirma no tener asesor; pero si es crédito, quien lo recibió, tiene que pagarlo
o ¿es a fondo perdido? Y las cosas no paran ahí: por error administrativo,
dicen, se depositaron 16.3 millones de pesos distribuidos entre los 38
senadores para sus actividades legislativas. El megalomanismo de Ernesto Cordero mostro cuanta
corrupción hay en una bancada legislativa. ¿Qué falta para enterarnos cómo se
las gastan las priistas, las perredistas, las panalistas o del verde? Por
cierto, este fin de semana anduviera Ernesto Cordero y Margarita Zavala en
tierras tamaulipecas: ¿estará Cordero usando sus recursos legislativos para
apoyar, visitar, acompañar, a sus candidatos? Y es que, no se conoce, para
nada, que viaje a realizar alguna actividad inherente a sus tareas
legislativas?. Se ha insistido mucho que Arturo Soto Alemán, el
candidato del PAN a la alcaldía victorense, es una especie de ahijado, de
protegido de Ernesto Cordero. Por eso, la expectativa de si viene a Victoria.
No sé si algún victorense le pregunta si todavía cree que con 6 mil pesos puede
vivir una familia, con hijos en escuela privada, carro, casa digna, tal y como
en su momento lo aseguro. ¿En verdad será buena ayuda o apoyo? Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas