Por: Elsa Celis19/06/2013 | Actualizada a las 10:24h
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Hablar
de mejorar la situación en la que se encuentra la educación básica en México,
pudiera llegar a ser un camino sin salida. Pero no todo está perdido, si se
considera que nuestros niños estudiantes son cerebros nuevos, cual pequeñas
esponjitas capaces de ser moldeables.
El mal radica en no iniciar una cruzada nacional en pro de la educación; camino
que quizá arroje sus primeros resultados en el largo plazo. Pero una vez
iniciado un proyecto que involucre a alumnos, padres de familia y maestros,
habremos dejado huella como la generación que se hartó del declive educativo y su
ladrillo en la pared de la nueva construcción. Y al mencionar ‘la generación’
nos referimos a los funcionarios, fuerzas políticas, líderes magisteriales y
educadores.
De no iniciar una planeación educativa más allá de una reforma simple, no
cambiaremos el contexto en el que nos encontramos.
Según el diario BBC de Londres, el informe más reciente emitido por PISA
–siglas en ingles del “Programa Internacional para la Evaluación de la OCDE (Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económico) los países latinoamericanos
-entre ellos México- salieron bastante mal librados.
Un psicólogo y psicopedagogo español llamado Xavier Melgarejo, se dio a la
tarea de estudiar a uno de los países que curiosamente siempre sale en los
primeros lugares de la dichosa evaluación. El país, Finlandia. Buscó desenmarañar
el enigma de cómo un país -que al igual que muchas naciones latinoamericanas- le
invierte en la misma proporción a Educación con respecto al PIB, en un
porcentaje alrededor del 6%.
También descubrió que Finlandia es una nación con educación pública, desde preescolar
hasta la universidad. La educación privada casi no existe.
Xavier Melgarejo encontró algo que tal vez sea la raíz del éxito del sistema
educativo.
La formación de su profesorado.
No cualquiera puede aspirar a estudiar para maestro, si no reúne una serie de
requisitos indispensables. Esto redunda en una selección previa muy exigente
las calificaciones de ingreso a la profesión de Educador. Su numerología
general, no debe ser inferior a 9; se les exige excelencia en lectura; deben
reunir tanto sensibilidad artística, como el dominio de un instrumento musical;
deben tener habilidades de comunicación, entre otros muchos exámenes previos a
su ingreso. Resultado: sólo el 10% de los aspirantes ingresa a la universidad
para prepararse como educador. Y aun así, para ejercer la docencia es requisito
indispensable contar con una maestría como posgrado mínimo.
La recompensa que reciben al obtener el título de profesor, es de
reconocimiento –siendo la profesión más respetada-. Los sueldos no rebasan la
media europea; pero el nivel cultural que alcanzan, los hace profesionales en sus
responsabilidades. Ni las autoridades pueden ejercer presión o controles (como
los de autoevaluación mexicanos) pues se trata de personas muy racionales y
preparadas.
Melgarejo encontró otro razgo importante en el éxito del sistema educativo y
es, que el profesorado y los alumnos solamente son una parte del sistema; la
otra parte es la sociedad. Los padres de familia que inculcan el respeto al
maestro, a la clase y a la educación a los hijos; es comparable al respeto de
un alumno al asistir a un templo en donde en silencio aprenden ávidamente la
enseñanza de sus maestros.
Es un tema muy interesante para los mexicanos, quienes debemos aprender de
otras culturas que han tenido éxito en consolidar a un país con niveles
educativos de excelencia.
En lo local hay que presumir el esfuerzo que hacen las instituciones por
caminar el rumbo hacia la excelencia. Es el caso de la Universidad Autónoma de
Tamaulipas, quienes exigen para ingresar, un examen evaluado por el CENEVAL.
Todas su carreras profesionales están acreditadas por Comités Interinstitucionales
de Evaluación de la Educación Superior de la SEP y por organismos del Consejo
para la Acreditación de la Educación Superior COPAES. La mayor parte de sus
académicos están certificados por el PROMEP (Programa de Mejoramiento del
profesorado) y es la institución en el Estado con más profesores dentro del
Sistema Nacional de Investigadores.
Camino hay mucho que recorrer pero por algo se empieza…
Elsa Celis
Es Licenciada en Administración de Empresas. Máster en Administración Pública
Editora de la Revista Viva Tamaulipas
Columnista de medios impresos, así como de diferentes portales electrónicos
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