Hoy es Martes 09 de Junio del 2026


Sección: Editoriales / Los Juegos del Poder

Más de lo mismo

Nada nuevo resulta hablar de las porquerías que se cometen en el sistema judicial mexicano pero hay que hacerlo...

Por: Maribel Villareal 02/05/2010 | Actualizada a las 22:26h
La Nota se ha leído 1635 Veces


Nada nuevo resulta hablar de las porquerías que se cometen en el sistema judicial mexicano pero hay que hacerlo.
 
La liberación de Alberta Alcantara Juan y Teresa González Cornelio después de cuatros largos años de encierro sacó a la luz –una vez más- los abusos que se cometen al amparo de la ley.
 
Imaginar que estás mujeres otomíes habrían mantenidos secuestrados a seis agentes de la desaparecida AFI suena inverosímil desde un principio pero la corrupción lo hizo posible condenándolas a 21 años de prisión.
 
Se confirmó la fabricación de pruebas, mismas que fueron validadas por un juez.
 
Fue la presión mediática y la queja de organismos nacionales e  internacionales de Derechos Humanos los que obligaron a la revisión del caso.
 
La decisión de los magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación fue unánime ordenando de manera inmediata su liberación.
 
El hecho generó la percepción de que se hizo justicia.
 
En realidad no es así.
 
Se impondría justicia sí se castiga a los responsables de estos cuatros años de encierro, sí se les condena al menos a la misma pena, sí se les exhibe con nombre y apellido.
 
No es cierto, no se hizo justicia.
 
Las indígenas otomíes abandonaron el penal femenil de San José El Alto en Querétaro pero ¿quien les repone los cuatro años perdidos?,  ¿Quién revierte el dolor de sus familias? ¿Quién les hace olvidar cada hora y cada día de encierro injusto?
 
No recibieron siquiera una disculpa pública.
 
Pensar en la pena de muerte que el Partido Verde Ecologista puso en la mesa de discusión sería una barbarie cuando la impartición de justicia es tan cuestionada, cuando se presume la presencia de inocentes en las cárceles, cuando el caso de Alberta y Teresa demostró (otra vez) las arbitrariedades que se entretejen entre los hombres encargados de aplicar la ley.
 
México no esta listo para dar el paso.
 
Cierto es que hay delincuentes que pudieran merecer el castigo de la pena de muerte pero esos no están en las cárceles, esos están en la calle protegidos por funcionarios corruptos.
 
Cambiar de nombre a las organizaciones policiales ha sido una falacia. La limpieza tiene que tiene que ser a fondo no por encima pero esta visto que no hay voluntad.
 
maribelvillarreal@hotmail.es  

Maribel Villarreal

Periodista en Matamoros, Tamaulipas
Trabaja en WRadio y es reportera en el periódico HOYTamaulipas
adadasdas
HoyTamaulipas.net Derechos Reservados 2016
Tel: (834) 688-5326