Por: Javier Rosales Ortiz02/05/2010 | Actualizada a las 19:02h
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Fue una frase corta, pero muy
significativa. De esas frases que en los eventos
importantes los candidatos de los partidos de oposición ignoran, desdeñan, las
ocultan por mera precaución para que los electores no echen a volar mal su imaginación
o para cobrarse las afrentas, los ataques o las burlas que se ganan a pulso en
los rotativos y en los medios electrónicos. Ellos, los líderes y candidatos de los
partidos opositores, no son afectos al piropo de la prensa porque sienten que
traicionan a la democracia. Pero cuando se habla bien de ellos, de su
rebeldía y de sus propuestas ni siquiera son capaces de regresar el saludo, en
razón de que se sienten diseñados a mano porque creen que todo se lo merecen. Por el contrario, a espaldas de los
comunicadores los masacran, los rocían con queroseno o ya de perdis escupen en
el suelo. Son los opositores personajes que siempre
interpretan mal lo que es una buena relación con la prensa porque se cuidan mucho
del que dirán o simplemente porque como si fueran niños llorones se asustan
cuando se aborda el tema de los convenios publicitarios. Siempre, casi siempre, enloquecen cuando
examinan las tarifas de los medios para aparecer en escena y es por eso que
buscan espacios gratuitos que utilizan y bien, lo cual olvidan tan rápido como
pueden cuando llegan al poder. Se estremecen, además, cuando cuentan uno a
uno los centavitos de que disponen para invitar a desayunar a la prensa para
que difundan sus descabelladas ideas y hasta regatean con los propietarios de
los restaurantes para que la cuenta no sea tan elevada. Ellos, los opositores, siempre se quejan de
todo, pero cuando se frotan las manos una vez que lograron su objetivo poco
recuerdan a aquellos que generosamente y sin interés les sirvió desde su
respectiva tribuna. Cosa contraria sucede con el candidato del
PRI a la gubernatura de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú, un hombre que conoce
de medios, por eso sabe que es la prensa la que lleva a la cúspide o que sepulta
sin piedad a aquellos que no son de su agrado, sobre todo a quienes les niega
el saludo luego de que les dedicó una línea. “Amigos de los medios de comunicación,
agradezco que a través de ustedes se multiplique nuestro mensaje y nuestras
ideas. Como siempre agradezco su compromiso con la democracia”. Fue la frase que pronunció Rodolfo al final
de un mensaje que dirigió a una multitud que fue testigo de su solicitud de
registro ante el IETAM, en un día caluroso y muy emotivo. El candidato, dejo para el último su frase
de agradecimiento hacia los medios, porque sabe bien que como en un espectáculo
al último siempre viene lo mejor. En el camino por su vida profesional y
política Rodolfo ha cultivado una buena amistad con los medios de comunicación
y a cada periodista le ha dado su lugar, por ello en el evento de ayer estaban
allí presentes. Es, el candidato, un hombre que no se marea
fácilmente y con esa sonrisa bonachona que lo caracteriza y esa mano sincera
que aprieta con fuerza, saludó a sus amigos de los medios, bromeó
respetuosamente con ellos y les agradeció su apoyo. Difícil, resulta, atacar a Rodolfo porque
seria una labor titánica encontrar su lado negativo, pero sobre todo porque es
una persona que inspira respeto, que su calidad humana es incuestionable y que, sobre
todo, posee el don de la sencillez. Y es, precisamente eso, la sencillez. La que permanece ajena. De sus contrincantes. Correo electrónico:
anecdotariorosales@hotmail.com
Javier Rosales
Columnista en Tamaulipas. Su columna Anecdotario es publicada en diversos medios de comunicación.
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