Por: Rosa Elena González17/06/2013 | Actualizada a las 22:10h
La Nota se ha leído 1981 Veces
La
sabiduría popular reza que a quien madruga DIOS le ayuda, seguramente en eso se
basan muchos políticos que pretenden ganarle tiempo al tiempo aunque alguien
les debe hacer saber que no es lo mismo levantarse temprano que el madruguete
electoral, que no se olviden que hay otro dicho en el sentido de que no por
mucho madrugar amanece más temprano. En
tiempo electoral todo es válido y para eso se le buscan grietas a las leyes por
donde se pueda evadir la aduana legal, nunca faltará quien se preste para
representar un show tratando de convencer a propios y extraños de las virtudes
de tal o cual personaje. Las
cascadas de comentarios, buenos y malos, caen sobre los que aspiran alcanzar el
cielo y ahí es la ganancia y es cuando aparecen encuestas a conveniencia en las
cuales el manipuleo de las mismas es más que notorio, eso es el día a día
durante las campañas. Definitivamente
las encuestas son una fotografía del momento, los sondeos de opinión
incluso, son una herramienta para medir las preferencias y todas son validas
siempre y cuando se realicen con seriedad, responsabilidad, que sean dignas de
credibilidad, que arrojen un buen parámetro para visualizar donde se esta parado,
hacia donde tienen que caminar, y que se pretende lograr por quien las mande
pagar. La
verdad es que hay de empresas a empresas de sondeos de opinión, unas con mucha
credibilidad y que no están dispuestas arriesgar su prestigio para manipular
estudios, sobre todo aquellas que reciben financiamiento internacional para
medir la estabilidad de nuestro país, y otras que se venden al mejor postor. Le
avisamos a candidatos, el truco de que sea el mismo encuestador el que grite
ante cámaras y micrófonos resultados alegres para beneficiar a quien le
contrato ya esta muy trillado, es bien sabido que quienes pagan las encuestas
son los que siempre salen favorecidos, incluso que los personajes que las
contratan, o sus equipos, se encargan de pagar ruedas de prensa, publicaciones,
alimentación, hospedaje y transporte de aquel que muestre al mundo las virtudes
de un político, le apuestan a ventilar supuestos resultados en días previos a
una elección para hacer el efecto ganador, según ellos porque el que pega
primero pega dos veces. Por
eso las encuestas patito también abundan, esas se hacen atrás de un escritorio,
inventando números solo para alimentar el ego de quienes quieren que les
endulcen el oído o para que otros personajes pretenden engañar a sus jefes
dibujándoles un panorama color de rosa, cuando en realidad los focos rojos
están a punto de ponerse negros y coartar sueños. Es
grave que el sentido de las encuestas se desvirtúe en tiempos electorales, que
no falten los personajes que paguen documentos a modo para hacer ruido
mediáticamente, incluso que las mismas encuestadoras se prestan para filtrar a
los medios resultados maquillados para favorecer a quienes les contrataron. La
verdadera encuesta en un proceso electoral es el día de la elección, ahí es
donde el pueblo puede validar los números publicitados o bien dejar en ridículo
a quienes se prestaron al juego macabro del manipuleo de datos tratando de
confundir al ciudadano. Ya
muchas veces hasta encuestas “serias” han quedado en ridículo, los números que
tanto pregonaron no se acercaron ni poquito a los resultados en diferentes
elecciones. Que
los partidos y sus abanderados compren encuestas no es privativo de una
organización, lo triste es cuando ellos mismos terminan creyéndose sus propias
mentiras porque el descalabro es más fuerte cuando los resultados no son los
esperados. Es
bueno que se de una visión clara de la realidad de las cosas, del como van
hasta hoy las tendencias electorales pero que sean datos bien definidos,
certificados y confiables, aunque en realidad los únicos que están al pendiente
de las encuestas son los políticos, el pueblo tiene otro tipo de preocupaciones
y ocupaciones pero el día de las elecciones avalaran o desmentirán los números
cacareados. En
un proceso electoral la ultima palabra, el último numero para validar o
invalidar encuestas, para dar triunfos o derrotas, lo tiene el pueblo, los
votantes son los que pueden decidir en su momento el rumbo de las cosas. Eso
lo saben siempre los candidatos y por esa razón no se duermen en sus laureles
los que toman con seriedad el proceso y luchan por sus objetivos, ellos
aprietan el paso, los que no, solo harán como que hacen, esperando con ansia
que termine su peregrinar para retirarse a sus casas a descansar. Lo
que está en juego en Tamaulipas no es cualquier cosa, es el Congreso y 43
presidencias municipales, es su futuro, en de sus hijos, su familia, sus
vecinos y también el nuestro. vida.diaria@hotmail.com, Twitter
@VidaDiaria1, Facebook Rosa Elena Gonzalez
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas