Disculpará el lector, pero uno de los sitios más maravillosos que puede tener una entidad como Tamaulipas sigue siendo, a pesar de todo, Miramar, ese rincón del sur del estado que cuenta con el mayor y mejor santuario que pudiera existir
Por: Carlos Santamaría Ochoa01/05/2010 | Actualizada a las 17:51h
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Disculpará el lector, pero uno de los sitios más maravillosos que puede
tener una entidad como Tamaulipas sigue siendo, a pesar de todo, Miramar, ese
rincón del sur del estado que cuenta con el mayor y mejor santuario que pudiera
existir.
Un poco filósofo, un poco loco, pero siempre se ha tenido la idea de que sitios
como Miramar con el templo más importante del Creador, sea cual sea la idea que
se tiene de EL.
Recordemos que el mundo está compuesto por cuatro elementos básicos: tierra,
agua, aire y fuego: Miramar los tiene juntos, conjugados en lo que puede ser
apenas un paseo natural, pero que dentro de esa idea divina nos regala la arena,
el agua de mar, las olas y el sol el motivo más que perfecto para saber de la
existencia de ese Ser, y poder estar en el sitio para agradecer, adorarle. . .
pedir lo que pueda surgir.
El puente de mayo con que inicia uno de los meses más singulares del año nos
regala una jornada de playa que, aunque se encuentra amenazada por la desgracia
de los Estados Unidos de América por contaminar el Golfo de México, aunque haya
una línea de tiempo que amenaza con echar a perder la visita, nos ha regalado
este sábado tan especial unas horas que bien pueden compararse con las mejores
de cualquier ser vivo.
Hemos tenido oportunidad de conocer algunas otras playas: Baroña, en Galicia,
España, el Mediterráneo, en Málaga, un rincón paradisíaco, Tuxpan, Acapulco y
otras más, confesando no conocer Can Cún, que dicen los que han tenido la
oportunidad de visitar ese rincón de México, es de las más hermosas del mundo.
Miramar tiene un encanto especial que ha sido creado básicamente para los
tamaulipecos.
Lo tenemos todo el año y es de nosotros. No nos cuesta aunque haya sido
concesionado hace muchos años por malos dirigentes petroleros a un sinnúmero de
particulares que han hecho del mismo un sitio particular, sin embargo, aún
cuenta con esos rincones que se pueden compartir con nuestros coterráneos y con
quienes aprovechan el puente para estar aquí, entre su arena y el agua un tanto
helada, pero que no nos evita el disfrute al máximo.
El agua de mar contiene, además de mucha sal, minerales que son benéficos para
la piel, y por ende, se convierte en una terapia para la piel como pocas en el
mundo. Cierto, hay aguas mineralizadas o de otra índole, pero el agua de mar
siempre será especial, única.
Miramar tiene esos encantos, y también en alguna parte cuenta con personas que,
haciendo uso de las facilidades que les otorgó en tiempos pasados el vacío en
la ley correspondiente, proporcionan servicios de techumbres de paja que llaman
“palapa individual” y estacionamiento; baños y vestidores completan lo básico
que uno necesita para acudir a este paraíso tamaulipeco.
La última ocasión que estuvimos por acá nos causó mucha tristeza ver el
abandono en que se encontraba el lugar, desde las escolleras hasta donde la
viste se perdía. Hoy fue distinto, aunque claro, tiene sus aspectos por mejorar
que han sido desdeñados por quienes se encargan de promover el turismo en la
entidad.
Contamos con este rincón que ha sido objeto de importantes inversiones por
parte del gobierno estatal y alguna colaboración del gobierno federal. Los
municipales, poco han hecho por Miramar, pero claro, son los que se llevan
prácticamente todo el mérito al saber que alguien elogia este sitio que
pertenece a Madero y no a Tampico como mucha gente, en forma equivocada, aún lo
cree.
De hecho, miles de mexicanos presumen que en sus vacaciones fueron a “Tampico,
a la playa”, cuando la verdad es otra. Lo importante es tener estos pequeños
momentos en la existencia personal para el disfrute de este maravilloso lugar.
Un sol nada quemante; poco viento y el agua casi helada pero con una
temperatura que nos permite bañarnos a gusto, y disfrutar de lo que siempre
decimos, es el más grande, mejor y más barato jacuzzi que existe –es gratis-
porque aquí lo tenemos.
A veces no comprendemos a la gente que vive en estos lugares, ya que sabemos de
amigos de la propia Universidad Autónoma de Tamaulipas que confiesan no venir a
la playa casi en todo el año… quizá una o dos ocasiones le visitan, pero bueno,
ellos se pierden el encanto de disfrutar de la tranquilidad que otorga este
rincón del Golfo de México y que pertenece a Tamaulipas y quienes aquí vivimos.
¿Qué podríamos pedir? Una fuerte inversión e iniciativa para hacer de este
punto aún más importante de lo que ya es en el contexto nacional. Cierto es que
pocos europeos vienen a Miramar, pero la verdad sea dicha, no nos falta nada en
cuanto a lo que la naturaleza nos ha dado, sino en la parte de la promoción y
quizá, en la búsqueda de financiamiento para construir hoteles de gran
envergadura, más de los que ya tiene.
El puente se antoja largo, y aunque hay ciertos temores por salir y la crisis
también tiene su parte de colaboración, ojalá tenga usted la oportunidad como
nosotros, de vivir la experiencia de bañarse en las aguas del Golfo, de
Tamaulipas, de Miramar, donde se reúne lo mejor de la naturaleza para
consentirnos durante el tiempo de nuestra estadía.
Miramar es de todos, hay que disfrutarlo,
aprovecharlo y claro está, también hay que cuidarlo.
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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