Hoy es Martes 09 de Junio del 2026


Sección: Editoriales / Golpe a golpe

Vigilancia innecesaria

Por: Juan Sánchez-Mendoza 12/06/2013 | Actualizada a las 22:09h
La Nota se ha leído 1434 Veces


Cuatro diputados federales, que forman parte de la Comisión Especial de Programas Sociales, estuvieron (ayer) en Ciudad Victoria para evaluar el blindaje electoral sobre la materia, establecido en el addendum del Pacto por México.
 
Obviamente no encontraron anomalías.
 
Y eso que el membrete albiceleste asegura tener pruebas en contra.
 
Pero no ha exhibido una sola que sea motivo de amonestación.
 
De ahí que el grupo legislativo que preside José Francisco Coronato Rodríguez (MC) –y del que también son parte sus acompañantes Leonor Romero Sevilla (PAN), Ruth Zavaleta Salgado (PVEM) y José Alejandro Montano Guzmán (PRI)--, no haya emitido observación alguna durante la inspección realizada en diversas instancias gubernamentales (del ámbito estatal como del federal).
 
Al menos no de manera oficial, aunque en lo particular Pepe Pancho –hoy le digo así porque ya están autorizados los apodos en los procesos electorales--, haya pretendido ganar espacios mediáticos al asegurar que “es exagerado el blindaje, pues independientemente de lo que establece la ley electoral, éste podría interpretarse como opacidad gubernamental”.
 
En eso tiene razón.
 
También cuando advierte que si las administraciones públicas de las entidades, municipios y la Federación trabajaran con responsabilidad, no tendría que haber una sobre vigilancia de las dependencias y (todos) sus funcionarios.
 
¡Vaya!, el burro hablando de orejas.
 
Se lo digo porque si hay un Poder al que debe vigilarse por su claro exceso en el gasto, es precisamente al Legislativo –incluso, al Judicial--, y aunque en ambos sí es necesaria la sobre vigilancia, no hay todavía la voluntad para cuidarle las manos a los diputados, senadores y ministros.
 
En fin, algo bueno dejó la visita de esos cuatro legisladores, durante las reuniones que sostuvieron con Edgardo Melhem Salinas (el delegado federal de la Sedesol), el Instituto Electoral de Tamaulipas (Ietam) y ante el gobernador Egidio Torre Cantú.
 
La transparencia que hay en Tamaulipas en el proceso electoral.
 
Lo patético
 
Lamentablemente hay casos en que sí es necesaria la supervisión a cargo de instancias ajenas a los gobiernos estatales y dependencias del Poder Judicial, para evitar excesos en el ejercicio del poder.
 
Como sucedió en Tabasco, durante el mandato de Andrés Granier Melo; en Aguascalientes, con Luis armando Reynoso Femat (PAN); en Coahuila con Humberto Moreira Valdés; en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), con Genaro Góngora Pimentel, por citar algunos.
 
Pero igual es escandaloso el gasto del Poder Legislativo y hasta eso de manera impune e inmune, ya que al amparo de su investidura sé que hay legisladores (senadores y diputados) que gastan a manos llenas, sin que ninguna autoridad los moleste por gozar del ofensivo fuero.
 
Lo peor del caso es que igual se les permite “meter su cuchara” en donde mejor les plazca –como ahora, en los procesos electorales--, sin importarles violentar el marco jurídico de las entidades federativas, que, por disposición constitucional, son autónomas en sus asuntos internos.
 
En fin, eso amerita análisis por separado, pues la soberanía, por sí misma, no debe permitir intromisiones de ninguna índole.
 
Mapaches al acecho
 
En este proceso electoral, el Partido Acción Nacional (PAN), como membrete, no influirá en los ciudadanos tanto como sus propios candidatos a las alcaldías y diputaciones en juego.
 
De ahí que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) haya enviado a uno de sus mejores “mapaches” a Tamaulipas, dado que el grueso de sus candidatos no tienen capacidad de convocatoria, madurez política ni tampoco quieren invertirle en campañas de tal envergadura.
 
No obstante sus abanderados, tanto como su dirigente estatal, dan la apariencia de padecer fiebre electoral premura.
 
Es decir, sufren un estado de tensión o agitación que obnubila sus mentes, agita su respiración y hasta les provoca paranoia, por saber que los comicios ya están a la vuelta de la esquina.
 
Por tanto, sus campañas insulsas conllevan la peculiaridad de dar cabida a quienes gusten sumarse. Y si bien es cierto tampoco son garantía de nada, hasta donde sé a los candidatos los sostiene el orgullo propio.
 
Por eso no me extrañan los pronunciamientos del delegado especial de Acción Nacional, tendientes a divulgar falsas victorias.
 
Tampoco me extraña que sus mejores mapaches estén al acecho.
 
Y hasta eso, “importados” de Nuevo León.
 
País a la deriva
 
Sin distingos de ninguna índole, la sociedad mexicana acaricia la frontera del hartazgo, gracias a la incapacidad que muestran los actores políticos para alcanzar acuerdos y establecer un diálogo responsable que permita superar el peligroso estancamiento en que se encuentra el país.
 
Vivimos un escenario de confrontación cotidiana, en el que ninguna de las partes en litigio cede, y sí, por el contrario, se han dado a la tarea de ahondar sus diferencias generando tristes y patéticos espectáculos, que al mismo tiempo amenazan con salirse de cause y provocar una real desestabilización social.
 
La rebatinga y pelea de espacios de poder tiene lugar en todos los frentes, sin que haya un árbitro confiable que reoriente y revierta el estado de las cosas que ya se encuentran en un punto crítico y enredado en demasía.
 
A este clima enrarecido también contribuyen, de alguna manera, los medios de comunicación masiva impresos y audiovisuales.
 
Sobre todo la radio y la televisión, cuyos imperios se localizan en las ciudades de México y Monterrey, porque en su afán de “ganar la noticia” del diario acontecer nacional auspician, consciente o inconscientemente, el linchamiento hacia una de las partes en pugna favoreciendo a la otra, sin que les importe nada más que engrosar sus auditorios mediante el amarillismo y la estridencia que también nos tienen cansados.
 
El ejemplo más claro de lo aquí plasmado, es que socialmente existe la percepción de que el sistema se niega a transformarse y que las promesas de cambio y profundización de la democracia --a las que acudió el actual Presidente de la República para arribar al cargo--, no pasan de ser artificios y mascaradas a los que tanto es proclive la clase política de nuestro país.
 
Ello propicia el despertar del “México bronco”, con toda la frustración de un inconsciente colectivo al que no le importa quién lo hizo y es culpable… sino quién la pague.
 
Esto además ocurre en situaciones de la vida cotidiana, donde la sociedad tiende a vulnerar las reglas y leyes establecidas mientras que los poderes y encargados de hacer que éstas se cumplan se encuentran enfrascados en una lucha sin cuartel que amenaza la seguridad nacional, en tanto se privilegian posturas sectarias y partidistas en abono al caos y en detrimento al orden y la justicia.
 
Comento esto porque los recientes acontecimientos cruentos que han tenido lugar en todo el país, merced a la lucha contra la delincuencia organizada, son un llamado de atención a las autoridades para que distiendan el clima de confrontación entre los tres poderes de la Unión y entre los gobiernos federal y estatales, y se alcancen los acuerdos necesarios antes de que el país se les vaya de las manos.
 
Asimismo, hago un llamado para que los medios de comunicación masiva, principalmente los electrónicos cuyos emporios se localizan en el Distrito Federal y la llamada Sultana del Norte (repito), cumplan con su obligación de actuar responsablemente, de manera objetiva y veraz, en el marco de la pluralidad y dejen de lado el morbo, la violencia y el sensacionalismo que distingue sus contenidos programáticos y contribuyen al clima de linchamiento que se ha enseñoreado a lo largo y ancho de la patria.
 
E-m@il: jusam_gg@hotmail.com

Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
adadasdas
HoyTamaulipas.net Derechos Reservados 2016
Tel: (834) 688-5326