Por: Luis Lauro Carrillo11/06/2013 | Actualizada a las 10:24h
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Tener
buenos gobiernos y una sociedad abierta, progresistay cohesionadaes responsabilidad de todos. Un gobernador además de político debe ser
un administrador eficaz y honesto en el manejo de los recursos y para que esto
sucedaes necesario que existan
controles.
¿A qué viene lo anterior? Se preguntará el lector: Viene a cuento por Los
escándalos protagonizados por ex mandatarios de los 32 Estados de la República que
se suceden como rutina: corrupción, despilfarro, entre otros, se repiten en una
lista que parece interminable, ayer Baja California Sur, Coahuila, Tamaulipas y
Zacatecas, hoy Tabasco y Aguas Calientes.
Cabe decir que tras de perder el PRI la presidencia
de la republicaen las elecciones del
año 2,000, se produjo una especie de feudalizacion del país. En efecto los últimos
12 años los gobernadores se convirtieron en auténticos reyes locales, señores de
vida y haciendas, que sin el control presidencial de antaño hicieron y
deshicieron a su antojo.
En los hechos sustituyeron en sus feudos al gran monarca que caracterizaba al
presidencialismo autoritario. Son jefes de estado y de gobierno, jefes del
partido, jefes de las fuerzas de seguridad, con facultades constitucionales y
metaconstitucionales.
Así pues, la mayoría de los gobernadores del país,
controlan a los poderes ejecutivo, legislativo, judicial y el municipal de su
estado, controlan los órganos de fiscalización de las legislaturas, controlan
sus institutos de transparencia e información, controlan su comisión de
Derechos Humanos, controlan sus organismos electorales, en suma controlan todo
menos a ellos.
De tal modo que los gobernadores además controlaban el
Congreso de la Unión a través de sus legisladores y son los que más recursos
reciben de la Federación sin estar obligados a rendir cuentas, en suma
controlan todo, como antes lo hicieron los presidentes priistas.
Tengamos presente la característica esencial del régimen político en la democracia,
ya que existan diversas formas de control de los gobiernos. El control a los
gobiernos es lo que diferencia la democracia de las dictaduras.
Sin embargo los gobiernos de las entidades federativas padecen un desequilibrio
que indujo al desorden. La conformación de la Conago fue el detonante de lo que
se procesaba debajo de ella: las estrategias de los gobernadores para obtener
ventajas de las ruinas del viejo régimen, sin asumir ninguna responsabilidad.
Por otro lado el Auditor Superior de la Federación ha expresado en reiteradas
ocasiones no poseer suficientes herramientas para llamar a cuentas a los
gobiernos estatales. Los gobernadores en los hechos no son responsables ante
nadie.
He aquí que el más reciente “espectáculo” lo ha protagonizado el Andrés Granier
Melo ex gobernador de Tabasco. La voracidad y corrupción con las que los altos
funcionarios tabasqueños se lanzaron
sobre el erario es verdaderamente patética.
Ahora bien el ciudadano debería tener más concienciaen que su votoes una forma de control que aprueba o
desaprueba la gestión de un gobierno, además el control debe ser ejercido con
más responsabilidad por parte de los Congresos federa y local, así como de la
sociedad civil y de los medios de comunicación.
Huelga decir que aún es tiempo de recuperar las instituciones. Primero
respetándolas, acatando sus normasluego
haciéndolas coherentes, creíbles y útiles.
De ahí que el cumplimiento de los derechos ciudadanos debe ser vigilado por la
CEDHy un cuidado de la ética pública a
cargo de las dependencias de anticorrupción y por supuestotiene que existir un control profesional de
la ejecución del gasto publicohecho por
oficinas de transparencia, contralorías y auditorias.
Por tanto la ausencia total de sanciones en los sonados escándalos públicos, la
sensación de impunidadque tiene la
sociedad, se va extendiendo como una mancha de aceite. La impunidad
contagiay seduce, ni siquierahay riesgos de costosen términos de reputación.
Conviene señalar que la impunidad es la gran puerta de entrada a la
corrupciónsistemática, cuando
"todo está a la venta" como en roma en el siglo I antes de Cristo. Hay
delitos como el peculado, el abuso de funciones, fraude, que no tiene castigos.
Inclusive sus beneficiarios se jactan de ellosy hacen una exhibición obscenade
los bienes mal habidos.
Por consiguiente en México podemos afirmar que hasta nos sobran leyes para la
convivencia social. Las leyes son buenas en cuanto al diseño normativo, en
cambio necesitamos unanueva conducta
ciudadana de cumplimiento a la norma y conducta estatal para hacer cumplir la
ley y sancionar su incumplimiento a través de los órganos jurisdiccionales.
En definitiva debemos elevar los índices de responsabilidad pública, garantizar
la transparencia en los actos de gobierno y mejorar la calidad institucional,
que servirá para controlar la ejecución presupuestal, en otras palabras saber cómo
se controla, como se paga, como se licita y como ingresa al estado.
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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