Por: Luis Lauro Carrillo04/06/2013 | Actualizada a las 09:45h
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Pese a
las recomendaciones internacionales para despenalizar los delitos contra el
honor “Difamación”, “Calumnia”
e “Injurias”, en razón
de que coartan el derecho a libertad de expresión, opinión e información, el Estado mexicano en su conjunto ha incumplido con sus
obligaciones pactadas en materia de libertad de expresión.
De ahí que en México a excepción del nivel federal,las
entidades federativas han avanzado en la dirección contraria, toda vez que se
sigue regulando y agregando más delitos que tienen como objetivo criminalizar la libre circulación de
ideas, informaciones y opiniones.
Viene a cuento lo
anterior por la reforma del Congreso
de Nuevo León que aprobó
la adición del artículo 345 Bis del Código Penal, el cual señala:“También se considera
difamación quien utilice cualquier medio electrónico para difundir, revelar,
ceder o transmitir una o más imágenes, grabaciones audiovisuales o texto para
causarle a una o varias personas la deshonra, descrédito, perjuicio o exponerla
al desprecio de alguien”.
Luego entonces, en Nuevo León difamar o deshonrar de cualquier manera a una por
persona por medio de una red social, como Twitter, facebook etc., podría ser
sancionado con uno o dos años de cárcel
o multa económica.
Ahora bien de la simple
lectura del contenido del artículo 345 Bis se
desprende una completa ausencia de definición del legal de tipo penal del “Cyberbullying”
y del “Sexting, en otras palabras no se
describe con precisión el acto u omisión de los delitos establecidos de estas
conductas antisociales en el presupuesto jurídico de la ley penal. Además los
conceptos “Cyberbullying” y “Sexting no están contemplados en dicho código.
No cabe la menor duda que los legisladores neoloneses están
anclados en el pasado, siguen a actuando la antigüita manejando el control bajo
la amenaza de castigo ya en desuso, por lo que las hipótesis previstas en la
disposicióncomentada hacen prácticamente
imposible tipicidad y por ende su sanción, por lo que su simplismo y deficiente
técnica legislativa, hace imposible el acceso a la justicia a víctimas y
victimarios del Cyberbullying
y “Sexting.
En ese contexto los
diputados locales bien podrían legislar para que las escuelas emprendieran campañas diseñadas por equipos
interdisciplinarios, para fortalecer a los niños en su inteligencia emocional,
para afrontar ese tipo de acosos; para impulsar la capacidad de los adolecentes a
sobreponerse a períodos dedolor emocional y traumas.
En cambio queda palmariamente claro quela
reforma al 345 Bis al ampliar el delito de difamación, configuró un instrumento
legalpara controlar la información
difundida en Internet y sobre todo para no afectar los intereses de los
políticos del estado que claman impunidad, y no tanto para proteger a los niños del “Cyberbullying”.
Al efecto con
la ampliación de la tipificación del delito de difamación, la difusión de
material en medios electrónicos, los legisladores pusieron en bandeja de plata a
las autoridades de procuración de justicia, un arma legal de censura para
combatir a los activistas y usuarios de redes sociales en general, y por
consiguiente restringir o controlar la libertad de expresión en el internet.
De modo que el control de la libre manifestación de las ideas
en la internet, no sólo afecta a los medios de comunicación tradicionales, sino
particularmente a los derechos humanos de Internautas que elaboran sus
contenidos bajo la amenaza de los poderes públicos y de la delincuencia algunos
de ir a la cárcel y otros con su vida por
la acción delincuencial.
Conviene señalarque la organización
internacional Freedom House que monitorea la libertad de prensa en el mundo, en
su último reporte señala entre las últimas tendencias destaca el capítulo de
internet y otras tecnologías,donde
subrayael enfrentamiento de los
usuarios de medios no tradicionales, como micro blogs, redes sociales o
teléfonos móviles, con gobiernos que pretenden impedir su labor.
Aquí viene una
preguntaa nuestra mente ¿hay abusos en Twitter y Facebook? Si los hay, como abusos
ha habido siempre en los medios tradicionales, en los que durante demasiado
tiempo se ha calumniado, difamado e injuriado a políticos, empresarios,
artistas, deportistas, etc., sin que nadie les haya podido garantizar el
derecho de réplica.
Tengamos presente
que los usuarios de Twitter saben que en esa red social se propagan todo tipo
de basura, miles de mentiras, rumores y chismes. Más aun que el número de
usuarios de Internet en México y especialmente Nuevo León no constituyen una
mayoría abrumadora critica, Surgiendo la pregunta ¿entonces por qué tanto temor
hacia estas redes?
Por tanto, más que castigar penalmente
a aquellos que propagan información falsa, ofensas y cuestionamientos por las redes sociales, hay que confiar en la
inteligencia de la gente para saber diferenciar entre una red social como
Twitter, llena de chismes, y un medio de información serio y confiable, al
margen de responsabilizarlos civilmente, todavía no estamos en presencia de una
amenaza de una
Internet "sin límites".
Así pues, el
Congreso neolonés más que preocuparse por regular, reglamentar el Internet y
demás tecnologías, debería fijarse como prioridad reformar el código penal para
combatir con más severidad el patrimonialismo de los servidores públicos, las
cuentas públicas,estatales y
municipales, aumentando las penas a los delitos de abuso de autoridad,
peculado, concusión de funcionarios, enriquecimiento ilícito y tráfico de
influencias.
Por otra parte si
hay voluntad política una solución inmediata lo seria queel gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, ejerza su derecho de veto a la
reforma del 345 Bis del Código Penal aprobada a fin de que sea revisada de nuevo
por el Congreso Local.
En definitiva al reformar el artículo 345 Bis del Código
Penal de Nuevo León,ampliando el delito de difamación para reglamentar el internet a pretexto
del“Cyberbullying” y “Sexting, traerá como consecuencia la censura, una restricción a la libertad de
expresión; independientemente de la incapacidad para garantizar el cumplimiento de una
ley extraterritorial.
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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