|
Sección: Editoriales / Escenario político
Pablo no gasta pólvora en infiernitos
Por: Marco Antonio Torres de León
30/05/2013 | Actualizada a las 16:06h
|
La Nota se ha leído 1614 Veces
Las tierras del rancho se secan, los bueyes en el
cobertizo del compadre se mueren, mi cosecha se pierde, hace un año que no
llueve, piojos y garrapatas invadieron mi comarca, la sal cae a mi casa y no
conforme con todo esto, 3 aspirantes de oposición a la alcaldía de Mante
anhelan ansiosos comer y beber gratis, sin costo alguno.
De pasada, los susodichos 3 aspirantes le lanzan un reto
a PABLO GONZÁLEZ LEÓN, el más fuerte de todos los candidatos existentes, quien
por conquistar corazones y voluntades yendo de casa en casa en el vasto
territorio mantense, ni tiempo tiene de voltear a mirar a los filibusteros de
ocasión.
Se supone que Pablo González León anda en sus negocios de
futuro político; Pablo en este momento se dedica a conquistar corazones y
voluntades.
Pablo se levanta a las 5 de la mañana y duerme a las 2 de
la madrugada del día siguiente. Así pues, sus horas para dormir en cama son
nada, francamente pocas, pues su filosofía de vida le indica que todo aquello
que vale la pena conquistar, cuesta mucho esfuerzo, sudor y cansancio; esto,
antes de ganarlo.
A Pablo González nada se le ha dado gratis en la vida.
Y como él sabe que ganar la alcaldía del Mante vale la
pena, pues no es un asunto menor servir a todos los mantenses durante los
próximos 3 años, no escatima tiempo, sudor ni esfuerzo para conquistarla.
Ya lo dijo el ideario de EMILIANO ZAPATA, la tierra es de
quien la trabaja.
Los piratas de ocasión por su parte, parientes cómodos de
aquéllos filibusteros de los que hablábamos al principio, queriendo alimentar a
los perros de su casa con dinero ajeno, le insisten a Pablo González León que
acepte un debate verbal –al fin que es ‘democrático’ y con preguntas y
respuestas- con sus candidatos opositores.
Son candidatos de oposición cuyos nombres no vale la pena
citar.
Esto, disque para que la ciudadanía entera sepa qué contestaron
y cuánta esgrima verbal o saliva gastó cada quien tras emitir sus peroratas o
monsergas muy al chocante estilo de ¡Que todo México se entere!.
Como si fuera más importante dejar escupitajos en el
micrófono, que gastar suela y tacón del calzado dejando una estela de sudor,
cansancio e ideales repartidos correctamente por cada rincón del municipio.
El ejercicio democrático por excelencia no es solo abrir
la boca por abrirla, sino mantener una sana, constante y equilibrada cercanía
con el pueblo.
Por ello los gobiernos republicanos se constituyen como
tal, porque se supone que son electos democráticamente por medio de la
comunicación directa con gobernados.
Créalo amable lector, al candidato del PRI Pablo González
León se le hace mucho más fácil conquistar lo difícil que lo fácil.
Y lo más difícil para él –y para todo aquél aspirante a
un cargo de elección popular- es recorrer calles, colonias, ejidos, ranchos y
rancherías pasando a saludar gente y ciudadanos ávidos de un saludo, y que
tienen profunda necesidad de ser escuchados con atención.
Por esa razón, Pablo no puede gastar pólvora en
infiernitos.
Repetimos, el candidato del PRI no tiene ni motivo ni
razón como diría Zalo Reyes para hacer caso a necios.
Queda muy claro que PABLO GONZÁLEZ LEÓN está mucho más
interesado en hacer una campaña política de a pie, de contacto directo con el
pueblo y en hablar cara a cara con el electorado, que prestar atención a voces
tercas y absurdas.
Lo que francamente no resulta ético es que siendo Pablo
González gentil, respetuoso y cordial en asuntos profesionales con medios,
algunos personajes del medio periodístico aprovechen cándidamente su tiempo en
lanzarle dardos envenenados a aquél que los apoya en todo y por todo.
Hasta donde sabemos, la absurda idea del debate salió de
cerebros con tufo periodístico a quien lo mismo les da ir de aquí para allá
llevando y generando ideas u ocurrencias, sin poner de por medio ética, razón
ni justo equilibrio.
Como si 40 días de campaña fueran bastante suficientes
para recorrer –día, tras día, tras día- todas las llanuras, valles y montañas
de esta amabilísima comarca.
Mas no conformes con vivir gratuitamente toda una vida
así, sin pagar gastos de envío ni por concepto de compra o consumo,
inquietantemente los 3 o 4 citados políticos –aspirantes a la alcaldía del
Mante- beneficiarios del proyecto se sienten beneficiados por la salvadora
corriente demócrata. Y corren presurosos a azuzar a ciertos reporteros, para
que estos la promuevan.
En lugar de gastar como lo hace Pablo González León, la
suela de sus zapatos yendo a saludar cara a cara al pueblo mantense.
El único de los candidatos que no cae ni caerá en trampas
seductoras o en las llamadas tentaciones de luna llena es PABLO GONZÁLEZ LEÓN.
Ni tiene por qué caer.
Parece que él tiene mucho qué hacer en los jornales
diarios y cansados a que se somete.
Pablo acaba francamente exhausto, cerca de la 1 de la
mañana del día siguiente.
Eso sí, acaba cansado pero feliz.
Con la alegría del deber cumplido, como presea en sus
sienes.
Bien, por ahora es todo, hasta pronto.
|
|
|
Ultimas Columnas del Autor
|