El término es de por sí desagradable, ya que nos lleva a pensar en esos renegados de la vida que solamente piensan que su estirpe es la única, los xenófobos...
Por: Carlos Santamaría Ochoa27/04/2010 | Actualizada a las 15:57h
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El
término es de por sí desagradable, ya que nos lleva a pensar en esos renegados
de la vida que solamente piensan que su estirpe es la única, los xenófobos son algo
aberrante en todos sentidos, y nuestros vecinos tienen mucho de ello.
El
diccionario de la Real Academia Española lo define como "odio, repugnancia
u hostilidad hacia los extranjeros, y nosotros lo definimos como la carencia de
la capacidad de interactuar con otro tipo de personas de distinto origen, raza,
nacionalidad, credo o clase social.
Los
ciudadanos de Estados Unidos de América en muchos estados se han olvidado cual
es el origen de su sangre: no han recordado que era un territorio hostil, donde
tribus de indios habitaban tranquilamente, dentro de los parámetros normales
que tiene un grupo social, y que había guerras pero éstas tenían razones
naturales, es decir, no eran tan aberrantes que mataban porque sí.
Eran
humanos, pues.
Y
ahora, encontramos a un grupo de personas de piel blanca, ojos claros, cabello
rubio -generalmente, aunque hay excepciones- que reniegan de quien tiene la
piel de color oscuro o amarillo, de quien tiene el pelo rizado o de otra
consistencia, de quien emite al hablar un acento no propio de ellos, cuando
todo mundo sabe el origen del anglosajón: una mezcla de razas, de gente y de
todo. La promiscuidad y otros factores los llevaron a ser lo que son y ahora,
tranquilamente, reniegan de sus orígenes.
No
hemos de olvidar que el territorio que nos robaron cuando el general López de
Santa Ana era poblado por mexicanos -era parte de nuestro México- y aun así, se
dan el lujo de renegar de nosotros, refiriéndose en forma despectiva a los
habitantes de nuestra patria con términos como "frijoleros",
"nopaleros" y muchos otros que no son precisamente un apelativo
agradable.
Hoy,
la gobernadora de Arizona, que por cierto, no es gobernadora de Estados Unidos
como lo dijo un conductor de radio y televisión ayer en le mañana, encabeza la
decisión de tomar una actitud hostil para quien consideren que es ilegal,
indocumentado, o simplemente, que no tiene la piel del tono que se les antoja a
los policías que de por sí ya tienen una fama poco grata en ese país.
Hace
muy poco tiempo decíamos en este espacio que hay testimonios de la brutalidad
policíaca en los Estados Unidos contra gente de razas hispanas, y se pone de
manifiesto la forma tan salvaje en que se conducen, sin tener el castigo que se
merecen, y que la ley contempla, solamente por el hecho de sentir que son una
raza aparentemente superior.
Se
les ha olvidado que muchos de los problemas que padece nuestro México son
consecuencia de sus malas acciones, y que el mundo entero está harto de la
forma en que intervienen en otras naciones.
Recordamos
cuando en un operativo militar sacaron de su país al general Noriega -en
Panamá- para llevarlo a juicio, pasando por el arco del triunfo la soberanía de
aquel país, las recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas y de
la Organización de los Estados Americanos.
Los
"gringos", pues, se han caracterizado históricamente por abusar de
las naciones en inferioridad de fuerza. Tal es el caso de Afganistán, Irak,
Irán, los pueblos palestinos, Panamá y muchos otros, como ha sucedido también
con ese bloqueo en el que han sumido a Cuba por décadas.
No
decimos que los otros países sean un dechado de virtudes, sin embargo, estos
americanos no entienden y se meten en todas partes, cuando no han recogido su
tiradero, haciendo resaltar aquel rezo popular que dice: "candil de la
calle y oscuridad de tu casa".
Los
integrantes del Congreso del Estado de Tamaulipas se han manifestado en contra
de esta ley, en voz de su presidente, Felipe Garza Narváez, y la verdad, es
tiempo de hacer algo yal el documento firmado por todos los diputados dice
textualmente: en solidaridad con nuestros compatriotas que viven allá,
manifestamos nuestra desaprobación y rechazo a esta legislación, ya que se
vulnera el trato de equidad que debe otorgarse y no solo pone en evidencia la diferencia
en el trato que nosotros damos a los visitantes de otros países, además de que
esto sienta un mal precedente. No queremos imaginar lo que sucediera si otros
estados de ese o cualquier otro país aprueban prácticas discriminatorias".
La
Sexagésima legislatura se manifiesta por la defensa de nuestros mexicanos, y
pide acciones del gobierno federal. Esperarnos, sinceramente, que haya acciones
que les dejen en claro que no son los amos del mundo, y que una convivencia
general pacífica es mejor que actitudes xenófobas y estúpidas, solamente m con
aquel alemán que se hizo famoso por pensar que su raza era la única, la
superior: Adolfo Hitler.
Poco
les falta para pensar así, y no debemos permitirlo.
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entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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