Por: Javier Rosales Ortiz21/05/2013 | Actualizada a las 13:28h
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Son
maestros, pero la pasión se impone, al grado de que por su boca escaparon
palabritas y palabrotas que denotaban rabia, coraje, impotencia, por lo que el
asunto amenazó con pasar a las manos entre los mentores y guaruras que
resguardaban la casona del PANAL. “Justicia.
Justicia”, gritaban furiosos varias docenas de maestros que no tuvieron acceso
al inmueble y en pleno solazo, ya desesperados, hasta sacudieron una camioneta
blanca que descansaba en el estacionamiento, hasta que alguien pidió cordura. Los más
agresivos eran los profesores de Nuevo Laredo y Matamoros, molestos porque al
ex dirigente del SNTE en Tamaulipas, Arnulfo Rodríguez Treviño, no se le
permitía el acceso a las oficinas del PANAL en Ciudad Victoria, partido que él
creo, que lo pulió y que logró conservar su registro en el proceso federal
pasado, gracias a que en su calidad de
candidato a Senador y aún enfermo, casi sin hacer campaña, acumuló 112 mil
votos. “Traidor”,
le gritaba la masa humana a Rafael Méndez Salas, y “Bebeleche”, a Mariano Lara,
Líder Estatal del PANAL, de quién creen que aun es un niño tímido en pañales
que brincó de carga maletas a la dirigencia por obra del destino. Y a
Carlos Huerta, vocero del SNTE, también le alcanzaron las pedradas, cuando los
irritados profesores la gritaron: “Abre la puerta, Carlitos, acuérdate quién te
puso en ese puesto”. “Esta es
nuestra casa, es nuestro partido, tenemos derecho a entrar”. “Nada de espalda,
todo de frente”, coreaban otros maestros, en momentos en que en el interior
Arnulfo y el líder del PANAL, negociaban. Desde mi
ubicación, en un ventanal con los vidrios cerrados, apenas si se escuchaban los
susurros sobre la plática que sostenían ambos personaje: “Yo te echo la mano,
pero compréndeme”, alguien decía en el interior en medio de fuertes discusiones
que no eran legibles. “Abran, o
echamos abajo la puerta”, insistían los enfurecidos profesores, ya cansados y
bajo los incrementes rayos del sol. Antes,
Arnulfo se dijo engañado y traicionado porque se le prometió el primer lugar en
la lista plurinominal para diputado local, en la cual ahora figura Erika Crespo
Castillo, insípida profesora sin carrera política y sin talento, pero que goza
de un buen padrino y de poderosos familiares. De ella,
Arnulfo dijo: “En el CEN del SNTE no la querían como regidora y metí las manos
al fuego y allí esta”. Y de
Rafael anotó:” Tampoco a él lo apoyaba el CEN, porque querían imponer a otro
elemento, pero me faje, intercedí a su favor y ahora con esto me paga”. Con
relación a Mariano esto fue lo que señaló: “Le deje un partido consolidado,
fuerte, vivo, y siempre le tendí la mano”. El,
Arnulfo, reconoce que se confió, que cometió un error, pero advierte que va con
todo para buscar la primera posición, tal como se lo prometió-dice él- Rafael
en un paradisiaco lugar del sur del país. Por
cierto, en una entrevista, un reportero le preguntó a Arnulfo que si busca la
diputación para seguir manejando al SNTE de Tamaulipas y su respuesta fue: “No
señor, pero le quiero decir que el bono que recibieron los maestros el 15 de
mayo fue gracias a mi, a mis conquistas, a una negociación que funcionó”. Y agregó:
“Y yo que recibo a cambio. Si mi regalo del día del maestro fue que se me
expulsó de la lista de las pluris y eso, huele a traición”. Esto es
todo un caso, muy complicado y puede ser que el más preocupado por el desenlace
sea el PRI, porque juega en coalición en varios lugares con el PANAL y ahora el
voto que le regalaron los maestros a Arnulfo, no está asegurado. Esta es
la primera chispa que salta en el proceso electoral que vive Tamaulipas. Y la
contienda tiende a calentarse demasiado. Por eso,
urge ya un apaga fuego. Correo
electrónico: javo-ortiz@hotmail.com
Javier Rosales
Columnista en Tamaulipas. Su columna Anecdotario es publicada en diversos medios de comunicación.
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