Por: Elsa Celis21/05/2013 | Actualizada a las 10:04h
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Con
frecuencia encontramos comentarios despectivos referentes al servicio que
presta el Instituto Mexicano del Seguro Social IMSS; si bien es cierto que
muchas veces padecemos desatención en algunas áreas del instituto, también es de
reconocer las muchas cosas muy buenas que ahí suceden.
Por ejemplo. No se puede negar que la clínica 34 de cardiología (ubicada en la
cercana ciudad de Monterrey) es un hospital con personal altamente calificado. La
mayoría de cirujanos que ahí labora, lo hace también en los más prestigiados
hospitales de la capital neolonesa, por lo cual es muy común llegarse a topar
con verdaderas eminencias en el área quirúrgica.
Y es la misma referencia de cómo trabajan acá, en los hospitales de Tamaulipas;
en donde el personal del área médica –doctores, enfermeras y profesionales
afines- trabajan duro, pues la demanda ha crecido exponencialmente. Lo que hace
común ver abarrotado el área de urgencias, donde incluso se atienden pacientes hasta
en los pasillos.
Muchos podremos quejarnos de cómo algunos médicos y enfermeras primerizos
practican con la gente, pues no falta quien haya salido dolorido de una inyección
o de un moretón al tratar de ser canalizados para aplicarles sueros. Esto es ‘pecata
minuta’, pues quienes hemos sido atendidos de manera efectiva -quizá no en
tiempo, pero si en forma-, reconocemos su labor.
Hay secciones del instituto que no imaginamos el trabajo que realizan. El departamento
de nutrición, desarrolla una actividad neurálgica dentro de los hospitales;
pues se llegan a servir diariamente alrededor de 300 platillos (sólo en el
desayuno, con un personal de 4 a 5 personas). Dentro de estos 300 platillos,
algunos son dieta especiales (según la patología de cada paciente) y todo en un
lapso de una a dos horas.
Los alimentos que se sirven, llevan un control supervisado por personal
externo; que les exige cumplir con los requisitos que requiere el sistema “Placa
Web” el cual garantiza los niveles nutricionales para cada paciente, así como
el uso eficiente de la materia prima en la preparación de los alimentos; en
donde no hay pérdidas o desperdicios, lo que facilita la planeación adecuada de
recursos empleados en este rubro.
Se podrían citar muchas de las diversas labores que se ejecutan dentro del sufrido
IMSS; pero todas las actividades (por buenas que sean), se empañan de alguna
forma a la hora de ver las instalaciones, ya que estas se encuentran la mayor
parte de las veces descuidadas y sucias.
Entonces, el instituto cumple con su labor de prestar servicios médicos de
calidad, con médicos -egresados de todo el país-; enfermeras egresadas en su
mayoría de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Pero el personal de
intendencia… ése necesita ser o más capacitado, o con mayor espíritu de
servicio.
Hoy le toca tomar las riendas como delegado a José Manuel Assad Montelongo,
quien aportará su granito de arena para seguir mejorando más los servicios que
ahí se prestan.
Encuentra un desarrollo médico con muchas carencias, con escasez de recursos
(nada nuevo) pero con muchas mejoras sustanciales, que su visión de empresario
y político, ayude en lo esencial a brindar ayuda médica de calidad para sus
afiliados.
El aplicar a la certificación en su proceso de alimentos, con el Distintivo H,
que habla de calidad y prestigio en el servicio de comida; sólo la hacen los
restauranteros que se preocupan por sus comensales. Es por eso que hoy tocamos
el tema.
El nuevo delegado, le tocará imponer su personal sello, para contribuir en
difundir sistemas de salud preventivos. Menos enfermos y mayor productividad.
Ojalá también sean menos cuotas…
Elsa Celis
Es Licenciada en Administración de Empresas. Máster en Administración Pública
Editora de la Revista Viva Tamaulipas
Columnista de medios impresos, así como de diferentes portales electrónicos
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