Por: Alejandro de Anda20/05/2013 | Actualizada a las 09:34h
La Nota se ha leído 1444 Veces
Llegó el minuto cero, para el formal arranque de la
madre de todas las batallas. La campaña en busca del reencuentro con el voto
más importante para los habitantes de 14 Estados, donde están en juego 3 años
de su vida y destinos. Donde se evalúa el desempeño del gobierno en funciones
–el municipal- y es el principal factor que incidirá en el resultado de los que
vienen. Limpieza municipal, empleo, seguridad, alumbrado, becas serán algunos
de los aspectos que la ciudadanía tendrá en cuenta. Si han sido atendidos en
los últimos dos años y pico.
El enemigo a vencer… el PRI. En Tamaulipas, el dirigente estatal de este
partido, dio el banderazo en la fronteriza ciudad de Nuevo Laredo.
Listos para ser evaluados y para dar la lucha. Comienza la fiesta.
Dice un dicho “Cuando una puerta se cierra…otra se abre” eso, es un ejemplo de
una construcción de mala calidad.
Y es precisamente el desbarajuste que en los mismos cimientos del partido que
llegó al poder, gracias a los ‘encantos’ del ranchero de Guanajuato, Vicente Fox,
manda como señales de alerta del resquebrajamiento que sacude a su interior.
Y peor aún, amenaza con salir muy a flote; al grado que el ex presidente
Calderón tuvo que dejar a sus alumnos en Harvard, para salir a dar unas
tremendas ‘twitedas’ de cómo se debe manejar el PAN.
Dijo algo así como (sic) “eso en mis tiempos, no lo sacábamos al aire”.
Es el tema, en la clara alusión de que el coordinador de la bancada panista en
el senado, Ernesto Cordero Arroyo ha llegado a lo que en administración
conocemos como ‘el principio de Peter’; que establece que una persona es
competente, hasta su límite, donde comienza su grado de estupidez o incompetencia.
En palabras gruesas, se ejemplifica como “la nata sube, hasta cortarse”.
Ernesto Cordero –ex presidenciable- se encuentra con un pie fuera de la
coordinación, y es en voz del presidente nacional de ese instituto político
(PAN) quien expresó claramente que (sic) “existen hechos, declaraciones y
posicionamientos que nos están mostrando como un partido que tiene falta de
unidad y de coordinación y esto lo debemos de solucionar y de atender…”
Quizá el “Pacto por México” ha puesto en duda la lealtad de Cordero a Madero o
al mismo Calderón.
Lo cierto es, que como el mismo ex mandatario ‘twiteara’ al conocer los
deslices en prensa sobre la ruptura del presidente del PAN con el menguado
panista senador Cordero, les manda decir “que la ropita sucia…” porque de otro
modo, no solamente están condenados a ser una fuerza política en rezago; están
llamados a quedar estar por detrás hasta de Juanito, como última opción
política.
Ya le motearon de míster Bean; ya le dijeron que juntaba más gente un perro
atropellado que una charla del mismo ex ministro de Hacienda; hoy, su lealtad
será probada.
Algún reportero atinó a preguntarle al mismo Gustavo Madero “¿Le ve tamaños a
Ernesto Cordero para el PAN?” en referencia directa, a que está por concluir su
mandato al frente de la presidencia del blanquiazul y la probable llegada del
ex delfín de Calderón.
Lo que lógicamente, contestó el pariente del ‘padre de la democracia’ (sic) “Yo
no le ando viendo los tamaños a nadie”.
Y la evidencia de sus ‘tamaños’, será exhibida en la destitución de la
coordinación de su bancada. ¡Pasitas! Dirán sus correligionarios.