Hoy es Lunes 08 de Junio del 2026


Sección: Editoriales / Golpe a golpe

Hijos influyentes

Por: Juan Sánchez-Mendoza 17/05/2013 | Actualizada a las 08:45h
La Nota se ha leído 2068 Veces


Con el consentimiento de sus padres, sin su permiso y a pesar de él, hay hijos de políticos encumbrados que suelen cometer todo tipo de excesos, a nombre de las instituciones públicas que sus progenitores representan.

Esto ha sido una constante en México; al menos, durante los últimos nueve regímenes presidenciales --como puntualmente se consigna en la hemeroteca--, no sólo por parte de los retoños del señor de Los Pinos en turno, sino de las crías de sus colaboradores más cercanos e, incluso, de los vástagos de gobernadores, alcaldes y legisladores, aunque no se debe descartar a la descendencia de funcionarios de menor monta.

Por tanto no me sorprendió que una hija de Víctor Humberto Benítez Treviño --Andrea Benítez González, se llama--, en uno de sus “arranques caprichosos”, haya ordenado a los cuadros operativos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) clausurar un restaurante, sito allá en la Ciudad de México, tan sólo porque se le negó ocupar una mesa.

Y no me extrañó porque ella hasta el día en que le marcaron un alto, hizo cuanto le vino en gana (en lo privado y públicamente) sin considerar que con su actitud dañaría la carrera política de su padre en el entendido del cambio de tiempos, circunstancias e influencias, pues acostumbrada estaba a imponer su voluntad en todo terreno.

Pero sí atrapa mi atención el cese de Benítez Treviño, pues, sin ser el protagonista del bochornoso suceso, fue cesado por su antes alumno Enrique Peña Nieto, quien con esta decisión busca recobrar credibilidad hacia su persona, en lo particular, y para el régimen que encabeza, pero sin éxito aparente, según se ve.

Los juniores

Hay que recordar que cuando Enrique Peña Nieto era candidato a la Presidencia de la República, una de sus hija, Paulina Peña Pretelini, que es la mayor registrada durante su primer matrimonio, mucho ofendió a la sociedad mexicana, al externar (en las redes sociales) que los pobres en México no cuentan ni votan, generándole claramente la pérdida de votos a su padre en distintas entidades del país.

Y nada pasó, aun cuando su noviazgo con el hijo de Andrés Manuel López Obrador (Gonzalo López Beltrán) se vio tambaleante; y su propio padre tuvo qué ofrecer una disculpa pública por los comentarios de su hija.

Yéndonos más atrás, Usted, bien ha de recordar, que en el régimen presidencial de Gustavo Díaz Ordaz, no hubo junior más consentido que Alfredo --ex esposo de Thalía y Paulina Castañón Ríos Zertuche--, pues así lo dispuso el entonces mandatario de México, quien sostenía amores con Irma Serrano (alias “La Tigresa”), lo que motivó que grupos rockeros dejaran de tocar en México, pues de lo contrario el vástago presidencial se encabronaría.

Con Echeverría los traficantes de influencias fueron sus hermanos y “La compañera” Esther (Zuno Arce), quien le brindara protección a su hermano Rubén, en la comisión de fechorías (tráfico de drogas), sin que ninguna autoridad mexicana protestara por ello, so pena de que la furia del señor de Los Pinos  e volcara en contra suya.

José López Portillo admitió no sólo los excesos de su mujer, la doña Carmen Romero (tan proclive a las relaciones extramaritales), sino el abuso de sus hijos Paulina y José Ramón, de su hermana Margarita y de su primo Guillermo, tanto como de “El Negro” Durazo, que al amparo del poder cometieron múltiples excesos.

Miguel de la Madrid Hurtado fue más sensato, pues su hijo Federico sin hacer alarde de su influencia, logró sostener y contraer nupcias, con un ser de su mismo sexo.

En cambio Carlos Salinas de Gortari dejó hacer y pasar las acciones insanas de sus hermanos; sobre todo las de Raúl y Adriana Margarita, al amparo de su administración.

Ernesto Zedillo Ponce de León, optó en no entrometerse en las relaciones que su mujer (Nilda Patricia)  y sus hijos sostenían en contra suya.

Vicente Fox Quesada solapó a sus entenados, los Bribiesca, en sus acciones influyentitas.

Y hasta Felipe Calderón Hinojosa toleró que su descendencia y sus parientes traficaran con su nombre.

Ahí está el caso de su hermana, quien es senadora de la República.

Entonces, ¿por qué alarmarse ante una medida institucional?, como es la del cese de un funcionario (Víctor Humberto Benítez Treviño), que tampoco ha sabido educar a sus hijos.

Las campañas

El domingo próximo inician formalmente las campañas

Y los candidatos a diputados locales y alcaldes, obligados están a fortalecer su imagen en los siguientes días previos a la jornada comicial, buscando el voto de todos los ciudadanos que sufragan en sus distritos y/o municipios --incluso de los militantes políticos ajenos a sus partidos--, sin no esperar a que el día de los comicios una fuerza divina induzca sufragios en su favor.

Pero esto nada más se logra con voluntad y cuando realmente hay una comunicación abierta y directa con la sociedad.

No con un baño de pueblo.

No con poses demagogas, aunque muchos de los abanderados crean y alardeen que su simple presencia basta y sobra para alzarse con la victoria en julio próximo.

De ahí que los contendientes, todos –y estoy hablando de los siete partidos que juegan en este hándicap --, por beneficio propio deban asumir la responsabilidad de hablarle al pueblo con la verdad, sin falsas promesas ni palabras huecas, y en un desplante de ética (¿sabrán qué es?) se den la oportunidad de escuchar (sin agachar la mirada) las inquietudes de quienes tienen la decisión de que alcancen o no sus objetivos en esta justa.

Y es que un pueblo que es tomado en cuenta puede dar real sustento a la política y restarle poder a la anarquía, al desorden, al rumor y a otros instrumentos de competencia electoral arcaica, que por salud del mismo sistema no debieran reeditarse.

Confusión ciudadana

Hasta hoy, incluso, en los 22 distritos electorales y los 43 municipios de Tamaulipas, la gente ya está cansada de que muchos de los candidatos quieran confundirla; que quieran engañarla. Y por eso los ciudadanos que de una u otra forma aparecen como actores principales del proceso comicial quieren estar enterados del alcance y los objetivos de cada abanderado, para no dar lugar a interpretaciones irresponsables que mermen aún más la dañada credibilidad que existe hacia los políticos.

Es aquí, entonces, cuando cobran mayor importancia los medios de comunicación masiva, que hacen más oportuna y ágil la información generada en el actual proceso, alentando la verdadera construcción de la democracia.

Por tanto, así como avanza la pluralidad, los medios de comunicación y los candidatos deben contribuir a la formación de una conciencia estatal crítica y responsable, sin suspicacias.

La recompensa, claro está, será muy alta: ver a los tamaulipecos comprometidos y actuantes, libres, en esta etapa electoral, donde ya no tienen cabida los demagogos ni oportunistas que buscan publicitar cuanta mentira se les ocurre.


E-m@il:

jusam_gg@hotmail.com

Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
adadasdas
HoyTamaulipas.net Derechos Reservados 2016
Tel: (834) 688-5326