La credibilidad, como soporte de la confianza, está en crisis. Casi por naturaleza, de manera tradicional, los mexicanos...
Por: Melitón Guevara Castillo25/04/2010 | Actualizada a las 17:02h
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La credibilidad, como soporte de la confianza, está en
crisis. Casi por naturaleza, de manera tradicional, los mexicanos somos
desconfiados; pese a ello, hay una certeza: siempre se ha confiado en la
iglesia (obvio, la católica), en el ejército y en los profesores. Al menos es
lo que se desprendía de la mayor parte de los estudios y encuestas sobre
cultura política. La desconfianza de los mexicanos hace, ha dicho José
Woldenberg, que las elecciones sean el contexto para manifestarla. De ahí, por
ejemplo, que se haya ciudadanizado el órgano electoral, los procesos
electorales; que haya credencial con fotografía, padrón con fotografía, tinta
indeleble… con todo y eso, buena parte de los mexicanos, sigue estando
convencidos de que hay fraude electoral. El actual escenario político-electoral se esta
enrareciendo por un factor determinante: la falta de confianza de los mexicanos
se incrementa ante el conocimiento, la difusión de hechos, que vulneran a las
instituciones en que tradicionalmente confiaba. Aquello de que, tu le crees,
“yo tampoco”, prácticamente se puede convertir en algo tan común, pero ahora
cubriendo a otros actores: la iglesia, el ejército y los profesores. La iglesia va perdiendo, no solo la confianza, también
seguidores por sus múltiples errores. Hoy en día, por ejemplo, la iglesia de
Antonio González Sánchez vive momentos de crisis: Benedicto XVI ya no pudo, por
la amplia difusión, soslayar las múltiples acusaciones sobre religiosos que han
cometido “pederastia”; a lo largo y ancho del mundo, van apareciendo mas y mas
hechos que lastiman la imagen, los valores, la fortaleza de la iglesia. ¿Cómo
seguir creyendo en ellos? Los profesores que tienen como patrón a José Manuel Assad
Montelongo y como líder a Arnulfo Treviño, cada día ven como se desdibuja su
imagen ante los alumnos y ante los padres de familia: los resultados como
educadores casi esta en los suelos, con reprobación en matemáticas, español,
física, química… el año pasado, en la prueba Enlace, los resultados fueron desastrosos.
¿Cómo serán en esta ocasión? ¿Cómo confiar en quienes fracasan como educadores? Confiamos en los militares. Lo hacemos porque siempre, su
función, ha sido la de protegernos; defender nuestra patria, nuestra integridad
como nación. Porque en momentos difíciles, de crisis, de afrontar desastres
naturales, siempre están ahí para, en solidaridad, apoyar a quienes se han
convertido en victimas. Ahora, además de eso, están cumpliendo funciones de
policía; y en esa coyuntura, de pronto, quedan en el ojo del huracán de la
opinión pública que los cuestiona. Se confía en alguien por sus hechos. ¿Cómo creer en un
líder o político que ha sido cuestionado en su honestidad? ¿Cómo confiar en
quien, pese a las evidencias de corrupción, se solaza de que no se le
castigara? ¿Cómo creer en quien, olvidando que es servidor público, se
aprovecha de su cargo? ¿Cómo creer en el político que se le conoció con las
manos en las bolsas y luego se le observa con las bolsas en la mano?
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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