Por: Luis Lauro Carrillo10/05/2013 | Actualizada a las 09:44h
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La perversidad
de los políticos mexicanos del PRI, PAN y PRD, ha logrado hacer fracasar toda
la normatividad para impedir la compra ilegal de votos. Los nuevos candados a
la política social en época de elecciones, establecidos en el adéndum del Pacto
por México no van a resolver por sí solos el problema de fondo.
De ahí que la firma del añadido al Pacto para evitar el uso electoral de los
programas sociales fue cuestionada por senadores Ernesto Cordero y Miguel
Barbosa y diputados como Silvino Aureoles, por considerar que es insuficiente
ante las irregularidades y abusos en los estados donde se realizarán comicios
electorales.
Sobra decir que en el compromiso del “blindaje
electoral pactista” participan priistas, panistas y perredistas, quienes forman
parte del Pacto por México, y son gobierno en las 14 entidades donde se
renovarán alcaldías y congresos locales, así como una gubernatura.
Cabe señalar que los candados aseguran las rejas pero no tapan las grietas por
donde los programas sociales se pueden fugar para el apoyo a la lealtad
partidista de los electores traducida en votos. Hay muchos casos a nivel local
y federal que ilustran la poca utilidad de los compromisos del adéndum al Pacto
por México.
En este contexto, para un eficaz adéndum al Pacto por México convendría ir más
allá de la suspensión de programas sociales 45 días antes de las elecciones,
tomando en cuenta que no existen los recursos suficientes para adelantar este subsidio
a los beneficiarios, con lo que se les causara un grave perjuicio.
Si de verdad el panismo y el perredismo pretendieran ser congruentes con el
escándalo que armaron con las denuncias en contra de la Titular de la SEDESOL y
El Gobernador de Veracruz y demás funcionarios federales y estatales, en lugar
de haber firmado esos acuerdos light debieron:
Prohibir en el adéndum que los servidores públicos de las áreas de desarrollo
social y obra pública pudieran ser candidatos a cargos de elección popular en
las elecciones locales que se realizarán este año. Pactar una reforma
constitucional para suprimir los Institutos Estatales Electorales y Municipales
y crear un Instituto Nacional Electoral para que ya no dependan del poder de
los gobernadores.
Por otro lado, si bien es cierto que tratándose de
leyes, México está muy bien. Pero también lo es que si hay violaciones a las
mismas es porque se puede, es decir porque no se sanciona a los que la cometen delitos
electorales, que medran con la pobreza
de la gente. Configurándose lo que jurídicamente se conoce como derecho vigente
no positivo, en otras palabras la impunidad.
Aquí surge la pregunta ¿Cuándo se va a resolver esta cuestión?
Se resolverá el día que exista voluntad políticapara aplicar la ley, para castigar con cárcel
los servidores públicos y operadores políticos que utilicen los programas
sociales con fines electorales.
En otro orden nada de qué extrañarse en México, la sociedad está acostumbrada a
los chantajes de los políticos de todos los partidos. Lo que sí resulta muy
sorprendente, empero, el intempestivo cambio de posición de los dirigentes del
PAN y PRD, para volver a la mesa de negociación despues de tanta alharaca con
el supuesto juicio político de Rosario Robles y el Gobernador Javier Duarte.
En definitiva, el adéndum del Pacto por México, el escándalo de Veracruz
quedarán en mera cuestión anecdótica, con resultado nada practico, ni funcional
en la equidad electoral, mientras el PAN, PRD y PRI no decidan ir a fondo en
las reformas que impidan no solo el uso de los programas sociales y las obras
públicas, sino evitar que sirvan de fabrica de candidatos ganadores de
elecciones.
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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