Por: Rosa Elena González07/05/2013 | Actualizada a las 22:01h
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Las
estadísticas los exhiben, los políticos los mencionan, el sistema dice saber de
su existencia, en tiempos electorales los candidatos, de todos los colores,
aseguran tener estrategias para solucionarles sus necesidades, pero la verdad
es que el numero de “ninis” sigue en aumento y poco se ha hecho para apoyar a
los jóvenes y se conviertan en la fuerza laboral, intelectual y económica que
requiere el país. Muchas
situaciones contribuyen a que cada vez se tengan más jóvenes que ni estudian ni
trabajan, no es porque ellos así prefieran vivir, la realidad es que la
crisis en la economía en las familias, la desintegración familiar, la
escases de oportunidades laborales, el aumento a las cuotas escolares, todo ha
ido aumentando en forma alarmante y eso ayuda para que crezca también el numero
de muchachos sin oficio ni beneficio. Resulta
hasta peligroso que cada día se tengan más muchachos que ni estudian ni
trabajan, que dependen de sus padres o en el peor de los casos, buscan otras
actividades a desarrollar y no las encuentran, no hay que olvidar que la
ociosidad es la madre de todos los males, los jóvenes en esas condiciones se
exponen, otros por gusto a la adrenalina, o por necesidad, pueden hasta caer en
redes de gente sin escrúpulos. Según
datos oficiales del INEGI en el país hay 7.5 millones de muchachos en edades de
16 a 28 años en esas condiciones y en Tamaulipas tenemos la cifra, no muy
halagüeña, de 30 mil ninis según los investigadores de este fenómeno. Igualmente
las circunstancias que pueden contribuir a que cada vez existan más jóvenes con
cierta apatía al estudio o el trabajo existen, pero también hay quienes se
resistan a tener una responsabilidad por sobreprotección de los padres, el
solucionarles todos los problemas hace que estos chicos prefieran estar
cómodamente bajo el abrigo y protección de la familia sin compromiso, sin mirar
más lejos que el vivir el día a día. Otro
motivo es la falta de oportunidades laborales, que desaparecen los empleos
formales y temporales dejando sin actividad, y sin un salario, a muchachos que
quieren ser útiles o estudiar pero se quedan varados en esa etapa de sus vidas. Lo
peor de todo es que los ociosos buscan satisfacer sus necesidades solamente y
ellos no les importa el cómo sino lograrlas por eso son más propensos a caer en
situaciones extremas. También
los que se quedan sin empleo, en su afán de sobrevivir y salir adelante, buscan
como obtener recursos económicos y es cuando pueden caer en tentaciones del
dinero fácil. Los
jóvenes son un nicho de oportunidades en todos los sentidos, pueden marcar la
diferencia y ser la fuerza que impulse a un país y también quienes detengan el
crecimiento de una nación o una entidad. De
igual manera son quienes tienen la energía para afrontar retos y detonar hasta
la economía para el desarrollo del país, pero ojo, las energías mal encausadas
pueden llegar a ser fatales pues hay cierta edad en la que no miden
consecuencias, no se detienen a pensar que las malas acciones tendrán
resultados negativos, que todo se les hace fácil. Es
por eso que se debe de trabajar en conjunto sociedad, gobiernos, legisladores,
empresarios y padres de familia, con un plan integral para aprovechar el
potencial de la juventud, todos con un solo motivo, rescatar a los jóvenes del
letargo o la desesperación por no tener trabajo o que se les negó el acceso a
los planteles educativos por falta de recursos económicos. Invertir
en la juventud no es tirar el dinero, es apostarle al presente y al futuro, tener
gente confiable, capacitada, responsable, con deseos de superación, amor por la
vida y todo lo que les rodea, si se logran estos objetivos con ello tendremos
mejores sociedades con mejor calidad de vida, ambiente más afable para
nuestras familias y de menos riesgo, porque nadie esta exento de nada en este
mundo. Por
esa sencilla razón se deben de abrir mayores y mejores espacios para la
educación, buscar estrategias para que continúen sus estudios los muchachos
hasta concluir una carrera universitaria o técnica, también buscar alternativas
para generar empleos en todas las aéreas donde los jóvenes puedan poner en
práctica sus conocimientos y destrezas para que estimulen su crecimiento
profesional. También
es necesario que se implementar acciones que encausen a los jóvenes en las
aéreas deportivas, culturales y recreativas permitiéndoles desarrollar todo su
potencial, pero verdaderamente, que no solo sean palabras publicitarias o
eslogan de trípticos sino hechos. En
todas las acciones, y etapas de la vida, es bueno dedicar y destinar tiempo,
dinero y esfuerzo para que las cosas marchen bien, pero en el caso de los niños
y jóvenes es mejor invertir para prevenir. Ojala
así lo entendieran los verdaderos ninis que no son otros que nuestros flamantes
representantes populares, que ni trabajan en su encomienda, ni ven las
necesidades del pueblo, ni se preocupan por el desarrollo de la juventud para
que sean la fuerza que México requiere, en todo este problema buena culpa
tienen los Diputados y Senadores por no proponer acciones que contribuyan a que
los jóvenes tengan más y mejores oportunidades para que posean las herramientas
necesarias y puedan enfrentar los retos del presente y hacer del país una
nación vigorosa, seria bueno también que le den una checadita a los Institutos
de la Juventud y los obliguen a desquitar su salario, que se pongan a trabajar
en serio por el bien de los jóvenes. Vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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