Por: Gabriela Millá06/05/2013 | Actualizada a las 09:43h
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Historias entrelazadas, voces que reflejan una
misma raíz.
Códigos más fuertes que los muros y los lamentos.
Tierra que reclama su verdadera pertenencia y que como el agua busca su cauce,
así el poblador original regresa a su espacio y florece a pesar de la
adversidad.
Compartimos más de 3 mil kilómetros de frontera, integrada por grandes áreas
urbanas, valles, zonas montañosas y desiertos inhóspitos. La extensión se
esboza en el Golfo de México que desde el río Bravo majestuoso y libre fluye en
las llanuras de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila hasta los vastos trazos de
los desiertos de Sonora y Chihuahua.
Se delinea también en esta frontera mutua un tramo del río Colorado, que cruza
al norte de la Baja California y sale al océano Pacífico.
Interacción comercial, fusión de costumbres y tradiciones que encuentran
réplica y son una forma de vida presente y cotidiana.
Una visita más, siempre con expectativas en los anhelos de quienes esperan
despertar y vivir el sueño americano.
Aquellos que se fueron y lo lograron, esos compatriotas que contribuyen a la
riqueza y prosperidad de una nación que es nuestro vecino doble cara.
Ese vecino que nos saluda por educación pero esta ajeno a nuestro sentir, ese
vecino cruel que envenena tu gato y te mira impávido la mañana siguiente, el
vecino taimado que te roba el agua y ve secar tu jardín con singular
indiferencia, ese vecino que acude a ti cuando algo le afecta, pero ni por
error te regresa la copa cuando necesitas.
Según expertos en temas internacionales la visita a México del Presidente de
Estados Unidos, Barack Obama, aún con el relanzamiento referido por el
Presidente anfitrión Enrique Peña Nieto, no planteó de fondo los temas
trascendentales que al parecer seguirán en la lista de espera.
La reforma migratoria y la seguridad, son temas que no se enfatizaron y
quedaron en la superficialidad del trato amable y cordial que mostraron en este
encuentro.
Observamos grandilocuencia sobre una creciente cooperación en temas comerciales
e intercambios educativos, y no faltaron en este tipo de actos los habituales
cebollazos que en esta ocasión el mandatario estadounidense confirió a su
homólogo mexicano, respecto a la reforma educativa y energética, además de
incluir las acciones de fortalecimiento institucional y la estrategia de
seguridad.
Discursos con visión macroeconómica que obedecen a una relación innegable y
necesaria por nuestra ubicación, pero sin la verdadera óptica que incluye a los
ciudadanos.
Peña Nieto vuelve a subir a México en el “american dream”, pero no hay lugar
para todos en el discurso de contenido abstracto, ahí caben sin escala los
monopolios y oligopolios de nuestra nación, no la gente de las colonias,
pueblos y el campo.
Una visita sin nuevos conceptos en donde se reconoció cierta corresponsabilidad
en el problema del narcotráfico y la demanda generada en el territorio de
nuestros vecinos como principales consumidores, así como el tráfico de armas y
personas, situaciones que abonan al quebranto de nuestra patria.
Aquí nos tocó vivir, tan cerca en apariencia, pero apartados en objetivos.
Juntos siempre, revueltos nunca.
Vecinos que residimos en el mismo territorio en condiciones totalmente
diferentes, vecinos por circunstancia, geografía y conveniencia.
Vecinos porque así lo quiso el destino, a partir de ahí se escribe la historia
de siempre con la misma tinta.
Frase para empezar bien la semana:
“Dicen que la historia se repite, lo cierto es que sus lecciones no se
aprovechan”.- Camille Sée (1847-1919) Político y abogado francés.
Contacto: gabrielamilla@hotmail.com
Gabriela Millá Carrión
Es egresada de la Universidad Autónoma de Tamaulipas con Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y Maestría en Administración Pública, ha sido productora y conductora de diversos programas de radio y televisión.
Cuenta con especialización en temas de equidad de género y marketing político.
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