|
Sección: Especiales / Espectáculos
Las Grandiosas entusiasman al público acapulqueño
Las Grandiosas ofrecieron un homenaje a las madres que emocionó a los asistentes así como a la propia agrupación al interpretar "Amor eterno", además los aplausos aumentaron durante el popurrí de Luis Miguel y al cantar América en donde "Cuando Dios creó el edén hizo Acapulco"
05/05/2013 | Actualizada a las 10:39h
|
|
La Nota se ha leído 1293 Veces
Acapulco, Gro., (Notimex).-
"Qué bonito es Acapulco, Acapulco es México y somos todos, que viva
Guerrero", conmovidas dijeron las Grandiosas durante el espectáculo en la
bahía de Santa Lucía.
Las Grandiosas ofrecieron un homenaje a las madres que
emocionó a los asistentes así como a la propia agrupación al interpretar
"Amor eterno", además los aplausos aumentaron durante el popurrí de
Luis Miguel y al cantar América en donde "Cuando Dios creó el edén hizo
Acapulco".
Una por una de las Grandiosas salió de entre el público
acapulqueño, Manoella Torres, Lila Deneken, Dulce, Rocío Banquels y María
Conchita Alonso, en su primera presentación en el Fórum del Mundo Imperial;
hicieron que los asistentes no se despegaran de sus asientos y no dejaran de
aplaudir.
María Conchita, dijo "Acapulco que rico es estar
aquí, esta es una noche de caricias"; "Hola Acapulco", fue el
saludo de Lila Deneken, seguido, comentó "el juego de la vida es
aprenderlo a jugar, porque las fichas somos nosotros", dijo la cantante.
Todas de negro iniciaron la noche entre un juego de
luces, mientras pasaban los minutos y las canciones, los atuendos fueron
cambiando, rojos, azules, blancos, dorados y entallados a sus estéticos y
perfectos cuerpos.
Los coros no dejaron de seguir a las cinco Grandiosas en
interpretaciones como, "Heridas", "Tú, muñeca", "Por
cobardía", "Luna mágica", "Déjame volver contigo",
"Una noche de copas", entre otras de los años ochenta.
Manoella Torres, de blanco, salió al escenario a dar una
disculpa por el sonido al inicio del espectáculo, dijo sentirse emocionada con
sus compañeras por estar en el bello Acapulco, deseó que durante la noche los
asistentes llevaran el espíritu cargado de buena energía.
Hombres y mujeres de todas las edades cantaban, gritaban,
aplaudieron de pie a las grandiosas en las interpretaciones icónicas de la
época ochentera que marco el rumbo de sus carreras.
La gente gritó "otra, otra, otra", y volvieron
a salir al escenario para cantarle "Señora" y se despidieron como las
grandes, con el público de pie y aplausos.
|
|
|