Por: Carlos Santamaría Ochoa24/04/2013 | Actualizada a las 19:08h
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El
regidor de Victoria, Julio César Martínez Infante pareciera que no tiene mucha
memoria que digamos, o más bien: los argumentos que expone suponen que la
memoria ha sido algo ajeno a él desde siempre.
Martínez Infante critica acremente los programas de la Secretaría de Desarrollo
Social, calificándolos de electoreros, y que no llegan a donde se debe, sino a
donde conviene; igual toma partido contra los estatales o los federales: lo
mismo da.
Fiel a las costumbres del partido de izquierda, caracterizado por oponerse a
todo, por sistema, por costumbre y por diversión, Martínez Infante critica hoy
en día lo que hace la Sedesol que dirige Rosario Robles, otrora miembro de ese
instituto político y hoy incorporada al equipo de Enrique Peña Nieto.
Se olvida Julio César que durante los años que duró el Partido Acción Nacional
en el poder no fueron capaces siquiera de mencionar cuando se entregaban
despensas a cambio de votos que fueron obtenidos para gue triunfaran los
candidatos del presidente Fox y luego, del tristemente célebre Felipe Calderón.
Se olvida Julio César Martínez que López Obrador y Ebrad manejaron programas
más que electoreros: populistas, con destinatarios inconsistentes, con
objetivos marcadamente tendientes a afiliar gente a su PRD y a las que llamaron
fuerzas “de izquierda”; se olvidó también que la derecha y la izquierda son
contrarias en muchas cosas, y aún así, buscaron coaligarse –amafiarse, dicen
algunos- parar “ganar al PRI” como único objetivo. No tenían postulados ni
programa de gobierno ni propuestas: solo la idea de ganar al eterno triunfador
que, finalmente, les endilgó una costosa derrota hace pocos meses.
Se ha olvidado el regidor perredista de lo que se hace a diario en el Cabildo
del cual es parte, y que no se ha atrevido a criticar porque sabe que no
tendría razón, ya que el trabajo del alcalde Miguel González Salum está a todas
luces visible, y no tendría cara para criticar, que de todos modos sabemos,
cuando salgan, lo hará fuertemente, en forma por demás alevosa, como suele
hacerlo.
Critica el perredista lo que hace el PRI, aunque no critica los muchos
trafiques que su partido ha encabezado a nivel nacional y en varios estados,
porque son, comprobadísimo, una caterva de tramposos. Hay muchos en el PRD que
lo único que quieren es un puesto para tener de qué vivir por tres o seis años:
lo que suceda primero.
Sus diputados no producen, sus regidores tampoco, pero están muy buenos para
criticar: no proponen, no aportan, solo critican y viven como burgueses durante
el tiempo de su gestión defendiendo el grito de “primero los pobres” que nada
tiene que ver con la izquierda, porque la izquierda no necesariamente es de los
pobres: los hay de todos los estratos sociales y económicos.
Lástima leer tantas cosas en ese tono de amargura y queja, cuando no son
capaces de construir siquiera u partido decente, en el que no haya las críticas
de sus mismos elementos, fundamentadas en un acto congruente.
Se olida el regidor Martínez Infante de lo que ha sido el PRD desde la
aparición de Bejarano y para adelante, donde trampas, robos y tráfico de
influencias están a la orden del día. No recuerda quizá los fraudes que sobre
los segundos pisos del Periférico en el Distrito Federal cometieron autoridades
encabezadas por Ebrad, un “distinguido” miembro de izquierda.
No ha tenido la oportunidad de leer algunos libros que explican cual es la
filosofía de la izquierda, y ha olvidado que ser de esa fuerza política no es
oponerse a todo y a todos, no es denostar el trabajo de la derecha, sino buscar
el bien de los demás, que merecen vivir, al menos, en una décima parte de cómo
lo ha hecho con los jugosos sueldos que ha cobrado como dirigente.
¿Y la igualdad que pregonan? ¿No que primero los pobres?
Suponemos que don Julio César no ha tenido oportunidad de vivir con gente de
izquierda , honesta y revolucionaria.
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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