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Sección: Editoriales / Cartelera
El panorama de inmigración para Estados Unidos, segunda y última
Por: Humberto Gutiérrez
17/04/2013 | Actualizada a las 09:23h
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Como
le dije ayer en dos ediciones le voy a transmitir un trabajo de investigación
periodística de un tema que está vigente y que no pierde vigencia como lo es la
Reforma Migratoria que está en espera de ser autorizada por parte del Congreso
de EU.
Continuamos:
La Tarjeta de Residente Permanente se expide a personas autorizadas para vivir
y trabajar en Estados Unidos de manera permanente. En 2010 el gobierno la
rediseñó para agregarle funciones de seguridad, y hacerla verde de nuevo.
Las nuevas tarjetas verdes son válidas por 10 años para los residentes
permanentes legales y dos años para los residentes condicionales.
Se habla mucho de crear un "camino a la ciudadanía" para los
inmigrantes que están en Estados Unidos sin estatus legal.
No hay consenso sobre cuál debe ser ese camino, y algunos conservadores
rechazan la idea de plano por considerarla equivalente a una amnistía.
Hay un debate vigoroso sobre qué condiciones deberían cumplir los inmigrantes
que viven sin autorización en el país para poder solicitar la ciudadanía: pagar
impuestos o cargos, someterse a una verificación de antecedentes penales, etc.
Algunos conservadores desean otorgar a los inmigrantes que viven en el país sin
autorización algún tipo de estatus legal, pero no la ciudadanía.
Aproximadamente 43% de la población del país opina que los que están aquí sin
autorización deben ser elegibles para solicitar la ciudadanía, una cuarta parte
piensa que sólo se les debe permitir la solicitud de la residencia permanente y
aproximadamente la misma proporción opina que no se les debe permitir quedarse
legalmente.
El borrador de la propuesta de inmigración del presidente crea una visa
denominada "Inmigrante Legal Potencial".
Esa visa permitiría a los que viven en el país sin autorización convertirse en
residentes legales permanentes en un período de ocho años si cumplen ciertas
exigencias.
Todas las partes saben que no es práctico hablar de devolver a más de 11
millones de personas a sus países de origen; de manera que esta vez existe el
gran reto de encontrar una forma aceptable de buscar una solución al estatus de
los que viven en el país sin autorización.
Mientras el debate general sobre la inmigración se mantiene, el gobierno ya
ofrece a unos 1,76 millones de inmigrantes no autorizados una forma de evitar
la deportación.
Al
menos por ahora.
Obama anunció en junio un programa que aplaza la deportación para muchas
personas a quienes trajeron al país cuando eran niños. Los solicitantes del
aplazamiento deben haber llegado antes de cumplir 16 años, tener ahora menos de
31 años, ser graduados de secundaria o estar estudiando, o haber servido en las
fuerzas armadas.
El programa de Solicitud de Suspensión Temporal de la Deportación para los que
llegaron cuando eran niños recibe un promedio de 3.300 solicitudes diarias.
Para mediados de marzo, casi 454.000 personas lo habían solicitado y más de
245.000 fueron aprobadas; las autoridades estudian los casos de la mayoría del
resto.
El programa de Obama no les ofrece un estatus legal, pero al menos los protege
de la deportación durante dos años.
En 2001 se comenzó a hablar de un nuevo plan de inmigración para hacer frente
al asunto de los inmigrantes no autorizados, trabajadores temporales y la
violencia a lo largo de la frontera con México. Pero los atentados terroristas
del 11 de septiembre pusieron fin a ese plan, en medio de una inquietud cada
vez mayor por la inmigración ilegal.
EL MURO QUE NOS DIVIDE
La cerca entre Estados Unidos y México divide a ambos países intermitentemente
a lo largo de 1.055 kilómetros (651 millas) de una frontera de 3.165 kilómetros
(1.954 millas). La mayor parte se ha levantado desde 2005. En algunos puntos es
una estructura de malla de acero de 5,5 metros (18 pies) de alto, con alambre
concertina en la parte superior. En otros puntos es una estructura de 2,5
metros (8 pies) de alto, construida con segmentos de pistas de aterrizaje
portátiles de la Guerra de Vietnam.
La cerca es una de las manifestaciones más visibles de un esfuerzo masivo
durante los últimos veinte años para mejorar la seguridad en la frontera. Y los
resultados de ese esfuerzo son notables. Las imágenes de multitudes de
inmigrantes que cruzan corriendo la frontera ilegalmente mientras los agentes
se apresuran a capturar a unos pocos son en lo fundamental una cosa del pasado.
Hace dos décadas, menos de 4.000 agentes de la Patrulla Fronteriza estaban
destacados en la frontera con México. Hoy son 18.500.
El desplome en las estadísticas de detenciones es sólo uno de los ejemplos de
cambio: 357.000 el año pasado, en comparación con 1,6 millones en 2000. Las
cifras han bajado en parte porque menos personas tratan de cruzar la frontera.
La frontera no está sellada, pero ciertamente es más segura.
¿QUIEN SE VA y QUIEN SE QUEDA, ?
Los mexicanos, en su mayoría. Desde 1986, más de 4 millones de inmigrantes no
autorizados han sido deportados. Las deportaciones han aumentado durante el
gobierno de Obama, llegando a 410.000 en 2012, en comparación con 30.000 en
1990. La mayoría de los deportados —75%— son enviados de vuelta a México. Casi
la mitad de los deportados habían sido condenados por delitos anteriormente.
Hasta el momento, el gobierno de Obama ha deportado a más de 1,6 millones de
personas.
Muchos de los inmigrantes que cumplen los requisitos para naturalizarse no lo
hacen. Hasta 2010, aproximadamente dos tercera partes de los inmigrantes
elegibles había solicitado la ciudadanía, según el Instituto de Políticas de
Migración. Esa cifra es menor que el índice en otros países de habla inglesa,
como Australia y Canadá, que hacen más por impulsar la naturalización.
¿Cuán importante es la ciudadanía?
La naturalización ofrece muchos derechos y beneficios, como del derecho al voto
y postularse a un cargo público. Los ciudadanos naturalizados están protegidos
de perder su residencia y ser deportados si tienen problemas legales. También
pueden traer a familiares más rápido a Estados Unidos.
Casi dos terceras partes de los 5,4 millones de inmigrantes mexicanos
autorizados que cumple los requisitos para solicitar la ciudadanía
estadounidense no lo han hecho, según un estudio del Centro Hispano Pew dado a
conocer en febrero. El índice de naturalización de esas personas es la mitad de
los inmigrantes legales de todos los demás países juntos. Las barreras a la
naturalización que citan los mexicanos que no han solicitado la ciudadanía
incluyen la necesidad de aprender inglés, la dificultad del examen de
ciudadanía y los 680 dólares que cuesta la solicitud.
¿En qué trabajan los inmigrantes no autorizados?
En 2010, aproximadamente 8 millones trabajaban o buscaban trabajo en Estados
Unidos. Representaban aproximadamente 5% de la fuerza laboral, según el Centro
Hispano Pew. Entre los trabajadores agrícolas, se cree que la mitad vive en el
país sin autorización, según la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno.
Los grupos empresariales quieren tener un sistema que les permita traer
trabajadores tanto altamente cualificados como de baja cualificación, como los
trabajadores agrícolas. La idea es contratar más cuando no haya estadounidenses
para llenar esas plazas. Esto ha sido un punto de conflicto en intentos
anteriores por reformar el sistema de inmigración. Los grupos sindicales desean
que la modificación del sistema ofrezca protección a los trabajadores y
garantías de que no desplacen a trabajadores estadounidenses. Los programas de
trabajadores temporales en vigor son complicados y anticuados.
Las leyes en vigor exigen a las empresas que sus empleados llenen un formulario
que los declara autorizados a trabajar en Estados Unidos. Entonces la empresa
necesita verificar que los documentos de identificación del trabajador sean
auténticos. Pero la ley permite presentar muchos documentos diferentes y muchos
son fáciles de falsificar.
Una gran interrogante en el debate sobre la inmigración se centra en qué grado
de prioridad se debe dar a los familiares de los ciudadanos estadounidenses y
los residentes permanentes.
La ley en vigor otorga una proporción mucho mayor de tarjetas verdes a
familiares que a extranjeros con perspectivas de empleo en el país.
Aproximadamente dos terceras partes de la inmigración legal permanente a
Estados Unidos es por razones familiares, según el Instituto sobre Políticas de
Migración. El resto es en lo fundamental por razones humanitarias.
Algunas autoridades piensan que la inmigración basada en razones de empleo debe
impulsarse para ayudar a la economía. Los defensores de la unidad familiar
quieren asegurar que tales medidas no sean a costa de personas que tratan de
reunirse con familiares en Estados Unidos.
¿A QUIEN LE IMPORTA?
A pesar de toda la atención que se dedica al tema de la inmigración en estos momentos,
no es la prioridad para la mayoría de las personas, ni siquiera para la mayoría
de los hispanos.
El tema ocupó el lugar 17 en una lista de prioridades de políticas. Entre los
hispanos, una tercera parte dijo que la inmigración era un tema extremadamente
importante, por detrás de temas como la economía y los empleos, la educación y
los servicios médicos.
He terminado, es un tema que me pareció importante citarlo, sin especulación y
sin análisis, solamente información.
Mi correo: humbertografico@yahoo.com.mx
Y recuerde que: “La migración de las mariposas monarcas es muy parecida a la de
los humanos, van en búsqueda de mejor bosques para luego regresar a su lugar de
origen todos los años”.
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