Tenemos algunas costumbres milenarias: cuando uno es muy joven, anhela concluir una carrera para, como decían...
Por: Carlos Santamaría Ochoa20/04/2010 | Actualizada a las 16:38h
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Tenemos algunas
costumbres milenarias: cuando uno es muy joven, anhela concluir una carrera
para, como decían los abuelos, “ser alguien” en la vida. Tratar de
desarrollarse en el ámbito profesional y luego formar un hogar. Conocer a la
persona de los sueños, la que se convertirá en esposa para formar el matrimonio
y luego, los hijos, para tener una familia “hecha y derecha”, siendo nosotros
los pilares junto con la pareja.
Indudablemente,
juega un papel muy importante el rincón donde vivir, donde se desarrolle la
familia: la casa es fundamental, y muchos buscamos tener una propia lejos de
alquilar, porque somos de la idea de que la renta es algo así como engordar las
cuentas de los “renteros”, esos que tienen muchas propiedades y viven del
alquiler, muchas veces justo, otras, nada justo por los escandalosos importes
de una renta.
El sistema de
gobierno que tenemos ofrece alternativas para hacernos de una casa, siendo la
más típica la del INFONAVIT, que es el instituto que otorga vivienda o dinero
para su adquisición a la mayoría de los trabajadores.
¿Su defecto?
Permite UNA sola acción de vivienda por trabajador en la vida, lo que significa
que si a usted le prestaron para una casita, ya no le prestarán para ampliarla
o para comprar otra, si es que conforma un nuevo matrimonio. Es un grave error,
desde nuestro punto de vista.
El FOVISSSTE
también tiene su programa, encaminado a sus trabajadores, los del gobierno
federal, pues, y entrega casitas y departamentos que luego son descontados en
la nómina y permiten a mucha gente que no tiene posibilidad, hacerse de su
casita.
Y en otro ámbito,
está el gobierno estatal, a través del Instituto Tamaulipeco de Vivienda y
Urbanismo que tiene sus programas para mejorar las viviendas. Este anuncia 190
mil 567 acciones de mejoramiento de la vivienda, lo que contribuye a que igual
número de familias vivan mejor que antes, y sin el eslogan ese del gobierno
federal que lo único que nos ha dejado son angustias.
El ITAVU tiene
una inversión proyectada desde 2005 y hasta este año, de 357 millones, 901 mil
638 pesos, y se ha invertido en una serie de acciones solicitadas por la
población de acuerdo a sus necesidades.
En ese sentido,
hemos platicado con el director operativo de programas sociales del instituto,
Benito García Coronado, quien orgulloso comenta que las acciones se siguen
dando en el último año del gobierno de Geño Hernández Flores, y seguramente se
multiplicarán, pero en ese sentido se destaca la transparencia con que los
recursos llegan a quienes verdaderamente los necesitan.
Creado hace ya
algunas décadas, el ITAVU ha logrado impactar en la economía de muchas
familias, otorgando facilidades para vivir de una mejor manera. Igual tiene
programas para mejora de piso, es decir, infraestructura de la vivienda, que
compra de materiales y otros, los que han significado la diferencia de miles de
familias entre vivir en el submundo y tener una vivienda accesible.
Y es importante
saber que en estos programas han participado familias de la zona urbana y
también la zona rural, lo que quiere decir que no hay límites para que todos
podamos acceder a una mejor calidad de nuestra casa.
Resulta
interesante saber que sigue habiendo apoyos para todos, y si bien es cierto que
no alcanzaría para entregar recurso a cada familia que habita el estado, sí es
muy cierto que se hacen esfuerzos muy importantes por otorgar créditos, apoyos
y otras acciones.
No es fácil,
porque, finalmente, todos aspiramos a tener una casa propia. Absolutamente
todos quisiéramos tenerla, y en ese sentido, hay que trabajar fuerte, pero la
situación que vive México en materia de economía nos margina a muchos para
llevar a cabo estas acciones que nos permitan adquirir casa.
¿Qué faltaría en
ese sentido? Seguramente más dinero, porque es de todos sabido que el ITAVU
tiene apoyos, que SEDESOL estatal también, que por parte de instancias
federales se tiene al INFONAVIT y al FOVISSSTE, pero hay más demanda en la
sociedad. Las instituciones hacen lo posible por satisfacer a todos pero no es
posible.
Muchos millones
ha invertido el gobierno de Tamaulipas en ese sentido, y hay que estar ciertos
de que las más de 190 mil acciones han tenido detrás de cada expediente a una
familia ávida de mejorar su vida.
Eso es lo que se
necesita, no discursos ni estar hablando de que si tal o cual bancada tiene
razón.
Los mexicanos esperamos un poco más que los
discursos y fotografías ridículas donde aparecen todos los aspirantes y
funcionarios de partido levantándose al mismo tiempo la mano. No queremos ver
fotos ridículas, queremos ver que los que nos gobiernan entregan acciones
justas y necesarias para la población, y qué mejor que sean referentes a la
vivienda, el mejor patrimonio que podemos dejar para nuestros hijos: donde
dormir, donde meterse, como decían los abuelos.
Una casa es otra
cosa: por muy pequeña que sea, cuando es nuestra, se siente de lo mejor.
Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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