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Sección: Editoriales / Escenario político
Nicolás Maduro y su bigote ‘mexican style’
Por: Marco Antonio Torres de León
11/04/2013 | Actualizada a las 09:43h
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Más
allá del método de convencimiento de los dos aspirantes presidenciales
venezolanos, NICOLÁS MADURO y HENRIQUE CAPRILES, nos llama fuertemente la
atención sus maravillosos métodos o estilos para atacarse y tupirse mutuamente
a golpes, causándose uno a otro traspiés, en aras de hacer caer uno al otro.
Mientras que NICOLÁS MADURO MOROS intenta ocultar sus orígenes colombianos, al
‘escuálido’ (como llaman a Capriles los seguidores de Maduro) HENRIQUE CAPRILES
lo acusan de ser el vocero de los oligarcas yanquis, a quien la izquierda de
todo Venezuela detesta a morir, a fuerza de oírlo millones de veces repetidas
en boca del desaparecido HUGO CHÁVEZ.
Muy al típico estilo de Venezuela y sus pintorescos usos y costumbres
políticos, NICOLÁS MADURO y HENRIQUE CAPRILES RADOWNSKI están a unos tres días
de ganar o perder.
Este domingo se celebran elecciones en aquél país y de ahí saldrá quien
gobierne Venezuela por los próximos 4 años; esto para empezar.
Se calcula que Venezuela tiene unos 60 millones de habitantes pero acudirían a
sufragar unos 35 o 44 millones.
Contra lo que se cree, casi todas las encuestas le conceden una ligera pero
sustanciosa ventaja al oriundo de Caracas pero nacido de madre colombiana,
Nicolás Maduro, en razón de 54 % a su favor contra un 49 % a favor de Capriles
en promedio.
A Capriles sus enemigos llaman risueñamente ‘caprichitos’ en un raro
juego de palabras y en una clara referencia a su inocultable capricho por
querer gobernar Venezuela, pese a que ya fue derrotado por HUGO CHÁVEZ en dos
ocasiones, según lo registra la historia.
Aunque pese a todo Capriles ha sido gobernador de su entidad.
Lo que sea de cada quien, y a fuerza de ser realistas, todo parece indicar que
el porte de macho de Nicolás Maduro Moros, su notable estatura (casi 1. 90 mts)
y su inefable bigote ‘méxican style’ que causa furor, amén del increíble pegue
que tiene con las morenazas de fuego de Venezuela que lo persiguen a donde
vaya, hará que el ‘ahijado’ de HUGO CHÁVEZ gane las elecciones del próximo
domingo.
A menos que ocurran sorpresas.
La historia de NICOLÁS MADURO está repleta de misterios, pero también de
sucesos y pinceladas de humanismo sorprendentes, como el hecho de haber sido
operador (chofer) del metro en la urbanizada y moderna Caracas, en su
postjuventud, además de que fue el fundador del sindicato de los choferes del
metro caraqueño.
Para esto ya circulan en facebook fotografías alusivas suyas, usadas casi
siempre a su favor a fin de revelar sus orígenes pobres y así enaltecer su
imagen.
También lo relacionan con las FARC; pero ya últimamente han descubierto que
Nicolás Maduro en realidad no nació en Venezuela sino en Colombia, ocurriéndole
lo que a aquél presidente mexicano cuyos padres eran guatemaltecos.
Es por eso que las clases ricachonas de Venezuela consideran a Nicolás Maduro
todo un ‘payo’, un naco, un venezolano de tercera, ramplón, grasiento, vulgar y
jodido.
Nada sorprendente es pues, que los seguidores de Henrique Capriles se mofen de
sus orígenes; y se lo repitan y recuerden a donde quiera que va.
Empero la realidad es que a este caraqueño de apellido Maduro más que afectarle
su historial humilde lo beneficia.
Al menos le beneficia para los efectos propagandísticos y de estrategia
publicitaria en medios, máxime si se trata de una mini-campaña presidencialista
que tiene escasos 10 días de duración.
Su pobreza vivida y la marginación que sufrió, más que perjudicarlo lo ayuda,
aunque lo llamen analfabeto y burro.
Ahora bien, sus misterios giran en torno al grado de secrecía que él mismo
oculte o revele, según sea el caso.
Por ejemplo, repetimos, diarios de Colombia y Venezuela descubrieron que
Nicolás Maduro en realidad tiene orígenes claramente colombianos, pues su madre
María Teresa Moros de Maduro nació en la fronteriza ciudad de CÚCUTA, capital
del departamento colombiano de Santander del Norte, y cuidad que hace
frontera, cruce o paso migratorio obligado con el territorio de Venezuela.
Entendido de otra forma, la mamá de Nicolás Maduro era colombiana y su papá era
venezolano.
O séase, que para procrear al fortachón NICOLÁS MADURO sus papás tuvieron qué
cruzar el charco, y tener sus ‘queveres’ en Cúcuta, ciudad que en aquéllos años
50s contaba apenas con unos 60 o 70 mil habitantes pero hoy -55 años después-
contabiliza unos 600 mil, debido al constante flujo migratorio que existe entre
ambos países.
Por su parte a HENRIQUE CAPRILES RADOWNSKI alias ‘el escuálido’ también sus
enemigos tienen una historia negra qué contarle. Lo ridiculizan a grado
superlativo.
Lo
llaman el benefactor de los ricos venezolanos que dejó como herencia CARLOS
ANDRÉS PÉREZ, por cierto también con orígenes colombianos.
A Capriles lo llaman Yanqui detestable, traicionero de la patria, apátrida,
nazi, polaco (sus abuelos eran de Polonia y llegaron a Venezuela huyendo del
holocausto de Hitler).
NICOLÁS MADURO MOROS se llena la boca de llamarlo ‘nazi’ en una guerra que más
que llanto o escándalo genera carcajadas.
Además, como ya dijimos, lo llaman ‘caprichoso’, amén de un apodo que significa
algo así como una especie de ‘culito apretadito’, mismo apodo que se les
endilga a aquéllos que parecen homosexuales, sobre todo por su
forma de caminar.
Le dicen sus enemigos a quienes les gusta joder que a donde va Capriles van
los’ gays’, pues éste los atrae como imán al hierro o como abejas al panal.
Ahora bien, por último y ya para acabar este corrido, tenemos pues que la
habilidad demostrada hasta hoy por Nicolás Maduro para lograr un despertamiento
entre los venezolanos más pobres del país, podría significar su diferencia
entre la victoria y la derrota.
Desgraciadamente para HENRIQUE CAPRILES los ricos son una minoría en Venezuela
mientras que los pobres, mayoría. Y lo que sea de cada quien, NICOLÁS MADURO
MOROS es el candidato de los más pobres.
Así pues, como los burros se juntan para rascarse, así también los jodidos
tienen muchas cosas en común, y es probable que en Venezuela se junten este
domingo para salir a votar por un grasiento.
Hasta aquí con ese tema.
En asuntos locales, aquí en El Mante restan pocos días para que PABLO GONZÁLEZ
LEÓN revele los nombres de su equipo más cercano de trabajo.
Se ignora aun quien será el coordinador de su campaña; este quizá sea el nombre
que más se oculta y el que más misterio genera. Hay veces que el ‘coordinador
de campaña’ es meramente un título nobiliario, pero hay ocasiones en que revela
lecturas importantes.
Por ejemplo, cuando Héctor López González fue candidato a alcalde del Mante,
Rigoberto Rodríguez Rangel aterrizó en el municipio y fue nombrado su
coordinador de campaña.
La lectura fue fácil de leerse, Rigoberto venía con propósitos bien definidos
de posicionarse en El Mante. No necesariamente un coordinador de campaña viene
a placearse al pueblo, cabe aclarar.
Es molesto y fastidioso el afán que tiene HOMERO RESENDIZ RAMOS de apelar
religiosamente en sus peroratas a la mal llamada ‘lucha de clases’ que tanto
pregonan los comunistas, por cierto una teoría política de la que tanto huía el
PRI al aliarse con el ultraderechista PAN.
Pero Homero Resendiz no solo recurre a poner en su vocabulario el término
‘lucha de clases’, sino también: ‘nosotros los pobres y ustedes los ricos’.
Y peor aún, ‘nosotros somos feos y ustedes son guapos’.
Pues aunque parezca mentira o aunque nadie lo crea, Homero Resendiz esgrimía en
su defensa cuando anhelaba frustradamente se candidato a alcalde: ‘¿acaso los
quieren escogen a ellos (a Pablo González y a Rigoberto Rodríguez Rangel) solo
por ser bonitos?’.
Era un argumento que rayaba en lo absurdo.
Todo esto realmente fastidia, porque pareciera que el interminable bla, bla,
bla, bla de Homero Resendiz va dirigido única y exclusivamente a PABLO GONZÁLEZ
LEÓN el candidato a alcalde del Mante, su compañero de fórmula, y a quien los
amiguitos del cañero denuestan y critican con murmullos mal disimulados.
Lo único que provoca este candidato a diputado local es que el cisma entre los
amigos de Pablo González y el de Homero Resendiz se agranden, y que la división
o separación entre él y Pablo González León se amplifique.
Bien, por ahora es todo, nos leeremos pronto.
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