Por: Luis Lauro Carrillo09/04/2013 | Actualizada a las 09:36h
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La
violencia, los bloqueos interminables, el ostensible desinterés por los
derechos de terceros, han confirmado que el mayor desafío que enfrenta la
reforma educativa para transformar la educación en México, no lo era Elba
Esther Gordillo sino la Coordinadora
Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE).
Viene a cuento lo anterior
por la acción de la policía federal de desalojar y recuperar la autopista del
Sol (México-Acapulco), bloqueada por maestros de la CNTE, que protestaban
contra la reforma educativa, no obstante los diversos intentos de negociación que
precedieron por parte de las autoridades.
Cabe decir que los líderes de la CNTE reprobaron esta acción del Gobierno de
Peña Nieto, con el argumento retorico: “Protestar es un derecho. Reprimir es un
delito”. Aunque por suerte no hubo desgracias que lamentar,
salvo 8 policías lesionados y 5 maestros detenidos.
Si bien es cierto que el operativo
policiaco resultó exitoso, el mismo
no resuelve la cuestión política y social de fondo. Por lo que se corre el riesgo de que el conflicto pueda
salirse de control, por tanto la coordinadora podría radicalizar la
movilización y extenderla más allá de los puntos actuales, así como tratar de
desestabilizaral gobierno, aunque con
muy bajas probabilidades de éxito.
En ese tenor existe el
riesgo de que el conflicto pueda derivar en violencia si la CNTE siga asumiendo
que sus posiciones son absolutas y que por tanto, cualquier medio para satisfacerlas
está justificado.
De ahí que se ponga en riesgo la estabilidad política y por ende la
gobernabilidad del país, amén de dejar como resultado más odios, más
resentimientos y más detenidos con un alto costo político para el gobierno
federal y para la oposición sindical.
Otra opción de la CNTE consistente en encontrar un espacio político para hacer
valer su representación político social. Para tejer a futuro una reforma de
gran calado. De no revertir la reforma educativa crear la acción afirmativa magisterial
en otra legislación.
Por otro lado existen voces de que el gobierno no debe enviar mensajes de
debilidad por que corre el riesgo de que le tomen la medida. Porque si
prevalece la impunidad habrá coordinadoras por todo el país. Si las reprime se
las verá consigo con las ONG de derechos humanos Internacionales.
Después del desalojo las negociaciones continuaron en Gobernación pero no
tuvieron éxito.
Los integrantes de la disidencia magisterial no sólo trastocaron el tráfico en
la Ciudad de México, sino que ya amenazaron con un paro nacional.
En cuanto a libre manifestación es un derecho humano consagrado en las
constituciones liberales como la de México. Por lo que los maestros de la CNTE
están en su pleno derecho de protestar o manifestarse públicamente en contra de
la reforma educativa, pero sin atacar los derechos de tercero, provocar un
delito o perturbar el orden público.
De ello se deprende que dicho derecho humano no faculta a los maestros de la
CNTE a bloquear la carretera México-Acapulco, afectando a miles de
automovilista, transportistas y a la economía de las familias que viven del
turismo en Guerrero.
Por lo tanto con esa acción de bloqueo los integrantes de la CNTE violaron la
garantía constitucional de libre tránsito e incurren en el delito contra las
vías generales de comunicación y por ende pueden ser objeto de inquisición
judicial.
Tengamos presente que la Reforma
Educativa como todas es perfectible. Hay cuestiones interesantes a debatirse
como el multiculturalismo de México y de qué manera eso podríaresultar afectadopor una evaluación universal.
Como consecuencia en
cualquier caso debe agotarse el diálogo, conciliar exigencias, sin llegar a adoptar
el viejo principio de la negociación el “del Todo o Nada” sino el del “Gano
Ganas”.
En definitiva en una
sociedad plural y compleja como la mexicana, es imposible dejar contentosa todos y a cada uno de los sectores. En el
caso de la CNTE hay exigencias que no se pueden ni deben ser admitidas, por
tanto dichas exigencias no es pretexto ni motivo suficiente para recurrir a la
violencia.
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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