Por: Melitón Guevara Castillo08/04/2013 | Actualizada a las 14:46h
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Le
preguntaron a Diodoró sobre el porcentaje o nivel de ausentismo de los
profesores a cumplir con su encomienda de dar clases; y que, además, dijera
sobre el grado en que han sido sancionados. Y es que, se supo, que un
particular pidió vía acceso a la transparencia esa información y la SET,
Diodoró pues, se negaron a dar la información: ¿Qué un maestro falte a clases
será información confidencial, reservada o secreta?. Regresamos a clase. Según informan son 964 mil
estudiantes los que concluyen sus vacaciones, que son atendidos por 53 mil 29
docentes. Son cifras que nos indican, en toda su dimensión, la gravedad del
asunto educativo en la entidad; que implica, obvio, dinero, profesores, aulas y
equipo técnico-pedagógico.Y es cuando
nos preguntamos: ¿Qué sucede con la educación?. Y es que, parece mentira, pero los gobiernos pregonan, se
ufanan, están orgullosos, de que dedican la mayor parte del presupuesto
gubernamental a la educación. Pese a ello, a que sexenio tras sexenio, se hace
una reforma educativa, prácticamente seguimos igual o peor. Diría Gilberto Guevara Niebla: el fracaso escolar es
permanente, casi inevitable. La educación es el talón de Aquiles de todo gobierno y de
la sociedad. Se considera que la educación es un pivote del desarrollo; pero en
la medida que hay un fracaso, que hay reprobación en materias básicas como
matemáticas y español, la consecuencia es inevitable: no hay desarrollo porque
no hay una educación consistente, apropiada, a las necesidades de desarrollo. En este momento, por ejemplo, se está viviendo un
contexto complicado cuando menos en dos estados (Guerrero y Oaxaca) por la
reforma educativa del presente gobierno. La reforma, nos han dicho, está
dirigida –según Emilio Chuayffet, el Secretario de
Educación Pública-, a que el Estado recupere la rectoría de la educación, que
tenía secuestrada el SNTE y Elba Esther Gordillo. La
cuestión, en todo caso, es la necesidad de la transparencia. Mucho se ha
insistido en que los puentes, aquellos que no son “oficiales”, derivan en que
no se cumple el año escolar. De ahí que en más de una ocasión las autoridades
de educación anuncian sanciones para faltistas y paristas; que les harán
descuentos. Y al momento de ser cuestionado Diodoró Guerra, el responsable
educativo, solo pudo responder: “No sé, no sé” y de ahí no lo sacaron. Los
cuestionamientos de los reporteros a Diodoró y su respuesta es sintomático de
cómo hay insuficiencia de información, de que la autoridad no está dispuesta
–quizá, de oficio-, a proporcionar información, si la niegan oficialmente pese
a la política de acceso y transparencia informativa, y para no proporcionarla a
los medios, simplemente responde: No sé, no sé. Comentarios:
meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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