Por: Melitón Guevara Castillo03/04/2013 | Actualizada a las 15:12h
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Cada gobierno se caracteriza por una política pública
relevante. Enrique Peña Nieto, por ejemplo, ha desarrollado exitosas reformas
sobre la educación, códigos y leyes; pero una que tiene especial relevancia es
el Sistema Nacional para la Cruzada contra el Hambre (SINHAMBRE). Y aquí, en
Tamaulipas, ya Egidio Torre Cantú y Edgar Melhem, este como delegado de
SEDESOL, dieron el grito de arranque. SINHAMBRE es un programa ambicioso que Rosario Robles
propuso y el Presidente le aprobó. El decreto que da vida al programa,
establece que tiene 5 objetivos y que son los siguientes. I. Cero hambre a partir de una alimentación y nutrición
adecuada de las personas en pobreza multidimensional extrema y carencia de
acceso a la alimentación; II. Eliminar la desnutrición infantil aguda y mejorar los
indicadores de peso y talla de la niñez; III. Aumentar la producción de alimentos y el ingreso de
los campesinos y pequeños productores agrícolas; IV. Minimizar las pérdidas post-cosecha y de alimentos
durante su almacenamiento, transporte, distribución y comercialización, y V. Promover la participación comunitaria para la
erradicación del hambre. Sumamente ambicioso. Los beneficiaros son aquellos que
reúnen dos condiciones elementales: que están en condiciones de extrema pobreza
y que, explícitamente, declaran que tienen problemas para alimentarse. Así, con
estas condiciones, en una primera etapa de eligieron a 400 municipios de todo
el país; y en el caso de Tamaulipas, solo a tres: Altamira, Reynosa y
Matamoros. Sorprende los tres municipios de Tamaulipas. Por eso, en
el evento de arranque, el gobernador Egidio Torre Cantú explico que buscara,
gestionara pues, que al paso del tiempo se incluya a otros municipios. Y es
que, en esos tres municipios, lo significativo es su vocación industrial: un
polo de desarrollo que atrae mucha, pero mucha, población flotante, que llega
en busca de un empleo y que, a la postre, crea cinturones de miseria, de
pobreza. SINHAMBRE aglutinara a 70 programas gubernamentales. Por
eso, la SEDESOL se convierte, con esto, en una poderosa secretaria; y a nivel
estatal, Edgar Melhem, tendrá la oportunidad de operar las instrucciones y
directrices de Rosario Robles. En términos políticos, el capital de Rosario y
de Edgar pueden crecer mucho, bastante, si son capaces de convertir el programa
en el símbolo del presente gobierno. Para crecer en su capital político, tanto Rosario como
Edgar, tienen que lograr que SINHAMBRE sea eficaz, es decir, que obtenga
resultados positivos: la experiencia indica que, sexenio tras sexenio, pese a
los esfuerzos, a los programas, a las cuantiosas inversiones, la pobreza no
solo disminuye, sino que se incrementa. Cada día hay más pobres, da la
impresión que el Estado ha sido incapaz de contener ese gran mal de la
sociedad. ¿Enrique Peña Nieto y Egidio Torre Cantú serán la diferencia?. Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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