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Sección: Especiales / Espectáculos
Fue Bebo Valdés un maestro de la música popular y del jazz afrocubano
Bebo Valdés, fallecido en Suecia a los 94 años, fue papá del también pianista Chucho Valdés y una de las figuras centrales de la Época Dorada de la música cubana, al combinar con maestría el jazz afrocubano con los ritmos de su país natal
22/03/2013 | Actualizada a las 17:54h
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México, (Notimex).- Bebo Valdés,
fallecido en Suecia a los 94 años, fue papá del también pianista Chucho Valdés
y una de las figuras centrales de la Época Dorada de la música cubana, al combinar
con maestría el jazz afrocubano con los ritmos de su país natal.
Dionisio Ramón Emilio Valdés Amaro, nombre real de Bebo,
nació en Quivicán, Cuba, el 9 de octubre de 1918. Inició en la música con una
de las orquestas más populares de la época, la de Julio Cueva, para la cual
compuso el mambo "La rareza del siglo".
Transcurría la década de los 40 cuando el célebre
contrabajista Israel López Cachao cambió el curso de la música cubana con su
danzón "Mambo". Bebo Valdés se sumó a la orquesta de Armando Romeu en
El Tropicana, el cabaret más famoso de la isla.
Debutó como pianista profesional acompañando a Ernesto
Lecuona y Rita Montaner.
Tuvo un papel destacado en el desarrollo de los ritmos
del mambo y el filin antes de crear el suyo propio, la batanga.
En 1952 grabó junto a Norman Granz la primera descarga
cubana. Uno de los vocalistas fue Benny Moré, quien se inspiró en la formación
para crear su propio big band. Por su parte, Bebo creó un nuevo ritmo, la
batanga, y continuó componiendo. Uno de sus temas, "Rimando el
cha-cha-chá", fue todo un éxito para la Orquesta Riverside.
Firmó para acompañar a los artistas del sello Gema. Entre
ellos se encuentra un cantante de incomparable fraseo, "El
guapachoso" Rolando Laserie, cuya popularidad fue solamente superada por
Moré.
Fue precisamente en esa época, en la década de los 60,
cuando Bebo abandonó Cuba en un avión con Rolando Laserie rumbo a México, para
dejar atrás los abusos cometidos en la isla bajo el lema "Patria o
muerte".
Ese día, la vida de su hijo Chucho dio un vuelco ya que,
por sorpresa y con sólo 19 años, pasó a ser el cabeza de familia y dio comienzo
una larga y amarga separación.
Durante 18 años, padre e hijo, ambos pianistas y
compositores, no se hablaron, pero el reencuentro musical fue posible gracias
al rodaje de "Calle 54", largometraje del español Fernando Trueba.
Por tres décadas permaneció en Suecia, casi olvidado,
hasta que con 76 años Paquito DRivera lo invitó a grabar el disco "Bebo
rides again" (1994), colección de clásicos cubanos y originales de Valdés,
compuestos especialmente para la ocasión. El disco fue considerado uno de los
mejores de su historia.
Su reciente disco, con Lola Records, titulado "El
arte del sabor" junto con Cachao salió en abril de 2001. Por éste recibió
un Grammy al Mejor Álbum Tropical Tradicional.
En 2002, Fernando Trueba produjo "Lágrimas
negras", disco que unió al cantaor flamenco Diego El Cigala con Bebo
Valdés al piano.
Tras su publicación en 2003 se convirtió en un éxito
internacional reconocido con un Grammy, tres Premios de la Música, un Premio
Ondas, cinco Premios Amigo, tres Discos de Platino en España y uno en
Argentina, México y Venezuela.
Bebo se había establecido en Málaga, sur de España, pero
hace dos semanas regresó a Suecia, donde radican algunos de sus hijos, debido a
un empeoramiento de su estado de salud, ya que sufría de Alzheimer.
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Bebo Valdés, fallecido en Suecia a los 94 años, fue papá del también pianista Chucho Valdés y una de las figuras centrales de la Época Dorada de la música cubana, al combinar con maestría el jazz afrocubano con los ritmos de su país natal Fotografía Notimex
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