Por: Rosa Elena González21/03/2013 | Actualizada a las 23:16h
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La
naturaleza humana, sobre todo en los políticos, obliga que entre más se conozca
a las personas más se quiera a las mascotas. Por
lo menos los perros demuestran que entienden de lealtad, los gatos, aunque
salgan de casa tienen sentido de permanencia y siempre regresan a ella,
mientras que los personajes que juegan a la política apenas no les favorecen
las cosas y desconocen hasta el partido que les dio de comer. Esa
práctica no es exclusiva de militantes de un partido político, lo mismo sucede
con panistas, que priistas, perredistas, en el PANAL, el Verde, y en cada uno
de los organismos políticos, ahí es donde las traiciones parecen su mejor
práctica, las deslealtades se dan apenas quedan fuera de la jugada electoral. Sin
importar el color de los que juegan a la política, consiente o
inconscientemente, terminan convirtiéndose en los mejores aliados de los
acérrimos enemigos del partido que les ha permitido vivir bien. Por
lo general el actuar es inconsciente, porque si fueran consientes tendrían más
sentido de responsabilidad, de compromiso con las siglas de su partido, lealtad
a sus “ideales”, si, así entre comillas porque es obvio que los traidores, o
los que amenazan con abandonar su cuna política, es de lo que carecen, de
verdaderas convicciones, a ellos les da lo mismo arrastrar las siglas de su
instituto político por el fango que provocar un certero golpe para que terminen
hechos añicos, total, ya les sirvió bastante, ya les hizo ricos o por lo
menos ya les dio de comer durante muchos años. Repetimos,
esa clase de personas las hay en todos los partidos políticos, pero
definitivamente los que se empeñan en evidenciarse más son los panistas, unos
que lloran como niñas lo que no supieron defender como hombres y otros que
ofertaron su amor o su triunfo a un costo muy alto y no están cumpliendo, su
militancia les demostró que no les quiere y no les dará más oportunidades de
lucro. Lo
anterior viene a colación por lo sucedido en la pasada contienda interna del
PAN, y a consecuencia de las impugnaciones de todos aquellos que dicen les
arrebataron el triunfo a base de triquiñuelas y exigen que la autoridad
electoral falle a su favor. Claro,
es entendible darles el beneficio de la duda y pensar que habrá quien si tenga
razón, que tenga pruebas de las irregularidades, pero tendrá que demostrarlas
en las instancias correspondientes no solo hablar o tratar de resolver los
asuntos mediáticamente. El
secretario general del Partido Acción Nacional, RODRIGO MONRREAL BRISEÑO,
informó que son 8 las impugnaciones, cinco de precandidatos a diputados y tres
a presidentes municipales, mismos que en su afán de continuar en los
reflectores y viviendo de los presupuestos se han encargado de llenar de lodo a
su partido, dejar en tela de duda sus actos democráticos. Lo
lamentable para ellos es que no se dan cuenta que solo están exhibiendo
sus debilidades y perdiendo la poca credibilidad que tenían de la ciudadanía,
más aun, con su actuar se convierten en los mejores promotores del voto de sus
adversarios políticos, ¿será esa la intención realmente?, solo ellos lo saben. Seguramente
esos que se autodefinen como políticos, que no llegan a adquirir ese grado,
nunca han escuchado que la ropa sucia se lava en casa, los verdaderos políticos
son sensatos, saben llegar a acuerdos favorables para todos sin manchar a su
partido, claro, a menos que ese sea el propósito porque otros colores ya les
están haciendo ojitos, solo que sea el PT porque las posiciones de los otros
partidos ya están ocupadas, además ya los conocen y saben que no son de fiar. Precisamente
así andan los seguidores de los precandidatos perdedores en el PAN,
inconformes, por eso varios han amagado con abandonar las filas del partido que
les dio fama y fortuna, caso concreto, acá en la capital tamaulipeca, es ARTURO
GARCIA CARRIZALES, quien ya gozo las mieles de una regiduría gracias al PAN,
las sospechas de algunos militantes es que también pudo meter mano a los
dineros del blanquiazul cuando fue tesorero del mismo, y por si fuera poco, le
beneficiaron con plazas educativas, ¿o será que al dejar su instituto político
también dejara su sueldo de la DGETI?. EDUARDO
ALVARADO es otro que dice dejara de pertenecer a las filas azules, no es de
dudarse, a él igual le dan las ideologías, no le preocupa vestirse de azul que
de amarillo o del color que le reditúe dinero y poder, ya lo ha hecho otras
veces. En
fin, ese es el PAN de cada día, son los propios panistas los que con su
comportamiento están coadyuvando al triunfo electoral de sus adversarios, casi
lo mismo de siempre. vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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