Por: Melitón Guevara Castillo15/03/2013 | Actualizada a las 16:08h
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Ramiro Ramos Salinas tiene un enorme reto: lograr que su
partido no sufra, como en la elección federal, una catastrófica derrota. Para
lograr una victoria, el líder partidista ha establecido, como regla, que sea la
unidad el fundamento para elegir a los candidatos a las alcaldías o a las
diputaciones locales. Para lograr su propósito ha trabajado. Hay, sin embargo, un detalle que vale la pena observar:
en los municipios grandes, como Tampico, Victoria, Matamoros, Reynosa, Nuevo
Laredo, San Fernando, entre otros, trabajo intensamente para lograr
candidaturas de unidad. Lo hizo por estrategia: hay 8-10 municipios que,
sumando su población, cubren el 80% del padrón electoral. En cambio vemos, hemos notado, que según va descendiendo
el número de electores en otros municipios, gradualmente se fueron tomando las
decisiones, si, de obtener candidatos de unidad. La cuestión, la pregunta de
todos, es solo una: ¿Por qué no sucedió lo mismo en municipios pequeños,
digamos, como Guemez. Pequeños y no hay candidatos de unidad, simplemente
porque la dirigencia estatal no le echo ganas, negociación pues. La mejor evidencia de que pueblo chico, infierno grande,
es lo que sucede con Villa de Casas y Soto La Marina: la decisión de quien
será, o seria, el candidato provoco reclamos y acusaciones airadas. Los grupos
de esos municipios no se hicieron esperar, llegaron hasta el edificio del PRI y
manifestaron su enojo, su coraje. No están de acuerdo, dicen, en que practiquen
la imposición. No olvidemos que el PRI ha perdido, en otras elecciones,
hasta 10 municipios de los 43. Es cierto, ya no se puede ganar todo, el carro
completo ya es imposible, es amoral dicen otros. En este momento, por ejemplo,
solo dos municipios grandes están en poder de la oposición: Tampico, que se
perdió con una “chapulina” y Rio Bravo, que fue escenario de un espectáculo
digno de la antidemocracia. Perder 10 alcaldías ya sido, para el PRI, una derrota
estándar desde los tiempos de Manuel Cavazos Lerma. Así que, ahora, cuando la
alternancia no es rara, cuando hay mas oposición, cuando dicen los panistas que
hay hartazgo de la población en contra del PRI, pues no debe, entonces,
sorprender que bajo esa premisa Ramiro Ramos haya desarrollado una estrategia
para asegurar la victoria en las principales ciudades tamaulipecas. Recuerden: la derrota anterior, la federal, género que el
líder político estatal, Egidio Torre Cantú, haya ofrecido a cambiar, ordenar,
reorientar, lo que fuera necesario. Hubo cambios en la administración estatal,
cambios en el PRI estatal y, vaya pues, hasta cambios de los delegados federales. No hay, pues, motivos para perder ni razones
para justificar una derrota. Por otra parte, es necesario anotarlo, la
oposición panista se ve, solamente, en dos que tres municipios, están divididos
y el PRD no cuenta. Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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