Al mal tiempo buena cara, ¿y a los candidatos?... pues también
Por: Rosa Elena González11/03/2013 | Actualizada a las 23:19h
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El
refranero a veces es injusto, “al mal tiempo buena cara”, que fácil decirlo
pero en muchas circunstancias se piensa que DIOS nos abandona, que la
suerte se aleja, que las oportunidades están negadas, y todo porque parece que
la desdicha es mayor que la esperanza. Injustos
con Dios, no nos damos cuenta que aun y en la oscuridad más densa hay un
destello de luz que llena de esperanza, de fortaleza para seguir adelante, que
aun cuando el camino sea empedrado y la cuesta prolongada siempre habrá una
salida, más cuando se mira con los ojos del alma y se pone un poco de
inteligencia. En
esta vida de todo se aprende, más de las adversidades porque si te das tiempo
descubres quienes son tus verdaderos amigos y quienes fueron los falsos
profetas o las piedras que golpearon tu destino. Caso
contrario cuando la suerte te sonríe, siempre te sobran los “amigos”, los
mismos que cuando caes en desgracia son los primeros en festejar tu derrota o
en alejarse, o por lo menos quitarte el hombro. El
problema es que en ocasiones permitimos que nos abrumen las dificultades sin
hacer nada para salir adelante porque siempre es más cómodo sentarse a lamentarse
en lugar de secarse las lágrimas, levantarse, y luchar para cristalizar los
sueños. Tampoco
es bueno lograr los objetivos pisoteando los de otros, y no se trata de ser
conformistas, si no de entender que en esta vida todo se puede lograr pero lo
más importante es que lo que hagas te de felicidad. Basta
mirar alrededor y percatarnos que otros sufren igual, o más que nosotros, que
se deben sacar fuerzas y sonreírle a la vida por el solo hecho de estar vivos,
de ver un nuevo amanecer. Quizá
hoy no se tengan lujos o comodidades a los que se estaba acostumbrado, pero
tienes vida, alma, y fe, ese es un gran tesoro que ni con todo el dinero del
mundo se puede comprar. Hay
gente que vive feliz al día a día, que le basta poder levantarse, tener fuerzas
para trabajar, y proveer a su familia el alimento del cuerpo y el alma para, al
día siguiente, tener ánimos de ser mejores. La
lección es que nos hemos perdido en un mundo de intereses, compromisos,
apariencias, en un mundo en el que llegamos a pensar que vale más quien más
tiene y eso es falso, la verdadera valía de la persona esta en su esencia, en
el saber dar y recibir, el ser agradecido con DIOS y la vida. Muchas
familias en la ciudad viven apresuradamente y poco tiempo ocupan en la reflexión,
no le dan valor a las cosas sencillas pero llenas de grandeza, diariamente
tienen en su mesa pollo, carne, pescado, o ya de perdido, lo consumen una o dos
veces por semana, para ello es algo normal por eso en ocasiones lo desprecian
mientras hay otras personas que ni siquiera lo conocen o hace meses que
no ven la carne. En
el medio rural, por ejemplo, comer una gallina es motivo de fiesta, es para
celebrar algo importante, la graduación del hijo, el cumpleaños de un miembro
de la familia, que se tuvo buena cosecha, o llegaron los apoyos del Procampo
(claro, si es que BALTAZAR HINOJOSA OCHOA tuvo a bien entregarlos), eso es
felicidad y no le reprochan a la vida el no hacerlo diariamente. Hay
que llenar el alma de alivio, salir a la calle a luchar por la vida y en contra
de la adversidad, total, si el día de hoy no fue el que se deseo hay un mañana
en el que las cosas pueden ser mejores siempre y cuando se haga el esfuerzo
para lograrlo. Debemos
de estar conscientes que si nos sentamos a esperar a que las cosas sucedan
quizá nunca veamos resultados positivos, nada cae del cielo, como dice ese
viejo comercial de televisión, “si las cosas que valen la pena se hicieran
fácilmente cualquiera las haría”, y no, no es así. Por
ese motivo siempre debemos darle al mal tiempo buena cara, luchar por lo que
queremos, aprender a darle el justo valor a las cosas, ser felices, aun y en la
adversidad reír, si es necesario llorar, pero nunca dejar de soñar. Si
los candidatos no son los que usted esperaba, si no le han pagado, si las
despensas prometidas aun no llegan, no se preocupe tanto, los males no son para
siempre, de las adversidades haga fortalezas, ni más rico, ni mas pobre, una
despensa le resuelve el momento no la vida, ni le da tranquilidad o seguridad,
tampoco le garantiza buenos tratos, para los candidatos, usted con su voto
puede cobrarles las afrentas, así es que no se mortifique, sea feliz, no pierda
de vista el futuro por el que tiene que luchar para asegurarle a sus hijos
mejores condiciones de vida. vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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