Por: Melitón Guevara Castillo06/03/2013 | Actualizada a las 12:42h
La Nota se ha leído 1662 Veces
Resulta
sorprendente las declaraciones de Carlos Romero Deschamps, el líder petrolero,
que al momento de ser cuestionado sobre la detención de Elba Esther Gordillo
Morales, no tiene empacho, vergüenza diría un maestro, de hacer notar que tiene
limpias las manos. Claro, eso dice él. La
cuestión es muy sencilla. Hay cosas en la vida que son imposible de ocultar.
Una de ellas es la riqueza; más cuando se hace evidente por el grado de
protagonismo del actor principal y, en la mayor parte de las veces, de la
propia familia. Y ese es, sin duda, el caso del líder petrolero. Nadie
desconoce su monumental riqueza: sus casas y propiedades han sido documentadas
por los medios de comunicación; que tiene, incluso, hasta un yate; pero,
además, su hija puso en evidencia, en las redes sociales, los costosos viajes y
cruceros que realiza, amén de que el hecho más significativo de los últimos
meses, es que el líder petrolero regalo a su hijo un automóvil de lujo, un
ferrari. Dice
el líder petrolero que tiene las manos limpias. ¿Sera de esos que cruzan el
pantano y no se manchan? El poeta ha dicho que cada uno de nosotros somos el
constructor de nuestro destino y, efectivamente, hace notar que hay personas
que cruzan el pantano y no se mancha. ¿Acaso el plumaje de Carlos es de ese
tipo? Imposible
pensar que, con solo su sueldo de líder, haya sido capaz de acumular tanta
riqueza. Ya se vio con Elba Esther: vieron sus gastos, sus ingresos declarados
al SAT y la conclusión lógica es que, gasto más de lo que gana. ¿De dónde
obtiene el dinero? Y la respuesta fue que de las cuentas bancarias del
sindicato, la triangulación de recursos. Y es
que, de plano, cuando el gobierno le busca, le escarba, pues aparecen datos que
solo evidencian el grado de corrupción de unos y otros. Por ejemplo, aquí en
Tamaulipas, un día antes de que detuvieran a Elba Esther, un medio local
publico que Rafael Méndez Salas, el líder magisterial, durante su tiempo como
líder del PANAL y tesorero sindical había cobrado el sueldo de dos
plazas…cuando, según Diodoró Guerra, debió pedir permiso sindical sin goce de
sueldo. Yo
creo que, si le preguntan a Elba Esther, también es capaz de decir, como
Romero, que tiene las manos limpias. A lo mejor porque se las lavan
constantemente. Pero sin duda, basta con observar cómo se comportan, como
divierten y gastan, para darse cuenta que gastan mucho, mucho dinero y que no
es explicable de manera licita la posesión del mismo. La
posición de Elba Esther –como la de Carlos Romero-, es indefendible. Al grado
que Rafael Méndez Salas, al ser cuestionado sobre la detención de Elba y la
posición del sindicato, fue contundente: que el sindicato solo defiende a los
maestros. ¿Qué es, pues. Elba? Da la impresión que los lideres magisteriales,
el sindicato mismo, ha dejado a su suerte a la “guerrera” del magisterio. Al
menos, no se ha dado ninguna manifestación pública, abierta, de lucha y defensa
de la otrora poderosa líder. Comentarios:
meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas