Por: Melitón Guevara Castillo04/03/2013 | Actualizada a las 18:00h
La Nota se ha leído 1287 Veces
Entro a un portal y escucho una voz, de Arturo Soto, hablándome de una
posible victoria; en el mismo portal veo la imagen de un cintillo de un partido
político, así como de uno de sus precandidatos. Leo los mensajes que uno y otro
envía, por ejemplo, a través del facebook, y me pregunto: ¿en qué parte del
proceso electoral del 2013 estamos?
En un principio es comprensible, mucho, que cada político con ambiciones de ser
candidato quiera incrementar o posicionar su imagen. Es natural, sin embargo,
leo que Alejandro Ceniceros, del PT, afirma que es necesario reglamentar las
precampañas y es, precisamente, cuando me acuerdo de que, según la legislación
electoral, estamos en precampañas, que concluyen antes de que empiece la
primavera.
¿Qué está sucediendo? Pongo solo dos ejemplos: Arturo Soto, del PAN, y
Alejandro Etienne del PRI, difunde de mil formas lo que están haciendo para ser
candidato: recorren colonias, se reúnen con profesionales, van a las
comunidades rurales. Y con estas acciones, lo primero que uno piensa, es que
están ya en campaña. Pero hay una diferencia: Arturo Soto tiene de adversario a
Gustavo Cárdenas, en tanto que Etienne va solo, no tiene adversario.
Me preguntaron ayer: ¿Qué proyecto tienen, u ofrecen, los candidatos a la
alcaldía capitalina? Y la verdad es que, ya busque, y no aparece: Arturo Soto,
pide el voto –se entiende que a los panistas-, para su proyecto y, la cuestión
es, ¿Quién lo conoce? En tanto que Etienne va con unos y con otros y, lo
primero que le ofrecen es su apoyo, para que su partido salga triunfante.
En pocas palabras, hasta este momento no hay un proyecto de gobierno ofrecido
por los candidatos. El slogan de Soto es: “Esta Victoria si es posible”, pero
no ofrece nada, solo la visión de que es sangre joven, que viene a revolucionar.
Y se difunde fotografías reunido con sus seguidores. Ettiene difunde que se
reúne con la militancia de su partido; pero no se describe o explica el proyecto
de gobierno, enfatiza, eso sí, que ofrece honestidad y transparencia.
En la práctica estamos, tengan la seguridad, ante practicas del marketing
político: cuyo único propósito es vender una imagen, un candidato, no un
proyecto o programa; porque, veamos, los cintillos, los spots, no dicen nada al
respecto, solo la imagen del precandidato y si acaso una frase o slogan. Lo
mismo observamos con María del Rosario Garza, la precandidata del PRD: justicia
para gobernar, honradez para administrar.
Para el día 20 concluyen las precampañas y, a partir de ahí, es como cada
partido político tendrá que definir, determinar pues, quienes serán sus
candidatos. Prácticamente todos los días tenemos noticias del PRI como del PAN;
en tanto que de otros, como el PRD y el PT, ni sus luces. Por cierto, el PRI va
retrasado en los “municipios chicos”, ahí donde se arman infiernos grandes:
ahí, cuentan, harán consulta a la base y, como anécdota, se puede contar que en
Padilla, en cierta ocasión, hubo hasta 14 precandidatos…al final, el que gano,
perdió: todos se negaron a ayudarlo y gano el PAN.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas