A extrañábamos los embotellamientos del centro de la ciudad. Este lunes reiniciaron las clases en todas las instituciones de todos los niveles, luego de dos semanas...
Por: Carlos Santamaría Ochoa12/04/2010 | Actualizada a las 13:54h
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A extrañábamos los
embotellamientos del centro de la ciudad.
Este lunes
reiniciaron las clases en todas las instituciones de todos los niveles, luego
de dos semanas de asueto y desolación en las mismas. Si bien es cierto que había
personas transitando por la tradicional calle Hidalgo y aledañas, lo cierto es
que en época escolar el tráfico se desquicia por diversas razones, algunas,
atribuidas a la inconciencia de los automovilistas, y otras, a la falta de una
adecuada política de vialidad que se refleja en la falta de elementos en esta
tan importante zona comercial de la capital de Tamaulipas.
Sin lugar a dudas
hace falta mucha cultura vial en la entidad, y los cascos urbanos son presa
todos los días, entre 7 y 8 de la mañana, y alrededor de las 12 horas hasta las
14, aproximadamente. Es la crisis de los automovilistas, y el constante
escuchar “un momentito”, “no me tardo”, “nomás es tantito” y otros pretextos
que históricamente están ahí estorbando el buen tráfico. Las calles se ponen
imposibles y al parecer, nadie quiere hacer nada al respecto.
Recordamos en una
ocasión cuando un agente de tránsito fue cuestionado en las afueras de la
primaria “Leona Vicario” porque no pedía a los automovilistas, en su mayoría,
señoras, que se movieran, y ante el enojo de algunos de los que íbamos por esa
calle, respondió: “Es que no me hacen caso”. Así de tranquilo.
Y es cuando
pensamos que la ley debe ser bastante más estricta.
Ya ha visto el
lector que las autoridades federales recularon en cuanto a la normativa que
obligaba al registro de teléfonos móviles y la orden de cancelar las líneas que
no estuvieran registradas para el 10 de abril. Hoy, anuncian que habrá unos
días de registro extemporáneo, unos 3 o 4 días, lo que, en buen castellano
significa PRÓRROGA.
Simplemente, la
autoridad no tuvo arrestos para hacer cumplir un ordenamiento legal, y ha
permitido a las telefónicas seguir con su negocio sin ser afectados, cuando son
copartícipes de estas anomalía, porque, finalmente, cuando uno compra un
celular, lo hace en la telefónica, y ahí se pudo establecer el registro.
De hecho, le
podemos comentar que en el último trámite similar, en las oficinas de atención
–dudosa- al cliente de la compañía que abarca la mayor parte del mercado en el
país el joven dijo “¿se lo doy de alta?”, es decir, ahí mismo realizaron el
trámite.
Lo que sucedió es
que todos lo dejaron para después, como ha sucedido con la solución a la
problemática de tráfico.
Aquí tiene que
entrar la secretaría de Educación, la dirección de Tránsito, las direcciones de
escuelas, asociaciones de padres y todos los que estamos involucrados en el
problema y que debemos atender una posible solución.
No es nada bueno la
comodina y pachorruda acción de “exigir” a la autoridad que se cumpla con todo,
si nosotros no hacemos la parte que nos toca.
Somos bien
curiosos: exigimos a más no poder, pero no somos capaces de entregar un
esfuerzo por mínimo que sea. Así o se vale, ¿no cree?.
Suponemos que la
tarea no es fácil. No hay elementos suficientes en tránsito para estar en todas
las escuelas, y además, la ciudad no es únicamente instituciones educativas.
Si los padres
hacemos la parte que nos corresponde y nos levantamos temprano para que los
hijos lleguen a tiempo, si al llegar a la escuela hacemos que bajen de los
automóviles en forma oportuna y rápida, evitando la pérdida de tiempo y la
plática con otros padres, si inculcamos en ellos la conciencia de que no son
ellos –los hijos- los únicos habitantes del planeta, entonces cambiarían muchas
cosas.
Y así, también
podríamos solicitar a la autoridad que nos apoye con sus elementos, pero hay
que hacerlos respetar. Exigir que se comporten adecuadamente y paralelamente
evitar los influyentismos que tanto daño hacen a la sociedad.
Un ex director de
tránsito se quejaba “es que en Victoria todos son amigos de algún funcionario y
así no podemos trabajar”. En ese sentido, habría que aplaudir, por ejemplo, la
decisión del alcalde de Victoria Arturo Diez Gutiérrez Navarro de no condonar
ninguna multa por consumo de alcohol ni por impago de parquímetros.
Sentimos que es un
primer paso para lograr establecer una cultura de respeto a la autoridad, y que
de ahí en adelante, si todos hacemos lo que nos toca, cambiarían muchas cosas.
En ese tenor, los
directores de escuelas y maestros deberían inculcar en sus alumnos el hecho de
que pidan a sus padres no ser prepotentes, llegar rápido a la escuela sin
perder tiempo y concientizarse de que somos muchos miles de ciudadanos, y todos
tenemos derechos y obligaciones, no nada más nosotros.
Se dice muy fácil,
pero sabemos que en la práctica es todo lo contrario, pero si nunca comenzamos,
nunca podríamos aspirar a llegar a una buena meta, positiva para todos. Es una tarea que
hay que iniciar a partir de este regreso a clases.
Comentarios:
entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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