Para muchos RODOLFO TORRE es un portento de político-hombre, con la fuerza y el poderío bruto de un toro; de un toro de lidia...
Por: Marco Antonio Torres de León11/04/2010 | Actualizada a las 11:19h
La Nota se ha leído 2170 Veces
Para muchos RODOLFO TORRE es un portento de
político-hombre, con la fuerza y el poderío bruto de un toro; de un toro de
lidia. Y quizás no sea precisamente un toro extremadamente
bravo; más bien sería un toro con capacidad de saber administrar su
desmedida fuerza, en tiempos, ciclos y escenarios diversos. Tal vez sea esta su mejor virtud. Quizás por eso logró
ser candidato a gobernador. Otros catalogan a RODOLFO TORRE CANTÚ un mal orador, pues
durante su perorata ayer provocó ciertos bostezos, las más de las veces
erróneamente contenidos, otras veces bien y las más de las veces, mal
disimulados. Ciertamente, no fueron demasiados los bostezos.
Contaditos. Sus más severos críticos (aun priistas) estaban
pendientes de todo, y contabilizaban entradas y salidas del público priísta
presente por las puertas del recinto, mientras aquél hablaba. Con regocijo sus acres jueces hacían fiesta por cada
bostezo despertado por el discurso de Rodolfo entre la multitud, que a
decir de muchos, se avocó a leer un legajo de hojas muy extenso, tedioso, y con
un solo nivel de emotividad. No hubo subidas ni bajadas, no tuvo dominio u control
sobre las emociones. Quizás fue lo criticable. Pocas veces arrancó Rodolfo aplausos y vivas auténticas
que manifestaran alegría, salvo cuando enfatizó que enfocará baterías contra la
inseguridad en calles y ciudades de Tamaulipas. Aunque en síntesis su acto, su fiesta, el acto de
protesta como candidato del candidato sí fue catalogada una fiesta. Pero con
sus asegunes. Pero hay algo curioso en Rodolfo Torre, que lo hace
distinto a los demás. Hay algo que a RODOLFO TORRE CANTÚ lo hace único,
absolutamente distinto a todos quienes en el pasado lograron ser candidatos a
gobernador. Ninguno llegó con tan marcado respaldo como él. Prácticamente Rodolfo no encontró enemigo al frente, ni
células de rebelión del PRI en algún punto del territorio tamaulipeco. Eso es lo que lo tiene fuerte, a saber. A menos que haya
algunas otras flaquezas que irían brotando en los subsecuentes días. Y queremos creer que en esto EUGENIO HERNÁNDEZ FLORES
tiene mucho qué ver. Fue el gobernador Eugenio quien le preparó tan terso
escenario. De ahí su escaso sufrimiento. Y ¿por qué no creer que la autoría de la serenidad que
envuelve a Rodolfo es de Eugenio? Rodolfo es en suma su hijo político, su hechura, el
ahijado predilecto. Queremos creer que EUGENIO HERNÁNDEZ fue quien
personalmente extendió invitaciones al portento de personajes del PRI nominal
que se dio cita ayer en el recinto victorense. Pues todos fueron. Cuéntele amable lector, de una buena vez. Mariano Palacios Alcocer, Ulises Ruiz, Jorge de la Vega
Dominguez, Fernando Toranzo, Ismael Hernández Deras, Francisco Rojas,
Manlio Fabio Beltrones, Marco A. Bernal, Beatriz Paredes, Javier Duarte,
Javier Alonso, Carlos Flores Rico, Fernando Eutimio Ortega Bernés, Amira Gómez
Tueme, Alejandro Guevara Cobos, Baltazar Hinojosa Ochoa, Javier Gil, Felipe
Solís Acero y los lugareños, José Manuel Assad Montelongo así como el
total bunker de diputados federales actuales. Hay en este listado más que
escapan ahora mismo a la memoria. Quizá por ello el médico ha llegado a este punto como un
emblemático toro, con la fuerza y fineza de un samurái. Fue el día de Rodolfo. Es un candidato a gobernador que puede presumir –hasta
hoy- de absoluto respaldo, blindaje, protección, y con un padrinazgo al que
puede considerársele de lujo, por amigos y enemigos. Y es que puro cuarto bat del PRI en el poliforum ayer. Desde BEATRIZ PAREDES, la tlaxcalteca exótica que pinta
para ser candidata natural a la presidencia de la República. Pasando por MANLIO FABIO BELTRONES, quien arribó al lugar
vestido con pantalón y camisa simple; pantalón obscuro y camisa azul con finas
líneas blancas, apenas perceptible. Además de su cabello corto característico, bigote
despuntado y ligth, así como una calvicie que se ha vuelto para él imposible de
disimular. Aunque al vestir con sencillez quizás tuvo intención
oculta. Quizás pretendía ocultar su real fuerza. MANLIO FABIO pareció querer ocultar su poderío político
el cual lo tiene colocado hoy mismo en la escena del PRI nacional, instalado
como fuerte prospecto a recibir una candidatura a presidente de la república
(como Beatriz Paredes también). Manlio Fabio el sonorense Abordó la temática obligada, la
inseguridad, culpando al gobierno federal de FELIPE CALDERÓN. Y auguró que no
hay razón alguna para suponer que el 4 de julio la gente no salga a votar por
culpa de la inseguridad. Como quien dice, los héroes del PRI presentes ayer en el
poliforum en el acto de asunción de Rodolfo Torre Cantú como candidato
protestado del PRI a gobernador, se curaron en salud. Al fin y al cabo la parafernalia creada fue
autoría de ellos, del PRI. Fueron los que pagaron la fiesta, y podían decir lo
que querían. RODOLFO TORRE CANTÚ no se puede quejar, su padrinazgo es
de lujo. Arribaron MARIANO PALACIOS ALCOCER, el ex presidente
nacional del PRI que durante su mandato protegió los intereses de ROBERTO
MADRAZO PINTADO, permitiendo que aquél fuese candidato a presidente de México. Pocos notaron la presencia en el templete del sempiterno
(¿quién no es sempiterno entre todos los que estaban ayer en el foro
principal?) potosino y alfil de ROBERTO MADRAZO, CARLOS JIMENEZ MACÍAS, quien
contendió internamente contra el también presente –hoy gobernador- FERNANDO
TORANZO FERNÁNDEZ. Permanecía cerca de CARLOS FLORES RICO, líder nacional
del Movimiento Territorial. A Fernando Toranzo, gobernador de San Luis Potosí lo
apodan por cierto, con mucha precisión, “El Troyano”. ¿Alguien sabe por qué? Fácil de responder. Pregunta de primaria. Destacó la presencia del “papacito piernas largas”, poco
amado y generosamente odiado en su natal Oaxaca por sus enemigos, ULISES RUIZ. El antihéroe que se puso de moda hace 4 años pues
convirtió a su capital Oaxaca en todo un auténtico campo real de guerra. Lo de papacito piernas largas le viene por sus
larguísimas piernas, y una no muy elevada estatura. ULISES RUIZ simplemente las dejaba descansar, colgándolas
desde la silla que se le asignó hasta el suelo. Presente también en el acto estuvo el gobernador FERNANDO
TORANZO, siendo este el último de los gobernadores en llegar, pocos minutos
después de que arribó BEATRÍZ PAREDES. Ya Eugenio, Rodolfo Torre, Ismael Hernández Deras,
estaban aposentados en la zona VIP mientras nerviosamente los agentes de
seguridad de cada gobernador no sabían si reír o llorar. Eran muchos gobernadores en un sitio tan reducido. Tremendo paquetote para todos. Por eso se supone que empezaron a recalar contra los
intereses periodísticos de la prensa. “Háganse para allá por favor, dejen libre este campo,
ahorita vamos a salir de aquí; necesitamos espacio”, decían. Poco antes de que Toranzo Fernández arribara a la zona
VIP llegó también el gobernador de Nuevo León RODRIGO MEDINA. Está bien chavo, y es toda una monada, lo calificaban
algunos, aunque agregaban: “Es un pedacito de hombre, así de chiquitito”. Ojos verdes, y vestido con camisa color claro y un saco
azul marino, Rodrigo Medina no había sido visto por el anfitrión Eugenio
Hernández ni por ninguno de sus homólogos; fueron los guardias de seguridad
quienes los advirtieron de su presencia. Presentes también en el recinto los candidatos a
gobernador del PRI en Zacatecas Javier Alonso y Javier Duarte, de Veracruz. Este último suficientemente afamado en Tamaulipas, y
tratado como si estuviera en casa. A JAVIER DUARTE lo acompañó siempre ENRIQUE CÁRDENAS DEL
AVELLANO. Y cuando se le preguntó a JAVIER DUARTE si incluiría en
su equipo de gobierno a un tamaulipeco como Enrique Cárdenas del Avellano
contestó: “Un buen priísta tiene cabida en cualquier lugar, incluido en
Veracruz”. Fue el propio Javier Duarte quien ordenó: “que Enrique
(Cárdenas) tome el volante y se lleve la camioneta”. El candidato del PRI por Veracruz fue de los últimos
invitados en marcharse. Llamó la atención la baja estatura del gobernador de
Campeche, FERNANDO EUTIMIO ORTEGA BERNÉS, quien con sobrada naturalidad se
sentó entre Rodrigo Medina y Ulises Ruiz. Rellenito, bajito de estatura, contrastó con la elevada
estatura de su guardia personal, bastante discreta. Gobierna Campeche, el estado mexicano más septentrional
del mapa, pero desde allá vino a acompañar a Rodolfo Torre Cantú a su toma de
protesta. En otro lugar, al lado derecho viendo desde el templete
de frente, estaban apostados en sus sillas asignadas los 43 candidatos del PRI
a las 43 alcaldías de Tamaulipas, con excepción de unos cuántos. Por cierto no vimos por ningún lado al otoñal candidato
ATANASIO SÁNCHEZ VÁZQUEZ de Xicoténcatl, ni tampoco al candidato por Nuevo
Morelos don RENATO NÁJERA. A menos que nos equivoquemos, desde aquí anticipadamente
las sinceras disculpas. Destacó la presencia de los candidatos sureños HUMBERTO
FLORES DEWEY y del candidato a diputado local RIGOBERTO RODRÍGUEZ RANGEL, los
dos son fórmula por Mante y van por la alianza partidista PRI-PVEM. Humberto, poderoso, desde ahora destaca por ser uno de
los más serios y firmes candidatos a alcalde, quien ha asumido el reto de
triunfar en Mante con acentuada seriedad. Pero lo mejor para él…no parece tiene enemigo fuerte al
frente. RIGOBERTO RODRÍGUEZ por su parte también va fuerte, su
principal cualidad, el carisma. “Todas las mujeres van a votar por él”, dicen los
críticos de café, a la vez que hacen referencia a su físico y a su proverbial
seriedad, que generalmente hace acompañar de una sonrisa. Son la fórmula oficial por El Mante. El doctor HÉCTOR LÓPEZ GONZÁLEZ por su parte, destacó
también en el recinto. Arribó con una multitud de mantenses, algunos cada quien
por su lado, y dejó su mensaje: “Aquí está Mante. Todos contigo Rodolfo”. Al fin y al cabo, Héctor López es el líder actual del PRI
en Mante y es un notable político tamaulipeco de altos vuelos. Mención aparte merecieron la presencia de dos ex
gobernadores que todavía levantan recuerdos y suspiros, MANUEL CAVAZOS LERMA y
TOMÁS YARRINNTON, uno vestido con chaleco rojo y el otro con su clásica camisa
azul. Charlaron, bromearon amistosamente, se jugaron bromas
pesadas, y a veces riendo a carcajadas, tanto Manuel Cavazos, Tomás Yarrington
y el gobernador Eugenio. Así las cosas. Bien, es todo por hoy, hasta mañana. Email: marco-de-leon@hotmail.com
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas