Pasa del mediodía y en el acceso al recinto ferial se ven unas camionetas blancas. Desde adentro se desconoce dónde van a detenerse los vehículos...
Por: Alejandro Paz/Ciudad Victoria10/04/2010 | Actualizada a las 18:22h
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Pasa del mediodía y en el acceso al recinto ferial se ven unas camionetas
blancas.
Desde adentro se desconoce dónde van a detenerse los vehículos.
“Me dicen que van a entrar por aquí”, responde uno de los organizadores.
Entrarán por la zona VIP, le dice otro.
Pero las camionetas se detienen, su fondo es la Sierra Madre Oriental.
De ahí bajan el gobernador Eugenio Hernández Flores y el candidato del PRI a la
gubernatura de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú, ambos vienen con sus esposas.
Los cuatro se dirigen hacia el edificio, los periodistas los siguen, los
“guaruras” los cuidan.
Se escucha el ruido de las fotografías, y el “con permiso, con permiso”
acompañado de los empujones.
En la puerta está un hombre alto con “chícharo” en su oreja, deja pasar a los
invitados pero a los reporteros los frena.
Los recién llegados se dirigen hacia el lado izquierdo de donde entraron, se
van con los ex gobernadores.
Ahí también está el coordinador de los diputados federales priistas, Manlio
Fabio Beltrones, la senadora Amira Gómez Tueme, y gobernadores de Nuevo León,
Oaxaca entre otros.
A un costado el alcalde Nuevo Laredo, Ramón Garza Barrios y atrás de él, Manuel
Cavazos Lerma, que quedó ahí cuando llegó el Gobernador, pero Geño al verlo le
toma de la mano, hace a un lado a Ramón y lo pasa al frente.
Mientras que ellos platican, atrás los reporteros que lograron colarse empiezan
a tomar las fotos, pero después los bajan de los sillones y al final los sacan
del área.
24 minutos después de las 12, en el lugar en donde llegó el gobernador y el
candidato del PRI se para otra camioneta.
¿Quién es?, preguntan, y otro responde quién sabe.
Mas atrás se escucha: “pues ahí viene Gamundi”, quien es flanqueado por Salomón
Rosas Ramírez y Susana Hernández Flores, los tres escoltan a la líder nacional
del PRI, Beatriz Paredes Rangel.
La dirigente viste su huipil blanco, con un quetzal al frente.
Abajo un pantalón y sus zapatos blancos.
Su cabello recogido en una trenza, con unos labios pintados de color carmín,
que hacen tono con unos aretes plateados.
Apenas entró al edificio y dejó ver su sonrisa.
Beatriz está contenta, desde el viernes llegó en vuelo comercial para dormir en
Victoria.
Un micrófono se acerca a su cara, pero con alegría le pide que al final se le
entreviste.
Un hombre se acerca, saluda de mano a Beatriz, y acerca su rostro hacia ella,
quiere beso en su cara.
Ella sigue sonriendo, mientras camina, al tiempo en que dirige su mirada hacia
otro lado, evade acercar su cara hacia el hombre, no le quiso dar beso.
Ella se encamina hacia el lado derecho después se regresa y se dirige hacia
donde está el gobernador Eugenio Hernández Flores, quien de la mano de su
esposa la recibe.
Se van hacia una zona restringida, ahí posteriormente se separan.
Una comitiva se encamina hacia adentro del evento, pero Beatriz se dirige por
el acceso principal.
Arriba en el escenario se empiezan a sentar, mientras que el sonido y las
matracas no dejan de sonar.
Son las 12:35 y Beatriz Paredes, también está en el escenario principal,
después de separarse unos minutos.
Abajo en las sillas la diputada federal Cristabell Zamora entona el himno
priista.
Mientras que su líder nacional dialoga y ríe con Eugenio Hernández Flores, y
Rodolfo Torre Cantú inicia su camino de saludos, acompañado de su esposa.
Son las 12:46 Torre Cantú ya está arriba.
Una señora con una niña en brazos se acerca y le sonríe, quiere verlo de
cerquita aún cuando no la dejaban pasar.
El candidato tamaulipeco priista llega hasta donde se encuentra Javier Duarte,
su homónimo veracruzano.
Ambos se abrazan, después levantan sus brazos para que les tomen fotos, no sin
antes éste último desabrochar un botón de su saco.
Mientras ellos se toman fotos, la líder nacional priista toma su primera
botella de agua, y posteriormente con un pañuelo blanco limpia el resultado del
calor en Victoria.
Rodolfo Torre se dirige a su silla, pero antes saluda a Beatriz Paredes, ella
lo toma de la mano, lo lleva al frente, y ahí le levanta su brazo, para que los
más de nueve mil asistentes le aplaudan.
El evento ha comenzado, y en el micrófono dan la bienvenida a la dirigente priista,
quien saluda primero con su mano derecha y después con la izquierda.
Anuncian la llegada de los discursos, y toca a Ricardo Gamundi Rosas decir el
primero.
En las palabras que dio Gamundi por diez minutos se señaló a una “derecha
maltrecha”, lo que causó la sonrisa de Paredes Rangel.
El líder priista tamaulipeco, culminó como siempre, avivando al PRI y a
Tamaulipas.
Son ya la 1:16 horas cuando Beatriz Paredes toma el micrófono e inicia la
protesta estatutaria a Rodolfo Torre, generando la activación del tambor, la
matraca, la sirena y los gritos.
Tras ello Torre Cantú se dirigió al micrófono, mientras que abajo un guardia
empujaba a una persona para impedirle el paso, causando que este último
aventara hacia su silla a Paloma del Carmen Guillen Vicente, quien con un
rostro molesto se levantó de inmediato.
El discurso de Rodolfo Torre duró 26 minutos, Beatriz Paredes sólo uno, pero
ambos levantaron a los miles de priistas que se encontraron el Polyforum, ellos
pusieron la piel chinita a muchos, y elevaron los entusiasmos a más.
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