|
Sección: Nacional / El Mundo
Tristeza y dolor embargan a fieles en bendición dominical del Papa
Desde la ventana de su estudio personal en el Palacio Apostólico y ante la multitud congregada en la Plaza de San Pedro, el obispo de Roma presidió uno de sus últimos actos públicos antes de dejar el puesto y agradeció el afecto de la gente
17/02/2013 | Actualizada a las 11:25h
|
|
La Nota se ha leído 1107 Veces
Ciudad del Vaticano, (Notimex).-
Fieles católicos originarios de Latinoamérica que asistieron hoy, junto a más
de 50 mil personas, a la bendición dominical de Benedicto XVI en El Vaticano
expresaron tristeza y dolor por la anunciada decisión del Papa de renunciar.
Desde la ventana de su estudio personal en el Palacio
Apostólico y ante la multitud congregada en la Plaza de San Pedro, el obispo de
Roma presidió uno de sus últimos actos públicos antes de dejar el puesto y
agradeció el afecto de la gente.
"Un caluroso saludo. Gracias por haber venido tan
numerosos! También esto es un signo del afecto y la cercanía espiritual que
habéis manifestado en estos días", señaló en italiano.
Abajo, en la plaza, las miles de personas presentes
reaccionaron de diversas maneras: con cánticos, oraciones, agitando banderas y
con largos aplausos.
Y aunque el sentimiento general fue de comprensión y
agradecimiento, un grupo no estuvo de acuerdo con la renuncia del papa y lo
expresó con una manta con la frase en latín e italiano: "Tú eres Pedro.
Permanece!".
Entre los asistentes estaba Olga Marina Cuyán, originaria
de Guatemala pero con 22 años de vivir en Italia, quien aseguró que la renuncia
del papa es una noticia triste, que delata "cómo se ha infiltrado la
política dentro del Vaticano".
"El estar aquí es para reconocer que fue un
pontífice que trató de superar las dificultades que veía, pero ahora prefiere
dejar el puesto. Para nosotros es algo muy doloroso ver este cambio, después de
tantos siglos de cristianismo", dijo a Notimex.
Consideró este momento como histórico y doloroso, porque
nunca había sucedido que un papa se retirase por ver "tanta mala
administración" entre sus colaboradores.
"Esperemos que el nuevo papa ponga orden, será duro,
pero existe necesidad de una limpieza tanto espiritual como administrativa
dentro de la Santa Sede, que representa a todos los fieles del mundo",
añadió.
Por su parte, Lizzette Losada Ríos, peruana residente en
Roma desde hace 20 años, coincidió en sentir tristeza por la renuncia, aunque
al mismo tiempo aseguró que comprende la decisión.
"En los últimos meses pudo vérsele un poco acabado,
envejecido, se ha adelgazado mucho y por ello hay que comprenderlo. Si no tiene
fuerzas mejor que renuncie y que venga un papa más joven", señaló.
"Nuestro sentimiento es de comprensión, el año
pasado él tuvo muchos problemas, hasta su mayordomo lo traicionó y todas esas
cosas lo han desilusionado, se ve que se ha enfermado, se ha desesperado y al
final ha dicho no puedo continuar adelante", apuntó.
Entre los fieles pudo verse una bandera mexicana, portada
por el sacerdote Francisco Enríquez, originario de Zamora en Michoacán y quien
se encuentra desde hace seis meses en la capital italiana para estudiar Sagradas
Escrituras en el Pontificio Instituto Bíblico.
Él aseguró tener el deseo por estar cercano a la figura
del papa que abre un camino nuevo a la Iglesia y aunque reconoció ser uno entre
tantos, aclaró que es una manera de decir: "lo queremos y apreciamos todo
lo que ha hecho".
Contó haber recibido la noticia con mucha sorpresa porque
se trata de una situación pocas veces vista en la historia, pero consideró la
decisión "muy responsable".
"Nos ha dicho muchas veces que es importante
entender que el pastor de la Iglesia es Cristo y él es sólo un representante,
pero si ya no puede deja el camino porque finalmente la presencia de Jesús está
entre todos nosotros", evocó.
"Este momento demuestra que la Iglesia es una gran
familia que está en todo el mundo, así me ha quedado claro con los mensajes de
todas las personas que me han escrito desde México preguntándome cómo está y
diciéndome que rezan por él", estableció.
|
|
Fieles católicos originarios de Latinoamérica que asistieron hoy, junto a más de 50 mil personas, a la bendición dominical de Benedicto XVI en El Vaticano expresaron tristeza y dolor por la anunciada decisión del Papa de renunciar. Fotografía Notimex
|