Por: Melitón Guevara Castillo31/01/2013 | Actualizada a las 16:46h
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Desde
el miércoles nos enteramos por las redes sociales de la resolución del TRIFE en
relación con el nombramiento que hizo el Congreso Local, capitaneado por
Gustavo Torres Salinas, a favor de Miguel Gracia Riestra como Presidente del
Tribunal Estatal Electoral.
No es la primera vez que le enmiendan la plana y, vaya pues, lo obligan a
reponer el procedimiento.
En este caso, sucedió así: Marcia Pérez Cantú renuncio como Presidenta del
Tribunal Electoral del Estado; lo hizo porque se cumplía la edad límite que
establece la ley para ser Magistrada Electoral. Se hizo una convocatoria para
sustituirla y el Congreso Local, dígase Gustavo Torres Salinas, tenían la
responsabilidad de nombrar un sustituto, pero como Magistrado, no como
Presidente.
En fin, la cuestión toma relevancia porque no es la primera vez que sucede
esto.
Anteriormente, también cuando se eligió a dos magistrados se hizo sin
convocatoria previa, solamente los ratificaron. Fue a los Magistrados Pinson y
Vela. Se repuso el procedimiento y, bueno, los volvieron a nombrar. Imagino
que, en el caso de Gracia Riestra, sucederá exactamente lo mismo: lo nombraran
Magistrado Electoral y el pleno le dará el nombramiento de Presidente.
El hecho es que, con dos veces que se repita la misma pifia en el Congreso
Local, nos lleva inevitablemente a reflexionar y ponderar decisiones y
acciones. La primera pregunta es: ¿se les pasa el procedimiento por boba o
simplemente piensan que nadie se dará cuenta? Y la segunda pregunta es de
primaria: ¿Quién es el asesor jurídico del Congreso Local?, porque alguien, si,
alguien, es culpable de la omisión o la pifia.
José Alberto López Fonseca, el líder estatal del PAN, no solo se regocija de la
resolución del Tribunal Electoral Federal, sino que también se atreve a dar
consejos: que los servidores públicos se apeguen a la Constitución del Estado y
que, además, se capacite a los Magistrados incluidos los Electorales. Y es que,
la verdad, que dos veces incurran en el mismo error, solo entraña ignorancia
legal.
La imagen de Gustavo Torres Salinas se acrecienta, aumenta su capital político,
cuando logra que sus compañeros diputados voten casi unánimemente a favor de
las propuestas del Ejecutivo o de su partido. Pero desmerecen, disminuyen,
cuando a los hechos y decisiones se les aplica una revisión, que fue lo que
sucedió con el nombramiento de Miguel Gracia Riestra como Presidente del
Tribunal Electoral.
No hay de otra: si Gustavo quiere consolidar su posición como líder y rendir
buenas cuentas, es preciso que el trabajo se haga con calidad, con eficiencia y
eficacia; no cometer errores o pifias, que solo muestran incapacidad, ignorancia
o irresponsabilidad, por no hacer lo que la ley, los reglamentos, establecen.
Lo que está en juego es la imagen del Congreso y con ese tipo de acciones, o
decisiones, lo único que se hace es empañar la calidad de la democracia que se
practica en Tamaulipas.
Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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