El Anzuelo...
Y ha de andar brincando en un cuerno de contento
por El Fisgón
Por: Melitón Guevara Castillo
Para la próxima elección local el PRI hizo alianza con el PANAL y con el
Verde. La pregunta, valida, es solo una: ¿sigue siendo el PRI un partido
poderoso? Y la respuesta es no; si lo fuera, no tendría necesidad de hacer
alianza. Una alianza o coalición se hace para garantizar el triunfo
político-electoral.
El partido acción nacional presento en tiempo y forma una impugnación sobre la
coalición. Unos dicen que no procede, porque no es tercero afectado; pero el
argumento del PAN en contra de la coalición es que, con ella, el PRI le da
respiro e incluso fortalece a los otros partidos y da oportunidad a que crezcan
de manera artificial.
La situación es simple para el PRI. Ya se dio cuenta que, por si solo, puede
ganar elecciones; pero que en ciertos casos, necesita de otros votos para
lograr su propósito. Es sintomático lo que sucede con el PANAL: en dos
elecciones federales ha propiciado que el PRI pierda sus senadurías. En la primera
el PANAL obtuvo un poco mas de 50 mil votos; en la segunda casi los 100 mil.
¡Ha crecido el PANAL!
Con la coalición el PRI garantiza su triunfo, pero los otros partidos (el PANAL
y el VERDE) logran lo imposible: ganar alcaldía y diputaciones de mayoría. En
este momento Madero, por ejemplo, tiene un alcalde Verde; si todo va bien, en
el próximo trienio el PANAL tendrá la alcaldía de Jiménez y la de Soto la
Marina, por decir.
El PAN impugna la coalición por el impacto que tendrá en el Congreso Local. El
PANAL tendrá 5 diputaciones locales que, por sí solo, no lograría obtener; mas
la o las que obtenga por el sistema plurinominal. Eso significa, llanamente,
que incrementara su “fracción parlamentaria”. Lo mismo sucederá con el Verde y, recuerden, el número de diputados
total es el mismo, eso significa que otros perderán.
El propósito final de la coalición en términos de integración de la Cámara
Local es simple: ver hasta donde se puede disminuir la presencia del PAN en la
Cámara; en tanto que, hay conciencia, el PRI también disminuirá su presencia
pero se corrige si tomamos en cuenta que en la práctica, en las votaciones y
las decisiones de mayor importancia, van unidos, están en bloque… al menos es
lo que la historia legislativa pone en evidencia.
A las coaliciones políticas podemos verlas en dos dimensiones: porque se tiene
miedo de ganar y se quiere garantizar el triunfo o, de plano, porque se quiere
aplastar, destruir al enemigo político. El caso, para la elección del 2013,
dado lo que ha sucedido en las recientes elecciones federales, es la primera
condición: el PRI ha sido golpeado por el PAN y la coalición es una forma de
garantizar la revancha.
Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
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