El Anzuelo...
Y con unas toneladas de promesas arrancará el domingo el proceso
por El Fisgón
Por: Carlos Santamaría Ochoa
Hace unos días, el
Congreso del Estado tuvo la visita de los titulares de los poderes Ejecutivo y
prácticamente Judicial: el gobernador Egidio Torre Cantú y el magistrado
Armando Villanueva Mendoza fueron testigos de honor en la ceremonia en la que
se pusieron en marcha los trabajos del tercer año de la actual legislatura.
El día del evento, representantes de prácticamente todos los medios de comunicación
estuvimos presentes en el desfile de los secretarios de las distintas áreas,
quienes también acudieron al acto; magistrados, algunos jueces y otros funcionarios
estatales y municipales se dieron cita. No podría faltar el alcalde de Victoria
Miguel González Salum y miembros de su equipo de trabajo.
En el evento, hubo un poco de todo: quizá lo más representativo de la clase
política y administrativa de la entidad, aunque hay que destacar que dentro de
todos los muchos asistentes, se invitó a un grupo de destacados tamaulipecos
quienes acompañados de sus profesores, testificaron la ceremonia de inicio del
tercer año de trabajos legislativos.
Los niños de sexto año y de secundaria que fueron triunfadores en la pasada
prueba ENLACE iban a ser objeto de una charla que por cierto, nunca se les
proporcionó, sin embargo, en la sesión previa se mencionó su asistencia y se
reconoció la valía de su esfuerzo.
Probablemente fueron muy pocas palabras: segundos de tiempo que se dedicaron a
los chicos que han dedicado muchas horas al estudio para ser objeto de
evaluaciones y calificaciones de excelencia, y que han respondido al esfuerzo
de sus profesores y padres en el esfuerzo por tener una generación más preparada,
con las herramientas necesarias que les permitan enfrentar los retos del futuro.
Estuvieron en el área destinada al público, a los ciudadanos; los niños llegaron
desde muy temprana hora y presenciaron las ceremonias de honores a la bandera y
al escudo de armas de Tamaulipas, entre otras cosas. Esto es realmente imponente
para quienes asisten pro vez primera en su corta existencia a un recinto
solemne como es el Salón de plenos del Congreso tamaulipeco.
Personalmente, suponemos que se debieron dedicar algunas palabras más, algún
tiempo para reconocer y motivar a los que en un futuro podrían ser los que gobiernen
y administren la entidad.
El grupo de unos 15 o 20 pequeños estuvo muy atento al protocolo que se llevó a
cabo. Faltó algo, suponemos, porque llevarlos, en medio de un clima gélido,
desde temprana hora, para que solamente estuvieran sentados, suponemos que ha
sido poco lo que se hizo para el gran esfuerzo que significa el tener calificaciones
de excelencia. Los niños merecen más atención que la que recibieron, y no
solamente ellos, sino los demás tamaulipecos en edad escolar que pugnan todos
los días por satisfacer a sus padres y profesores.
Estos niños son el reflejo de lo que puede hacerse cuando la educación es
adecuada, y no someterlos a protocolos de grilla como el que les habían “prometido”.
No entendemos cual era la idea de que asistieran a recibir una explicación
sobre la Reforma Educativa, porque, finalmente, aunque son los principales actores
y afectados –o beneficiados- ellos no toman parte en las decisiones por su
corta edad y otras razones.
Podrían haber aprovechado más esta visita, quizá enseñándoles lo que es el
Congreso, cómo es que funciona y demás cosas. Hubiera sido inolvidable, por
ejemplo, que pudieran haber entrado al recinto oficial a tomarse una foto, por
ejemplo, que no hubiera quitado más de cinco minutos, y sí hubiera dejado una
imborrable huella en la mente y el corazón de cada uno de ellos.
Son las cosas que a veces no entendemos, pero ellos, con su inteligencia
probada, podrían haber cuestionado a algunos legisladores sobre el tema de referencia,
y haber recibido la explicación de lo mismo, con el deseo de fomentar en ellos
el hecho de participar como ciudadanos en la tarea de hacer las leyes cuando
lleguen a mayores.
De cualquier forma, reconocemos a cada uno de estos muchachos, tamaulipecos brillantes
que, a su corta edad, tienen ya un gran logro: ser triunfadores
Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
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