Por: Javier Rosales Ortiz17/01/2013 | Actualizada a las 14:59h
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Ella no
lo medito mucho y sus amigos la animan y la abrigan para que vaya por su
segundo aire y que su sueño de gobernar Ciudad Victoria, cuaje. Decidida
y, melancólica, al abrazar y estrechar la mano de las docenas de colaboradores
que la acompañaron durante varios años en las duras y en las maduras, ella se
despidió de la Gerencia
de Diconsa en Tamaulipas, donde a base de esfuerzo le dio forma a una gran
familia que reconoce su liderazgo y que seguro la va a extrañar. Es una
mujer que asimila bien que ser una figura pública implica estar en el ojo del
huracán y a estas alturas ya está preparada para empezar a patear las piedritas
y las piedrotas que seguramente se cruzarán en su camino. Sabe
además que en política los titubeos denotan una debilidad total y es por ello
que ahora con la contundencia que se requiere dice: “Si quiero y voy con todo
por la alcaldía”. Ella es
Rosa María Uribe Mora, aquella mujer que en el 2004 probo y le agrado el peculiar
sabor que tiene la política y que mediante una campaña vistosa, propositiva y
disciplinada acumuló 46 mil votos, gracias a lo cual al PAN incrustó 6
regidurías en la comuna local. Rosita,
como le llaman sus cuates, dice que no está sola en su legítima aspiración de
convertirse en la candidata del PAN a la alcaldía de Ciudad Victoria. Y en eso
tiene razón, porque se sabe que en su reciente cumpleaños estuvo rodeada de
quienes creen en su proyecto, por ejemplo la mayor parte de los delegados
federales panistas de Tamaulipas, entre ellos Elba Valles, y de figuras como
Teresa Aguilar de Salinas, ex alcaldesa de esta capital. Una vez
que se conoció su renuncia a Diconsa se le localizo vía celular y Rosita aceptó
que ya empezaron los golpes bajos, los cuales, a su juicio, si no matan,
fortalecen. ¿Se
comenta en medios que multiplicó su fortuna y que pose numerosas propiedades
aquí y en Nuevo León?, se le cuestionó. “He
presentado mi declaración año tras año y me concibo como una mujer trasparente
que a base de un trabajo que data de hace 30 años sigue luchando por la vida”.
“Estoy limpia y dispuesta a cualquier aclaración porque eso que se dice no
tiene sentido”, contestó. ¿También
se le tacha de déspota?. “Quien me conoce saben que soy una mujer directa y exigente
sin llegar a los excesos, porque para mi son importantes los resultados, como
los que he presentado en Diconsa durante mi permanencia”. “Recibí la empresa
con 500 tiendas y la dejo con más de 630, se trabajó en 47 nuevas comunidades y
en materia de agua potable en lugares de poco acceso. Si esos no son
resultados, no se qué serán”. Pero como
la política es lo que importa, también rápido se le preguntó. ¿Y como
ve a Elba Valles, Arturo Soto y a, Gustavo Cárdenas, como posibles rivales?.
“Todos son valiosas figuras del PAN y merecen mirespeto, por eso si la militancia no se
decide por mi me sumo al proyecto del abanderado?. En
especial, se refirió a Gustavo: “El trae ganas, mide el terreno y se deja
querer, pero le voy a hacer honor a mi género y voy hacia delante”. Y como la
discreción en política a veces no es buena consejera, confiesa Rosita que se le
acercaron personajes de otros partidos, pero ya se decidió por el PAN. Se dice
emocionada porque tal vez este viernes el blanquiazul lance la convocatoria,
por lo que ella será la primera en levantar la mano. “Soy
panista y mi ideología me impide mirar hacia otro lado”, señala. Y es que
para ella “Una rosa pintada de azul, es un motivo”. Imposible,
para Rosita, ocultar su admiración por Chente Fernández. Correo
electrónico: javo-ortiz@hotmail.com
Javier Rosales
Columnista en Tamaulipas. Su columna Anecdotario es publicada en diversos medios de comunicación.
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